ENTREVISTA 19
El compadre
Gerardo Said
Creador digital y Ceremoniante Mexica
En México, Méxihco porque le voy a llamar de una voz Náhuatl, nace una confluencia de una gran fuerza de sabiduría ancestral que a lo largo de las centurias, nutre y ha nutrido de manera permanente a las culturas que se pueden definir como “nucleares”.
Esta característica es muy importante en lo que Toño realiza de ser testigo y luego hacerlo novela, hacerlo de una forma de literatura, de historia y narrativa, a manera de realismo imaginario pero también mezclado con datos duros, de lo que él investigo en los archivos de las hemerotecas porque este dato es interesante ir a las fuentes cuando éstas se publicaban sobre los acontecimientos le dio Antonio Velasco Piña una forma tan importante de poder unir los datos históricos sobre las referencias de algo que sucedía en México que después vamos a conocer como “El despertar espiritual de México”.
Algo muy importante comienza a suceder, Toño va encontrando una forma de reactivar, es decir, de retomar esta fuerza que tiene la sabiduría ancestral.
Hacia los años 80’s, Toño, coloca un libro que me parece una pieza fundamental en la historia sagrada de México, que es la narración de los sucesos de 1968, sobre la manifestación de los estudiantes en la Ciudad de México, que de alguna manera recogería todas esas voces que quieren participar, que desean activarse para que estén presentes, y se vienen a cabo una serie de represiones por parte del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, esto que se ha llamado “La matanza de los estudiantes de 1968”.
Precisamente en ese suceso, hay un personaje que Toño le da voz y abre un espacio de actualización, de cómo una mujer, que es precisamente “Regina” hace una interacción entre la sabiduría ancestral de Tíbet y la sabiduría ancestral de Anáhuac.
Toño nos da a conocer sobre cómo hay en una historia sagrada, una narrativa en forma mucho más discreta, interna, que tocará este asunto de los ciclos sociales, luego los ciclos de la historia y también sobre los ciclos cósmicos que tienen que ver con el retorno de los videntes a sus pueblos.
Toño abre una ventana hacia hacer una revisión sobre la importancia que tiene para los pueblos el hacer conexión con su origen, con esta maravillosa forma que tiene el ser humano de encontrar una experiencia de revelación de lo sagrado.
Dentro de estas dos tradiciones se vienen resguardando también unas formas de poder entender que estas prácticas van a otorgarle al ser humano, primero un despertar, después un desarrollo y luego resguardar un proceso para acelerar el acrecentamiento de la conciencia.
Regina de alguna manera es recibida allá en los colegios tibetanos, narra Antonio Velasco Piña, es preparada desde pequeña bajo una especie de profecía que los tibetanos tienen sobre un personaje que tendría que enlazar un despertar de tierras lejanas.
Y justamente como Regina viene de Anáhuac, ella en sus visiones encuentra que es un mensajero de este despertar espiritual para México.
Toño de alguna manera en este texto que es “Regina” nos cuenta como esta mujer cuando regresa a Anáhuac ya tiene muy claro que se tiene que preparar una ofrenda, ofrendar sus vidas, para establecer un nexo con las fuerzas telúricas y cósmicas de las montañas, en este caso de los volcanes el Popocatépetl y la Iztacíhuatl, porque de alguna manera tienen que volver a activarse.
Yo siento que esta novela es una pieza fundamental para promover y brindarnos la oportunidad, primero de reflexionar sobre esta posibilidad de ir en búsqueda de esa cuestión que él llama “El retorno de lo Sagrado”, “El despertar espiritual de los pueblos”, en este caso “El despertar espiritual de México”, pero también la activación de la participación de la mujer, en algo que con el tiempo se va a convertir en lo “Sagrado Femenino”.
Me parece que la importancia que Toño tiene en este entorno de cambios y transformaciones, que todo el planeta va en búsqueda de algunas respuestas o algunos conceptos que van a fortalecer movimientos que son auténticos de transformación de la conciencia, es abrir un espacio de conexión con lo sagrado.
Y aquí lo sagrado me voy a referir a estas antiguas prácticas que los videntes de todos los tiempos ancestrales tienen para reconectar con la inteligencia de la naturaleza, que es la madre tierra y su relación y su relación con los mecanismos cósmicos.
Yo siento que estos ciclos de los cuales Toño se refiere, son precisamente una de las aportaciones más importantes que nos hereda.
A mí en lo particular y para miles de personas que hicieron contacto con este mensaje, nos permite la entrega de Antonio Velasco Piña con este texto de “Regina: 2 de octubre, no se olvida”,.
Toño genera un movimiento de conciencia que de alguna manera, los que pudimos asumir algún rol en estas tareas, detonó que fortaleciera lo que venimos haciendo de 1990 hasta 2024, estamos hablando prácticamente de 35 años, de participar en estas prácticas, en estas narrativas, en estas tareas que asumimos con el paso del tiempo, después de haber hecho contacto con estas ideas que Antonio Velasco nos brinda.
Antonio Velasco abre con sus textos un realismo -que así se define en la literatura- un realismo mágico, donde al mismo tiempo te da datos, pero también te abre perspectivas de conocimiento muy ancestral y las actualiza en tanto que nos dice que hay guardianes de cada una de las tradiciones que vienen a cumplir una labor para detonar el despertar de la conciencia.
Con el tiempo todo esto se volvió más orgánico, participamos, en su momento, con una de las guías espirituales de México, que en aquel entonces estaba dentro de las danzas de los concheros y me refiero a Nanita Guadalupe Jiménez Zanabria. Generala de danzas de tradición conchera.
Ella le dio cabida a muchos jóvenes occidentales de esa época para que aprendieran de las danzas sagradas de México.
