6. La decadencia de las opiniones
La decadencia de las opiniones
Ahora te hago una pregunta que deberías hacerte tú también cuando recibas esas opiniones negativas.
¿Cuántas de las personas que me decían que mis membresías no iban a funcionar crees que tenían una membresía?
Ya no te digo que fuera exitosa o no, simplemente que tuvieran un negocio de membresía funcionando.
Ninguna. Ysin embargo, daban su opinión sobre ello de todas formas.
Pero es que a veces sucede algo más preocupante todavía.
Algo que quizá hayas observado en personas inseguras, o incluso en aquellas que suelen ser más seguras de sí mismas, pero están pisando un terreno que desconocen.
Yes que son ellas mismas quienes se ponen a pedir opiniones a cualquiera.
Piensa una cosa: si tú fueras un gran inversor con años de experiencia, no se te ocurriría preguntar a nadie que no sepa de inversión dónde debes poner el dinero, ¿verdad?
¿Te imaginas? ¿Te imaginas a Warren Buffet preguntando dónde invertir a alguien que no llega a fin de mes?
No tiene sentido. Lo podrás observar, podrás ver en qué consume su tiempo y dinero, qué hábitos tiene, cómo se comporta, podrás observar todo eso con la intención de conocer qué tipo de empresas forman parte de su vida como consumidor, pero nunca te sentarías a comer con él para pedirle consejos financieros.
Yno necesitas ser Warren Buffet, puedes ser un inversor anónimo, tener cincuenta empresas repartidas por el mundo no significa que lo sepas todo, ¿pero vas a preguntar dónde invertir al hijo adolescente de un amigo que la única empresa que conoce es el abono de transporte y el único lugar del mundo en el que ha estado es su barrio? No tiene pies ni cabeza.
Sin embargo, cuando hacemos nuestra web o escribimos una carta de ventas o estamos pensando en montar un negocio, tenemos tendencia a preguntarle su opinión a cualquiera que pase por ahí.
Si no tienes conocimiento sobre un tema (o no tienes la seguridad suficiente), preguntarle a otra persona que está en un nivel de conciencia como el tuyo o todavía más bajo sólo te va a confundir.
Si le pasas la web a tu primo, o a tu amiga, o a tu marido, o a tu madre.
.. y no saben de copywriting o de ventas, te responderán seguro con la mejor intención, pero eso no quiere decir que vayan a ayudarte o darte buenos consejos.
Pueden decirte que el texto es muy largo, o muy agresivo, o que el producto es muy caro, o que debes poner alguna foto.
.. Pueden decirte cualquier cosa que tenga que ver con sus gustos y sus preferencias, y que no te sirva en absoluto para vender. Es absurdo.
Además, en los tiempos que corren esto es muy peligroso porque vivimos en un mundo donde parece que todo está diseñado para nosotros.
Los algoritmos detectan nuestros gustos, los anuncios «parece» que nos escuchan y aparecen después de hablar de algo.
.. Entonces, la gente con menos luces que un becerro de tres meses cree que el mundo gira alrededor de ellos y que deben opinar sobre todo y que todo debe incluirlos.
¿Te has fijado en las redes sociales? Es raro ver un vídeo donde no dejen comentarios ofendidos algunos gilipollas que se molestan porque se sienten excluidos.
¿Un vídeo sobre dormir hasta mediodía para aprovechar las horas nocturnas? Claro, cómo se nota que tú no tienes que dar el desayuno a tus hijos.
¿Un vídeo sobre leer por la tarde? Claro, cómo se nota que tú no trabajas a jornada completa.
¿Un vídeo de una receta con pan? Claro, cómo se nota que no eres celiaco.
Oye, joder, déjame en paz, no todo tiene que incluirte, no todo es para que opines.
Si algo no te gusta o no es para ti, pasa a otra cosa y deja de dar el coñazo, cojones.
Ten cuidado, que la gente está deseando opinar de todo y la mayoría no sabemos de casi nada.
Aveces nos metemos en un grupo de Facebook, o de Telegram, o alguna comunidad, o un foro, o lo que sea, y pedimos a la gente que opine sobre algo sin saber lo que saben sobre ese algo.
Piénsalo, no sabes lo que saben. ¿Les vas a hacer caso?
Durante el año 2025 fundé un foro que se llama Esto Crece (actualmente, al frente está mi amigo Ricardo Di Francesca) en el que sucedió algo realmente curioso.
