ENTREVISTA 32 #2
Entonces, esa parte que también él abre a varios de los que lo conocieron, esa parte de darte cuenta que puedes recibir una información que a lo mejor no es tangible para ti, pero que es lo que llega y se plasma con el rezo, las acciones, las caminatas, las danzas, los ayunos, lo que tú quieras, tú le das esa energía, esa validez, entonces, mi percepción es que, esos siete rayos tienen que ser bien tangibles para todos, tienen que ser tan tangibles para la gente, que al menos haya siempre alguien que lo escuche, que conozca cuáles son esos elementos que le dan la fuerza al espíritu de Méxhico, y haga que con esa información con esa energía el Mexicano los retome y los haga bien suyos.
Para mí es una de las enseñanzas que más me ha impactado, aunque tuvimos muchas.
Me queda muy claro también que todos en algún momento tenemos ese switch en el chip, donde podemos cambiar, son muchas las cosas que vivimos, no tantas como otros las vivieron, pero para nosotros nos marcaron, por ejemplo, lo de la pandemia, que me habla Olga (Olga de los Reyes) y me dice:
• “Oye es que necesitamos un doctor”
¿Por qué?
• “Porque don Antonio está enfermo”
Y buscando entre varios amigos, no había quien pudiera ayudarnos, eran tiempos en donde la parte humana estaba en modo supervivencia, por el COVID, por puro instinto recordé que tenemos una doctora en los topos, la doctora Luz) así que le marco a Ismael Villegas para que la busque y que la encuentra.
La doctora se llama Luz Neida Álvarez Villegas vive en la Santa María la Rivera, por lo que de inmediato fue a verlo y ya nos dijo cómo estaba, todos al pendiente igual que Olga por supuesto.
Los topos en acción de nuevo. Llega el 25 de diciembre, Don Antonio sigue mal y se le vuelve a hablar a la Doctora:
• “¿puedes ir? Sí, ahí voy”
Nosotros como grupo en esos momentos andábamos en la sanitización de los hospitales, por lo que ya sabíamos cómo estaba esto, ya teníamos algo más concreto y le decimos a la doctora Luz:
• “Nos esperas y entramos juntos”
Pues ya teníamos algo aquí en mente, nos fuimos a la casa de don Antonio, entramos a su habitación, nos ve entrar y dice don Antonio:
• ¡Ay ya vinieron los topos! Si vinieron los topos, es que está fuerte la cosa.
Me quedo con la doctora, la apoyo, nos dice lo que piensa, nos dice lo que ve, pues ¡hay que sacar a Toñito! Ese fue otro Round con Miguel Velasco, nos aventamos un Round ahí, porque Toñito decía:
• ¡es que Miguel!
Miguel decía:
• ¡es que mi papá!
Y digo ¡a ver!:
• “Venga para acá Miguel, a ver Toñito, la situación está así, así, así, ¿Qué decide?”
Y don Antonio:
• “… Está bien, me voy”
Sí fueron momentos de mucha tensión, de mucho estrés, pero yo creo que, de mucho amor, porque era parte de nosotros. Total, le dijimos a Alfonso Pérez:
• ¿sabes qué? Está pasando esto.
Alfonso responde:
• "¡Ahí voy!”
La ambulancia no llegaba e Ismael dijo:
• “No, no podemos esperar más tiempo, nos lo llevamos en la hormiga, (camioneta oficial de los Topos)”
Dijo Toñito:
• “¡Hasta que se me hizo subirme a la hormiga! ¡Nunca pensé que me fuera a subir!
Lo acostamos, iba la doctora sentada a su lado, nosotros del otro lado y ahí fue empezar el peregrinar, fuimos a un hospital, no, ahí no nos van a recibir, fuimos a otro. Ya cuando nos dijeron:
• “Esto es COVID. No lo podemos admitir aquí”
Nos sentamos afuera de la clínica, iba la hija de Laurita Esquivel, Sandra y ella dice:
• “Ya sé a dónde vamos a ir¡ A la casa de mi madre, allá en su estudio”
Y allá nos lo llevamos, ahí nos la pasamos los últimos dos días. Pero esa parte humana, esa transformación, él decía:
• “No, ¡yo ya me quiero morir! ¡ya me quiero ir! ¡ya!”
