ENTREVISTA 15 #3
Y aquí lo que nos decía la jefa Paty Ríos, cuando estábamos en proyecto de aprendizaje, allá en Guayabos, ella nos mencionaba que una visión podría cambiar el mundo y así como que decía, , sí pero cambiar el mundo, es que cambies tú y con qué cambies tú, vas a poder ser el espejo para que otros de tu mano vayan y puedan hacer lo propio, que sepan lo que tú has encontrado para que también te digan cómo lo hiciste y también se les dé el camino a seguir.
Todo esto ha sido importante y va a seguir siendo importante porque son caminos que nos llevan solamente a una cosa.
Se nos decía, ¿para qué hacemos todo este trabajo?
¿para qué hacemos ceremonias? ¿para qué hacemos rituales?
¿para qué hacemos caminatas? ¿para qué vas a la montaña, hacer un trabajo de búsqueda de visión?
¿para qué vas a una danza del sol? Todo esto tiene un propósito y un fundamento, y es única y exclusivamente es para servir a los demás.
Eso es todo, para servir a los demás, no para servirse de los demás con el conocimiento que tienes, eso es importante porque mucha gente, lamentablemente en este camino hay una línea tan delgada entre lo bueno y lo malo, que hay gente, que me ha tocado ver en el camino que apenas empieza, que tiene dos o tres enseñanzas y ya son chamanes de olla exprés, decimos no, que ya se la saben todas, de todo a todo.
A veces este tipo de situaciones, en lugar de beneficiar y ayudar, confunden.
Entonces para eso están los abuelos, para eso está la gente de conocimiento y de conciencia, para marcar cuáles son los caminos que se deben de seguir, no caminos que lleven a tomar esto de la tradición, como una cuestión para beneficiarte, para poder sacar provecho de ella.
En el momento en que esto se hace se pierde toda la objetividad, se pierde todo sentido, se pierde toda esencia de lo que realmente se nos ha dejado como legado a través del maestro Antonio Velasco piña y de los abuelos que han estado de la mano con él, quienes empezaron este camino, quienes han continuado.
La responsabilidad que se tiene hoy por hoy de quienes aún todavía estamos en este plano es seguir, seguir haciendo, seguir caminando, pero en esa línea, en esa línea de respeto por los demás, de amor. Por ahí, decía la jefa Paty Ríos:
- ¡Hay que dar amor, amor y más amor!¡Y cuando ya no tengas nada más que dar, da más amor!
A veces, por muchas situaciones que nos pasen, no estamos exentos, como seres humanos, de que nos pasen situaciones circunstancias en la vida.
Sin embargo, tenemos que levantarnos, tenemos que sobreponernos a todo a ello para continuar en el camino, no podemos quedarnos y dejar esto en el olvido.
Por el contrario, es cuando más fortaleza tenemos que tener para salir adelante y esto es gracias a las enseñanzas, que cuando uno voltea, ve uno y dice, no estoy solo.
Hay un cúmulo de gente, de gente valiosísima, de hermanos, no de sangre, hermanos en el camino espiritual que están de la mano, que están hombro con hombro y que están también haciendo un proyecto, un trabajo.
Y cada quien, desde su trinchera, hace lo que corresponde cuando las cosas están cimentadas en esa línea, en la línea de respeto, en la línea del amor, en la línea de simplemente doy porque así tiene que ser, no porque sea una obligación tener que hacerlo, sino porque así tiene que ser.
El universo es la energía, es tan sabia, que lo que tú des es lo que tú vas a recibir.
La ley de la reciprocidad, si tú das todo, esto es lo que tú vas a recibir día con día, pero si tú das lo contrario, pues más adelante no te preguntes por qué te va mal, no te preguntes por qué nada te sale bien, no te preguntes por qué las cosas no son como debían de ser.
A veces por ahí se dice, hay que hacer una revisión a lo que se está haciendo, a lo que estás dando para saber qué es lo que recibes.
Todo esto ha sido parte o es parte de la enseñanza dentro de este camino rojo y en donde todos los días se aprende algo nuevo.
Nadie puede decir que sabe todo porque pues no es así, nadie puede decir que tiene la verdad, porque cada quien tiene su propia verdad.
Aquí hay un camino a seguir, hay un proyecto y si todos los unificamos en ello, cuando esto suceda, en el momento en que esto pase, pues las cosas cambiarán.
Las cosas serán diferentes a nivel global.
A nivel general, nosotros seguimos y continuamos un proyecto que se empezó a partir de 1948 con el nacimiento de nuestra querida dakini Regina, que es a donde se nos hace saber que viene el cambio, en donde termina una era de piscis, que es la era de rebaño y empieza la era de acuario, que es precisamente el camino espiritual, el camino del cambio, pero esto va a llevar años, esto no es de un día para otro, es un proceso, es algo que, de alguna manera, se tiene que ir cultivando día con día.
Quiero aprovechar para agradecer infinitamente a nuestro maestro Antonio Velasco Piña donde quiera que , se encuentre decirle, gracias, gracias infinitas por haberme permitido caminar a su lado, por haberme permitido toda esta enseñanza, la única forma de honrar su memoria por siempre es hacer lo que nos dejó, hacer lo que él nos enseñó y para mí no hay mejor regalo que la vida me pudo haber dado, que conocer en vida al maestro Antonio Velasco Piña, una persona que el único legado que nos deja es su sencillez, su humildad, su gran amor, eso era Toño Velasco Piña, en pocas palabras, mucho se puede decir de él, pero yo lo resumo en esto, su sencillez, su amor, su honestidad.
La verdad es que quienes tuvimos el placer y la dicha de conocerlo, podemos solamente decirle, gracias donde quiera que estés, maestro, amigo, hermano Antonio Velasco Piña, que la luz siga floreciendo para ti y para nosotros, que así sea Ometeotl¡