Arrogante: El libro de mentalidad de Isra Bravo 10. Rechazado pero empalmado
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10. Rechazado pero empalmado

Rechazado pero empalmado

Los seres humanos odiamos el rechazo. No nos gusta que nos rechacen, que nos digan que no.

Es algo que detestamos con todas nuestras fuerzas.

Sin embargo, cuando tratas de vender o de convencer de algo a alguien, ya sea visitar un lugar, ir a la cama o venderle tu idea para que invierta en ella, lo más normal del mundo es que te digan que no.

Que te rechacen. Qué sería de la vida sin el placer del rechazo.

Pero por mucho que odies el rechazo, es como odiar el agua.

No puedes hacer nada al respecto. El agua existe y tú te jodes.

Odiar el rechazo u odiar vender, es como odiar respirar.

Da igual lo mucho o poco que lo odies, simplemente, está ahí, debes asumirlo y sacarle partido.

¿Cómo? Durante décadas, los científicos han estudiado lo que llamamos «diálogo interno».

Todos hablamos con nosotros mismos, algunos incluso en voz alta, por la calle y con una botella de ron en cada mano.

Sea como sea como tú hablas contigo, todos tenemos este «autodiálogo» en el que nos decimos todo tipo de cosas.

¿Lo importante aquí? Cómo nos hablamos. Nos tenemos que hablar bien, como lo harías con un buen amigo.

Imagino que no llamarías inútil a un amigo si hace algo mal, le hablarías con sentido crítico pero constructivo, no tratando de hundirle y hacerle sentir una persona detestable.

Pero por alguna extraña razón, mucha gente se habla muy mal a sí misma.

Ahora, tampoco pues irte al lado contrario y hablarte como si fueras un niño, diciéndote un montón de cosas positivas, cerrando los ojitos y los puñitos muy fuerte, y desearlo mucho; no, tampoco se trata de eso.

Por ejemplo, imagínate que tienes una idea de negocio y se la vas a presentar a unos inversores.

Lo que suelen recomendar los coaches motivacionales de las redes sociales en estos casos es que repitas afirmaciones positivas y optimistas del tipo: «Lo conseguiré.

Caerán rendidos ante mi idea», etc. Pero hay una forma mejor de hacerlo y es lo que Daniel Pink llama «autodiálogo interrogativo».

¿En qué consiste? En lugar de hacer afirmaciones positivas y autoafirmativas, te haces preguntas.

Por ejemplo: «¿Puedo hacer esto? Ysi puedo, ¿cómo lo voy a hacer?

». La propia naturaleza de la pregunta te va a obligar a darte una respuesta.

Te vas a tener que esforzar y preparar. Eso es mucho mejor que sólo darte palmaditas en la espalda.

Yde esta forma estás ensayando, te estás preparando, buscando estrategias, y eso aumentará tus probabilidades de éxito.

¿Ysi no hay éxito? Tienes que quitarle peso e importancia al rechazo.

Ya sabes, nos van a decir que no muchas veces.

Muchas muchas veces. Hay incontables estudios que demuestran que los mejores vendedores no son los que tienen más labia o los que visten mejor o cualquiera de las supuestas «ventajas definitivas».

Los mejores son los que saben gestionar el rechazo.

Yla mejor forma de gestionar con toda naturalidad el NO que vas a recibir, muy probablemente una y otra vez, es asumiendo e interiorizando dos cosas.

1. No es personal

Muchas personas reciben el rechazo como algo personal, como algo que se les hace a ellos por ser ellos.

Casi nunca es así. Puede que rechacen tu idea porque buscan otra cosa en el mercado.

Puede que rechacen tu cama porque están enamoradas de otra persona.

No puedes personalizar el rechazo. Para bien y para mal, no somos el ombligo del mundo.

Incluso si el rechazo fuera para ti, que te rechazaran a ti en concreto, por feo o por cabezón, da igual, tampoco es personal, pues se debe a una emoción concreta de una persona en un momento puntual de su vida.

Yeso nos lleva a la segunda de las cosas que debes tener en cuenta.

2. No es permanente

Que te rechacen una vez no convierte tu vida en un rechazo y un «no» perpetuos. No funciona así. NO es permanente. Es algo puntual, pasajero. Por mucho que pueda doler o por muy hundido que te encuentres, no es permanente. El rechazo de hoy no significa que siempre todo el mundo te vaya a rechazar.

Una vez me preguntaron, en una entrevista, cómo gestionar el rechazo.

Se referían al contexto de las mujeres, qué les podría decir a los hombres ante la aterradora idea del rechazo que los paralizaba y les impedía conocer mujeres.

Ymi respuesta vale tanto para conocer mujeres como para vender, pues es lo mismo y, sin duda, es un tratamiento de choque.

La mejor forma de superar el miedo al rechazo es que te rechacen mucho.

¿Tienes miedo de hablar con desconocidas?

Pues la mejor manera de superarlo es hablar con desconocidas.

Así, una y otra vez, una y otra vez. Yno te digo esto con el cuento de «el no ya lo tienes» u otras frases hechas.

No te hablo de eso. Tampoco nos vamos a engañar con que muchas te dirán que sí.

No, muchas te dirán que no y eso es precisamente lo que necesitas.

Porque cuando te digan que no muchas veces, empezarás a darte cuenta de que no es tan grave.

De forma inconsciente desarrollarás una piel mucho más dura que te irá dando más seguridad y con ello, muchas más posibilidades de que te vayan diciendo que sí.

Ypara terminar, otra cosa que puede ayudarte mucho a controlar esa clase de situaciones es interpretar correctamente lo que le sucede a tu cuerpo cuando estás a punto de hacer algo que te pone nervioso: vas a hacer un examen, vas a hablar en público, vas a una entrevista de trabajo, vas a presentar un proyecto a un cliente.

.. y entonces tu pulso se acelera, y tu respiración, y sientes una sensación extraña en el estómago, sudas.

.. y piensas que estás demasiado nervioso y que los nervios te la van a jugar, y pierdes más confianza.

En lugar de eso, debes darte cuenta de que todo eso que sientes es tu cuerpo preparándose para rendir al máximo.

Ya sabes, el estado de alerta para huir o luchar, para darlo todo.

Así es como debes interpretar esos nervios, es tu cuerpo preparándose para un alto rendimiento.

El corazón bombea más rápido, llega más oxígeno a tu cerebro, llega más sangre a tus músculos, se libera adrenalina.

.. Simplemente es tu organismo preparándose para dar un alto rendimiento.

Recuerda, el rechazo no es personal casi nunca y si lo es, da igual. Ydesde luego, no es permanente: si hoy te dicen que no las diez personas a las que has intentado vender tu aspiradora, verás como cualquier día alguna te dice que sí.

NO es permanente, nunca, nada lo es. Ni vivir es permanente. Sólo pagar impuestos en España, que te los cobran también después de muerto.