ENTREVISTA 20 #3
Bueno es que ¡así nos tocó! Y como que se pone de moda. También hay modas dentro de esto, porque pues, va uno a algún temazcal, super mexica, y de repente empiezan a decir ¡ajo!, y de repente, sacan alguna canción lakota, entonces, ¿no que super mexicas? Nos decía el abuelo Manuel:
- “En algún periodo de la historia el conocimiento salió de Mesoamérica subió hacia al norte y ahorita está regresando nuevamente el conocimiento del norte hacia el centro, hacia Mesoamérica”
Y creo que nosotros somos parte de ello, vamos al norte a recoger parte de la información y la estamos practicando nuevamente aquí en Mesoamérica, en el centro, en el lugar sagrado, que fue voluntad de Don Antonio que nosotros lo hiciéramos, porque así nos dice la jefa Pati:
- Es que don Antonio los escogió a ustedes
¡ah Chihuahuas! yo decía
- ¡Canijo viejito!, ni siquiera nos pidió permiso, pero ya desde que nos vio, nos echó el ojo.
Incluso en alguna de las conferencias, en alguna de las ceremonias de topos, que luego lo invitábamos, decía:
- “Yo soy un francotirador, los ubico, apunto y disparo, así decía, soy un francotirador”
Así nos pasó a nosotros, agarró, nos ubicó, nos apuntó y pum, y bueno, creo que fue afortunado, porque es parte de lo que necesitábamos y también es parte de lo que necesitaba Don Antonio, que se mantuviera el fuego encendido en la casita de Regina y bueno con la tradición lakota, cuando llegó un lakota a verlo, pues lo mandó a Guayabos y allá se fundó, por eso se fundó ese círculo lakota en Guayabos, en Jalisco.
Y el jefe, un gran jefe indio. Ahorita no me acuerdo, que era lakota y lo mandó allá a Guayabos: el jefe Luciano, exactamente, siempre se me olvida el nombre, pero el jefe Luciano Pérez que lo mandó allá, formó el círculo de Guayabos, y bueno, allá nos mandó y ahora regresamos a seguir trabajando el Temazcal, el Inipi, y compartiendo esta tradición, que es una medicina, dicen, los lakotas:
- El temazcal es una medicina
Y principalmente el trabajo es nuestro, de Pola y mío, pero de los topos, porque nosotros fuimos a contactar a Don Antonio no como Ismael Villegas, no como Pola Díaz, como personas independientes, le fueron a pedir ayuda a los topos y a los topos adrenalina fue a los que les encargo el trabajo, a los Topos Adrenalina fue a los que mando a formarse como guerreros, no a Ismael Villegas, ni a Pola Díaz, a los Topos Adrenalina.
Entonces, pues también tenemos un gran trabajo con nuestro equipo de rescate, un trabajo personal de purificación, de elevación de la conciencia, la verdad con que eleve mi propia conciencia ya me doy por bien servido y si en ese proceso puedo ayudar a otros, pues que bien, pero prácticamente el trabajo, es nuestro, nos lo encomendó Don Antonio directamente, continuamos con él, continuamos con su trabajo, con los trabajos que nos ha encomendado, continuamos con su legado, que su legado ha sido toda su obra, todo el mensaje que ha dejado en sus novelas, en su obra, que dependiendo del nivel de conciencia, las podemos dejar en simples novelas, o tratar de entrar al mensaje que trae entre líneas, y de manera personal me ha servido mucho entrar entre líneas, descubrir el verdadero mensaje, ponerlo en práctica y compartirlo con la gente que nos visita en la casita de Regina en la Aldea de los Reyes de Amecameca, compartirlo con mi familia, con mi madre, con la gente que me rodea, con mis compañeros de trabajo, deberás influir en todo mi entorno, así como todo el entorno nos influye a nosotros, nosotros también influimos en todo nuestro entorno y hay que hacerlo de forma positiva.
Sí, somos muy espirituales, disque muy maestros, ahora sí que necesitas demostrarlo en tu vida diaria, en tus valores, en cómo vives, en cómo te comportas, ó sea eso es ser un auténtico mexicano, encarnar todos los valores, pero de a de veras.
Entonces, pues es un gran reto, o sea, pues yo no soy, yo no me considero ni gran maestro ni nada de nada, simplemente el conocimiento, lo poco que conozco, pues lo comparto y continúo aprendiendo, porque pues uno no termina de aprender y sepa Dios cuántas vidas más necesitamos para aprender lo que tenemos que aprender en este plano y pasar a otro plano.
Así que para mí esas han sido, así conocí a Toño, son parte de las experiencias que he tenido o tuve con él y su legado.
Tuvimos la oportunidad de estar con Don Antonio, los últimos días antes de que partiera al otro plano, porque estábamos en plena contingencia del COVID y nos enteramos que Don Antonio estaba enfermo y era un día de Navidad, algo así, la cosa es que nos pusimos nuestro uniforme de topos y lo fuimos a ver a su casa.
Mi sobrina, que es médico, lo estuvo atendiendo, vimos que necesitaba hospitalización, pero en pleno COVID era muy difícil encontrar una ambulancia, encontrar hospitales, o sea, una situación bien complicada, entonces tuvimos que trasladarlo en la camioneta de topos para llevarlo al hospital y darle las atenciones físicas que necesitaba.
Después ahí con una de las abuelas, le dio cabida en su casa, se le estuvo atendiendo, y bueno, pues ahí fue donde, dice la jefa Pati, hizo su maha samadhi según la tradición hindú, hizo su maha samadhi y partió al otro plano.
Así que tuvimos la oportunidad de acompañarlo los últimos días, darle el apoyo que necesitaba y bueno, misión cumplida. Él dijo:
- Misión cumplida, ¡ahí se ven!
Y luego Pola me comentó que ya estando en sus últimos momentos, la agarró, le habló y le dijo:
- “Ahora a ustedes les corresponde ser”, como se decía él, que era el testigo, “ahora les va a corresponder a ustedes ser los testigos”