• “Mijito ¿Por qué México no tiene su casa?”
Y eso me hizo una gran reflexión.
A través de Toño, también que conocí a Alberto Ruz, (ya no está en este plano) un personaje que se ha hablado mucho de él y que se conoce también como un visionario, que lucha para estar validando que este discurso naturalista-ambiental tiene que ser una línea de respuesta a todo el deterioro que causa esta cultura de la cultura europea y la cultura americana, que se va imponiendo a través de la economía de guerra.
Conociendo a Antonio Velasco Piña, en tanto que era un gran investigador, un gran historiador y además con esta posibilidad de abrir un espacio para conectarnos de manera auténtica con estas figuras de los sabios de México en la parte de la sabiduría de la actualidad, brindándonos estas posibilidades de conectar con ello, su humildad, su sencillez y la parte de un quehacer práctico.
Cuando estuve reunido en sus círculos sentía como él transmitía de manera directa.
es y siempre fue, una forma de sentir, una forma de conducirnos de una manera respetuosa, armónica, sin nunca imponer y también una manera de hacer cosas prácticas, que con el tiempo entendí que es una escuela de conocimiento muy antiguo, al estilo de estas escuelas de Gurdjief.
Toño, nos invitaba a caminar en las zonas sagradas, en estas zonas de energía, a guardar silencio y recuperar esta posible conexión con la presencia de guardianes energéticos que tienen los lugares que han servido para poder resguardar el desarrollo de las ciudades sagradas, porque así se construían en la antigüedad y retornar a una vida sagrada.
De una manera tan simple, nos citaba para caminar, para hacer silencio, hacía de alguna manera un modelo de hermandad que entre todos nosotros teníamos con un altísimo respeto, con una altísima conexión muy amorosa.
Al paso de los años me he encontrado en un gran privilegio, una enorme alegría, de haber hecho contacto con este tipo de personajes, porque mucho más allá del conocimiento que puedan tener, nos invitan a ser una práctica, un compromiso compartido.
Yo tengo una visión: me veo caminando acompañado de personajes con plumas y acompañado de otras tradiciones. Y pues para mí esta visión era muy importante que poder ponerla en marcha. Y entonces fui a hablar con Toño y le dije:
• “Toñito, porque siempre le decíamos con mucho cariño. Tengo una idea, de poder convocar una caminata sagrada por el despertar espiritual de México, un 21 de marzo de 1991”
y me dice:
• “Tienes todo mi apoyo para que esto se convoque y se realicé.”
• “Puedes convocarlo. Cuentas con todo mi apoyo”
Y salí de este lugar, ahí en la calle de Alumnos, muy cerca al bosque de Chapultepec, donde él tenía su oficina, donde está el cuartito donde se quedaba Regina.
Y esto me dio oportunidad de empezar a generar un dibujo, que luego lo fotocopié porque no había redes sociales, se veían los volcanes, un sol con unos rayos, decía, “Caminata por la unidad de México y la paz del mundo” y yo fui a visitar a los guías de las tradiciones que en aquel entonces eran las más importantes, fui a ver a los sufís, a los hindús-krishnas y obviamente los concheros, a Nanita cuando le fui a platicar esta visión me dice
• “Pues no solamente tienes mi apoyo para hacerlo, pero ponle ahí en el cartel “Con la guía espiritual de nanita” porque sí puse esa frase, hoy ese cartel no sé dónde esté, pero de alguna forma cumplió su papel y entonces ahí estaba la cita para hacer un recorrido, “una caminata sagrada” desde Tlatelolco al Zócalo con la participación, porque yo había invitado a las diferentes tradiciones.”
Lo que Toño explica en el texto de “Regina” y en otros que se fueron sucediendo, como “Tlacaélel”, por ejemplo, que habla sobre esta maravillosa tradición y sabiduría ancestral de los azteca-mexica, es que tenían ellos la oportunidad de encontrar una conexión con una inteligencia superior a través de estas caminatas, la inteligencia de la madre Tierra que tiene conexión con el cosmos, a través de recorrer estas rutas sagradas que unen los puntos telúricos, los nodos de ebullición, de torsión, de gran energía, sobre los cuales los videntes señalaron para construir sus ciudades.
Hay una enorme fuerza, por ejemplo, como es el caso del lago de Texcoco, donde se fundó México-Tenochtitlan.
De modo que, me di a la tarea de poder convocar esa caminata la primera de algunas que hice.
Llegaron los representantes de tradiciones, me permitieron la Nanita junto con Jesús León Salgado, el haber recorrido esa ruta sagrada hasta una capilla de San Miguel, por la zona de Tepito, donde se da vuelta a la derecha en esta calle que va hacia el Templo Mayor donde todos llegamos.
Gracias Toño, gracias al texto de “Regina” y que pudiste reunir a varios de nosotros para recuperar esta conexión auténtica con lo sagrado.
Por ser parte de algunos esfuerzos que coadyuvaron en estas actividades que detonaron, el asomarnos a la importancia de estas tradiciones y el despertar espiritual de México.
Así que, pues estos son algunos aspectos que nos tocó vivir desde los años 80’s y 90’s con Antonio Velasco, que estuvo en la inauguración de “Calli México”, estuvo en las ceremonias que nosotros estuvimos realizando, obviamente insisto, no de manera central, sino de una manera discreta, y pues esto siempre Toño lo resguardó en su corazón como algo que tenía de alguna u otra manera tenía un valor y por ello mi cercanía tan especial con Toño es que siempre se lo dije, gracias a ti, gracias a tu trabajo y a tu visión, pudiste reunirnos a varios para trabajar en torno a estas tareas que promovieron, coadyuvaron, fueron parte de este trabajo de acercarnos a la tradición sagrada de México.