ENTREVISTA 20
El Francotirador
Ismael Villegas Noguez
Rescatista
-oiga ¿Cómo podemos prepararnos, empezar a vivir la era sagrada?
Y me comenta
-Esto es sencillo, ponte a estudiar Reiki, lleva una vida más natural.
Haciéndole caso, continué con mis estudios, hice un curso de Reiki, empecé a sanar con las manos, y dejé de verlo un poquito más de una década.
Luego, lo contactamos nuevamente, por necesidad espiritual, por así decirlo.
Ya con el grupo, con el equipo de rescate de “Topos Adrenalina”, estuvimos en el año 2010 en el terremoto de Haití, en una situación de desastre, en un país con muchas necesidades y que por tradición se practica el vudú, y bueno, yo comencé a sentir los ataques con fuerzas oscuras.
Me di cuenta que la situación del país era muy complicada, históricamente, fue el primer país de América que se independizó, pero como dice un gran maestro:
- “Toda fuerza que no está sustentada en principios espirituales, está condenada al fracaso”
Y bajo este mismo principio, fue que obtuvieron su independencia como país los haitianos, de manera que, por tradición utilizan el vudú.
Así que, estando en Haití me entero que el vudú no es totalmente oscuro, sino como todo, tiene dos polos, el vudú lo trabajan con energía negativa o energía oscura, pero también, hay quien lo trabaja con energía positiva.
Dentro de la información que tenemos, escuchamos vudú y lo consideramos brujería, pero bueno, nosotros, haciendo rescate en Haití, pues nos topamos con toda esta tradición espiritual del pueblo haitiano.
además, nos dimos cuenta que el país estaba gobernado, dominado, por empresas transnacionales que se dedicaban a saquear los pocos recursos naturales que tiene el país, otro de los que tenían el poder, en ese entonces, eran las mafias: el narcotráfico, la prostitución y por todo eso tenían gran fuerza las mafias y prácticamente el gobierno estaba al servicio de estas dos fuerzas y en un estado de desastre en el que prácticamente se para la economía, no hay electricidad, no hay servicios, no hay policía, la mitad de la gente de protección civil murió, o sea, un desastre muy fuerte y tuvimos que parar los rescates, ya no había gente con vida que rescatar, pero mirábamos a nuestro alrededor y había mucha necesidad, o sea, muchísima gente con hambre, sed, necesidad de servicios médicos, entonces comenzaron a llegar los barcos que mandó México con ayuda, con comida, nos pusimos a sacar la comida de los barcos, entregársela directamente a las personas que la necesitaban, pero ahí viene el gran pero, en una situación de desastre donde no hay economía y todo eso, la única forma de mantener el poder en el país era, quien tenía la comida y los Topos Adrenalina estábamos en medio, porque estábamos sacando la comida que llevaban los barcos mexicanos y ellos se quedaban al margen, les estábamos quitando poder, aunque nuestra intención simplemente era ayudar a las personas, sin embargo, ellos lo veían desde un punto de vista más de poder, entonces ¿cómo hacemos para quitar a alguien que me estorba?
Pues lo primero que comenzaron fue con fuerzas oscuras a tratar de mandarnos, es que inmediatamente se siente, inmediatamente dices:
- Bueno, es que me puede pasar un accidente extraño, ¿no? Algo me puede pasar y mejor me voy.
Y como le digo a algunos:
- ¡Uno no está manco!
Y se empieza uno a proteger, a proteger a los compañeros, entonces, cuando estas personas vieron que no les funcionaba, pues empezaron a agredirnos ya físicamente o a tratar de agredirnos físicamente, empezando a asaltar los convoyes que llevábamos con comida, nuestra integridad física se estaba poniendo en riesgo.
Y bueno, así estuvimos como unos 20 días y estaba el ejército mexicano también ahí con nosotros. Un buen día llega un capitán del ejército mexicano y nos dicen:
- ¿saben qué? Viene un avión de México. Aquí está en dos horas. Aterriza y se va. ¿Se van o se quedan?
Pues ya vámonos, así que levantamos nuestro campamento, nos fuimos
al aeropuerto y nos regresamos.
Durante ese suceso, conocimos ahí a un compañero haitiano, después de que regresamos a México, volvió a organizar otro equipo y como vio que era muy fácil con los Topos, pues se regresó a Haití y por poco le cuesta la vida.
Así que, con mis compañeros: Pola, mi hermano Ricardo, que estaba en ese entonces en el equipo con nosotros, nos pusimos a comentar, no podemos seguir trabajando, en cualquier momento nos pueden matar porque estamos haciendo el bien, sin embargo, el hecho de estar haciendo el bien, siempre nos ponemos en medio de gentes con intereses económicos, políticos, porque los desastres son lamentablemente, un gran negocio.
Uno con buena voluntad trata de ayudar a las gentes que lo necesitan, pero nos topamos con este tipo de situaciones. Así que, comentándolo, les dije:
- “Ahora necesitamos protegernos, si no, en cualquier momento nos matan o tenemos algún accidente extraño”
Fue cuando dijimos:
- ¿A quién acudimos?
