ENTREVISTA 34 #3
¡Y esa capacidad de no juzgar! Todos nacimos con la lógica de “juzga a tu prójimo como a ti mismo”.
Ese es el mandamiento número uno, en el cual hemos vivido, y eso en él, evidentemente te rompe tus propios prejuicios, tu arquitectura mental, además, porque al verlo a él, con esa calma que transmitía, a pesar de que sabías que su vida tampoco era fácil, porque ninguna es simple y fácil, que tenía sus tormentos, sus nubarrones constantes y ¿cómo hacía para estar siempre al servicio de los demás?
Eso que me gustaba a mí más que todo, como ejemplificaba lo que es traer un bastón de mando sin necesidad de decírselo a nadie.
Cómo ese bastón de mando que era don Antonio, significaba el compromiso de crear armonía, crear integración, porque la armonía, la integración, es lo que produce la belleza, el pensamiento comunitario, la conexión con los otros y con la naturaleza.
El tenía esa humildad. Don Lauro siempre le decía: lo que te hace grande es tu humildad, tu discreta y sutil forma de llevar un bastón.
Tisa: Otra característica importante de Don Antonio era su devoción por su esposa Gaby, esa parte para nosotros como pareja, era bien bonita, porque él siempre hablaba con un amor, con una dulzura.
Cuando estaba ella muy enferma, hablaba él de cómo la cuidaba, de cómo estuvo con ella.
Y creo que de las cosas que también me impactó mucho, que también fue en el 2020, creo que Gaby trasciende en enero y todo mundo estábamos preocupados, porque pensábamos que se iba a ir para abajo, nosotros no quisimos agobiarlo en el proceso, pero fuimos unos días después, hablamos con él y pensábamos que lo íbamos a ver muy triste y curiosamente han sido los días más felices que lo he visto porque dice:
• Es que ya entendí, ella no se fue, ella siempre va a estar conmigo y está conmigo y no crean que me voy a ir todavía, tengo mucho por hacer.
Eso nos lo dijo creo que en enero o febrero más o menos y bueno, trasciende en diciembre de ese mismo año, pero creo que al final él tuvo que vivir ese proceso y cuando dijo:
- Ya ahora sí está terminado, ahora sí ya me puedo ir.
Porque él escogió donde irse y con quien irse, y eso no lo hace cualquiera. Él sabía cuándo ya era el momento y se despide de todos y dijo:
• Ahora sí, ya quiero estar en el silencio.
Entonces de esas cosas tan bonitas y aprendizajes, el último día que lo grabamos, que fue el 8 de diciembre, él venía del parque porque habíamos quedado de verlo en su casa y venía con una alegría, ya lo estábamos grabando en su lugar donde tenía su biblioteca en la Santa María de la Rivera, le hicimos unas preguntas y el decía:
• No no no pregúntenme más, ahorita tengo todo el tiempo, pregúntenme más.
Y algo en mí, dijo -¡Híjole! A lo mejor es la última vez que vamos a poder hablar con él. Entonces le preguntamos y le preguntamos y le preguntamos, no quería que nos fuéramos, decía:
• Pregúntenme más, aprovechen, pregúntenme más.
Y creo que fue algo bien bonito el tener ese documento, de tenerlo en los días previos a su trascendencia, porque no sé si fue la última entrevista que tuvo, pero bueno, para nosotros fue muy valioso.
Para nosotros es un antes de Don Antonio y un después con Don Antonio, de hecho, la película “Bosque Sana” está dedicada a él, obviamente.
Por todo lo que nos dio hoy, por todo lo del bosque, por toda la enseñanza y el aprendizaje que vivimos durante muchos años con él.
Para nosotros ha sido como un regalo Don Antonio y que de repente se nos manifiesta, ¡ehh!
Porque de repente se van las luces y estamos hablando de algo importante, decimos:
• ¡Ah!, ahí está Don Antonio.
Ha sido en la ciudad y ha sido aquí en la casa, sabemos que Don Antonio sigue aquí con nosotros. Y pues no, no se fue, aquí está.
Santiago: En la película, en esta última entrevista, hay una parte que él habla específicamente del retorno de Quetzalcóatl, habla de Ce Acatl, del arquetipo y menciona que evidentemente no lo hace al azar, el año 2021, como el año de la toma de la gran decisión.
Curiosamente fue el año después de la pandemia, cuando estábamos en un momento que permitió que todos nos detuviéramos, nos fuéramos hacia adentro, y cada uno tuvo que reflexionar sobre su vida, la vida en común y 1000 cosas.
Yo creo que, después lo voy a entender mejor, pero lo que hoy entiendo es que realmente en ese año, en ese proceso hubo una toma de decisión colectiva y que no es un cambio de un día para otro, pero sí fue un cambio de vía.
Porque si hay tal detenimiento, evidentemente, el ritmo que llevábamos, ya no va al mismo lugar y hay un cambio de rumbo.
Y siento que ese cambio de rumbo es lo que ya estamos percibiendo por todos lados, que es un pensamiento más comunitario, menos egoísta, más cercano a la naturaleza.
Y lo tengo clarísimo porque estamos muy cerca hoy de niños y de jóvenes que ya traen un chip muy distinto, dicen que es porque son nativos digitales, y al ser nativo digital te queda claro que estás interconectado y ese pensamiento de conexión no solamente se queda ahí, sino que ya son jóvenes y niños que piensan en la colaboración en lugar de la competencia, que piensan en el otro no para molestar sino para ayudarnos mutuamente, que entienden la palabra servicio en el sentido verdadero.
Eso que dijo Don Antonio, me queda claro, que ese año fue el punto de quiebre para que la polaridad se moviera.
Seguramente, como con todas las personas que están hablando, pueden quedarse horas y horas hablando de Don Antonio y lo que menos le gustaría a Don Antonio, es que eso sucediera, al Antonio que conocimos, porque era muy bajo perfil en todos los sentidos de la palabra, pero por lo menos nuestra familia, nuestros cercanos, no podemos entender el caminar de nuestras vidas y nuestro cambio de conciencia sin haber conocido a una figura del tamaño de Don Antonio.