Lo ideé como soporte para la gente que se apuntó a uno de mis programas de formación.
En vez de crear una comunidad de Discord o un grupo de Telegram o esas opciones que vi que hacía todo el mundo, opté por crear algo del internet clásico, me gustaba mucho esa esencia, esa idea.
Funcionó desde el primer día de forma brutal, tiene miles de usuarios y eso que sólo se puede entrar con una invitación (al menos en el momento en que escribo esto).
Pues bien, nada más abrir el foro había gente pidiendo a otra gente en el mismo nivel que ellos —alumnos que están iniciando una formación de copywriting— que les dieran su opinión sobre sus páginas, sus emails, sus anuncios, etc.
¿Qué sentido tiene? No sabemos lo que sabe la gente a la que preguntamos.
Así que les dije que lo más inteligente no sería pedir una opinión, sino, simplemente, si lo que vamos a enseñar es una página de ventas donde vamos a vender nuestro servicio, preguntar: «¿Comprarías esto?
». Da igual lo que vendas, simplemente preguntar: «¿Comprarías esto?
». Yde esas respuestas sacar una información mucho más valiosa que la que obtendrías pidiendo a la gente su opinión sobre la página.
Te pongo un ejemplo. Hace unas semanas visité Corea del Sur (más adelante en el libro te contaré por qué) y contraté como guía a una chica que se llamaba Jung.
Al segundo día de estar allí le pregunté sobre la publicidad en Corea, pero lo hice de forma vaga, de forma generalista: «¿Cómo es la publicidad en Corea?
». Se lo pregunté mal aposta, para ver cómo me respondía.
Apenas me dio ninguna información relevante porque mi pregunta era mala como la carne de perro.
Si a una persona que no está interesada en el mundo publicitario le preguntas cómo es la publicidad en Corea, ¿cómo quieres que te responda?
Es una pregunta muy vaga, muy abstracta, demasiado amplia.
Ypor eso apenas me dijo nada que me pudiera servir.
Sin embargo, al día siguiente le hice una pregunta mucho más específica.
Le pregunté: «¿Cuál es tu anuncio favorito de los que hayas visto últimamente?
». Ni siquiera le tenía que preguntar el motivo, por qué era su favorito, simplemente con que me hablara de un anuncio sería suficiente.
Entonces me habló de uno donde salía una mujer en una cocina cortando verdura.
Allí cocinan todo con montones de verduras y salía la mujer ahí, como cansada, en lo que parecía una eternidad cortando verdura y verdura, con planos del cuchillo y la comida troceada.
Yde repente, aparecía un electrodoméstico que lo hacía de forma mucho más rápida y eficiente.
Eso, en Corea, tiene mucho impacto porque durante generaciones han visto a las mujeres pasar horas y horas haciéndolo, una labor que quizá la gente más joven ve como tediosa, así que ponen esa imagen y a continuación un aparato que agiliza esa tarea una barbaridad y les encanta.
No es el mejor anuncio del mundo, pero ¿quién soy yo para juzgarlo? Era el anuncio favorito de Jung.
Eso me llevó a pensar qué haría yo si lo que quisiera vender fueran los cuchillos de toda la vida en vez del electrodoméstico.
En tal caso, pondría una imagen de un tipo gris y anodino dando a un botón, de forma mecánica, para que saliera verdura cortada.
Yla serviría en una mesa donde nadie hablase, sólo comiesen en silencio.
Algo más bien triste, mecánico, sin alma, sin vida.
Ydespués sacaría a una mujer con aspecto de madre cálida, cuidadosa, cariñosa, cortando con mimo la verdura, preparando una gran comida para esa familia que tanto ama.
Pondría colores suaves a la imagen y niños sonriendo y armonía y amor, con una frase que dijera algo tipo: «No tengas prisa, haz que los mejores momentos sean eternos», o algo así, ya me entiendes.
Lo que te quiero decir, aprovechando que te estaba contando esto, es que a todo le podemos dar la vuelta.
Menos a los cabezones, si alguien tiene una cabeza muy grande, no hay parte positiva posible.
Lo importante aquí es que las opiniones muchas veces resultan estúpidas y peligrosas, pero a la vez estamos más expuestos y condicionados por ellas que nunca. Así que vamos a seguir profundizando un poco más para que puedas protegerte de ellas todo lo posible.