Hasta que en un momento le dije:
• “¡A ver Don Antonio! Dios no endereza jorobados, ni cumple caprichos. ¡Deje de decir que usted se quiere morir! ¡porque se va a ir cuando él lo decida!”
Pero se lo dije así en este tono y se me queda viendo. No lo volvió a mencionar. Así me salió, así me llegó. Y nos dedicamos a atenderlo.
Yo lo veía de día, Alfonso hizo las guardias nocturnas.
Todavía la última noche nos pusimos a ver la película “Como Agua para chocolate”.
Ahí estábamos comentando las escenas favoritas, comiendo palomitas nosotros a él no le dimos, pero ahí estábamos comentando.
Esa parte como más humana, más cercana, más familiar, fue un momento muy difícil, pero también un momento muy enriquecedor.
¿Quiénes estábamos trabajando? Estábamos trabajando los topos con Toñito.
Estaba Sergio Pérez que nos fue ayudar a sanitizar y Olga de los Reyes, integrantes del grupo de Topos.
Cuando él trasciende, la verdad es que el país estaba caótico, no había lugares en los crematorios, no había nada.
¿Qué vamos a hacer? Informan del crematorio que no vienen por él hasta dentro de un día y medio.
Sacamos un traje de los que usábamos de sanitización, un “Tyvek” que traía nuestros escudos, -lo envestimos como topo- lo metimos ahí por unas horas, no me acuerdo cuánto tiempo, lo pusimos con hielitos para que aguantara mientras llegaban por él.
Ya estaba allá, después ya llegó Mari Tere, y llegó Fernando.
Y bueno, pues hasta lo último de lo último, ya después, para llevarlo al panteón, ya entraron en proceso otras personas, que son las que tenían que haber entrado.
Me queda tan palpable esa parte de ser tan congruente que hasta un adulto cuando es congruente, puede reconocer cuándo sí está actuando como debería y cuando sí están sus pensamientos muy disparados ¿no?
espérate así, espérate tantito. Esa enseñanza y esa bondad de él de decir:
• Sí, tienes razón, como que debo de esperar ¿verdad?
Es una enseñanza muy grande y estamos en este mundo lleno de adultos que muchos somos incongruentes que, aunque estemos en un camino espiritual, de enseñanza, también se nos van las cabras al monte.
Para mí el legado y herencia que me dejo Toñito son dos, el ejemplo de como ser un guía, un abuelo congruente, honorable, transparente, tierno, con muchas cualidades y la otra herencia es lo de “Regina”, el decirnos, describirnos, explicarnos, enseñarnos que es Regina realmente, como se debe trabajar con Regina y la enseñanza de los siete rayos, es como la parte mas importante.
En alguna ocasión nosotros le preguntamos:
• “¿Quién es la persona femenina que representa Regina?”
El responde
• “No hay muchas. Es más, nomás tengo dos en mente”
Pero ni lo dejó por escrito, ni lo lanzó a los vientos. ¿Sabemos? Yo sí sé quién, pero tampoco me corresponde. Pero ves, ves la marea, ves las olas que todo esto levanta. Y ves quién se sube en ese tren y dices:
• ¡Ah, no, esto no fue lo que me enseñó Toño!
Traes esas enseñanzas, al final de cuentas, las haces propias.
Otra cosa que nos legó, fue este espacio, la casita donde nació Regina, nos mandó de guardianes, de ayudantes, nos mandó de encargados.
Pero con todo lo que ha pasado, con todo lo que sigue sucediendo, nos mandó como a una burbuja.
Es una burbuja de protección. Yo lo percibo así, él nos dejó resguardados en la casa de Regina.
Obviamente también conlleva una gran responsabilidad.
Nos heredó la Caminata de los Niños Héroes.
Todos los días 13, aunque sea uno solo, pero que se haga.
Y ahí estamos, a veces unos más, a veces otros menos, pero todos estamos, la tarea la seguimos haciendo.