Y me acordé de Don Antonio y me dijo mi hermano:
- “Yo voy a verlo”
Y vimos la forma de contactarlo, lo fuimos a ver y lo invitamos a nuestro aniversario de Topos Adrenalina. Y yo decía:
- “Este señor es una gran personalidad. ¿Cómo va a estar viniendo aquí a nuestro aniversario?”
Pues para sorpresa, estábamos en la reunión, se abre la puerta y entra Don Antonio, dije:
- ¡Sí vino, sí vino!
Y así fue como inició una relación larga con Don Antonio, que terminó hasta que falleció:
- Hasta que murió, estuvo con nosotros.
A Don Antonio le explicamos qué dinámica traíamos en el equipo de rescate, cuáles eran nuestros principios, incluso nuestro mismo logotipo que tenemos como Topos Adrenalina, está basado en la mexicanidad, en nuestras raíces como mexicanos.
Le interesó mucho y en una reunión ahí en su oficina, nos preguntó:
- A ver, exactamente ¿qué quieren?
Necesitamos protección espiritual, porque en cualquier momento nos dan chicharrón, se queda pensando y nos dice:
- “Miren muchachos, ustedes hacen trabajo de guerreros, así que necesitan convertirse en guerreros, pero de a deveras, así que los voy a mandar a una escuela donde se forman guerreros de a deveras”
Después de un montón de cosas, llegamos al círculo lakota de guayabos con la
jefa Pati Ríos y a trabajar, después de que la contactamos, a la siguiente semana nos dijo ¿saben qué?:
- Vamos a tener una ceremonia que es la búsqueda de la visión. ¿Le entran?
Le entramos. Hay que estarse cuatro días sin comer ni tomar agua, y yo pensé eso no es complicado para mi, he hecho este tipo de prácticas durante muchos años. O sea, eso no me espanta.
- ¿Qué has hecho? ¿Meditaciones? ¿Has hecho ayunos?
Sí, acabo de terminar el ramadán. Yo cada año, en el mes sagrado del ramadán, práctico
el ayuno, dice:
- “Ah, bueno, tú estás listo, pásale, directo a la visión.”
Y bueno, ya me eché mi visión, y nos dice:
- “Don Antonio nos los encargó, nos dijo que les enseñáramos todo, que ustedes tenían que aprender a ser guerreros.”
- Ah, bueno, ¡pues a todo dar!, ¿no?
Bueno, comenzamos con el entrenamiento, porque para nosotros era un entrenamiento, la búsqueda de la visión, las danzas de la paz, nos empezaron a enseñar cómo hacer el temazcal, su arquitectura, cómo se corre y después me dice la jefa Pati:
- “¿Qué crees? Hay un abuelo ahí en la Aldea de los Reyes, vayan a ayudarle, queremos poner un Temazcal ahí, vayan a ayudarle al abuelo.”
-¡Ah, que a todo dar.
Decimos nosotros:
- Ahora sí que, ¡nos la dejaron caer! Me dijeron que le fuera a ayudar al abuelo, más nunca que nos hiciéramos cargo del Temazcal, ni cargo de la casita, dije:
- ¡Ah, que a todo dar
Bueno así paso, ya después el abuelo Manuel falleció, y nos dijeron:
- Ahora no hay nadie, ahora ustedes se van a hacer cargo, ¿Han ido a la danza del sol?
Ya habíamos terminado las búsquedas de las visiones, que son cuatro años consecutivos, Don Antonio quiere que se siembre un temazcalito aquí en la aldea de los Reyes. Bueno al final de cuentas estábamos buscando un temazcal desde que llegamos con Don Antonio le preguntamos:
- Oiga, ¿dónde, ¿quién corre temazcal?
Porque parte de nuestras ceremonias de iniciación, por así decirlo, para el ingreso formal al grupo de topos, pasa por un periodo de purificación y esa purificación es el temazcal, anteriormente contratábamos temazcales, se hacía la ceremonia y les dábamos la bienvenida a los nuevos elementos del grupo, y dije:
- Bueno, sí podemos nosotros tener un temazcal propio ¿por qué no?
Entonces, así se dio la situación y actualmente tenemos ya trece años en la casita de Regina, corriendo el Temazcal, con la tradición lakota, y fue un proceso de ocho años, terminando los ocho años, nos dice la jefa Pati:
- “Bueno, pues, ya tienen licencia para correr el Temazcal ustedes solos.”
Porque en ese periodo de ocho años, estuvimos en entrenamiento, estuvimos yendo dos veces por año a Guayabos, en esos ocho años estuvo viniendo gente de guayabos, allá de Zapopan, Jalisco, a correr el temazcal, o sea, nosotros no teníamos permiso de correr el temazcal, aunque ya estaba sembrado, pero nosotros no podíamos correr el temazcal, venía la gente de guayabos a correr el temazcal, hasta que la jefa Pati nos dio permiso, ya son danzantes del sol, ya cumplieron con su periodo de Vision Quest, ya les han enseñado todos los secretos del temazcal, así que pues nuestro entrenamiento para correr ese temazcalito pues fue de ocho años solamente y son ocho, nueve, diez, bueno ya tenemos algunos años ya “corriéndolo” nosotros, pero siempre con la guía, con la protección de la jefa Pati.