ANTONIO ENTREVISTA 15 #2
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ENTREVISTA 15 #2

Con respecto al proyecto de Águilas y Jaguares, se cumplió cabalmente con lo cual, al maestro Antonio quedó contento del trabajo de servicio que se hizo durante 5 años.

Hubo muchísima enseñanza en todos los eventos de Águilas y Jaguares, en muchas ocasiones el maestro Velasco Piña estuvo presente y con su sola presencia cambiaba la esencia del lugar, aparte de lo que ya se tenía trabajado o por trabajar.

Siempre fue único no en todos los sentidos, en todos los aspectos.

Toda la gente que está en la tradición que me ha antecedido, que siguen estando, han sido para mí grandes maestros de vida, del camino, me han dado una enseñanza que trato de llevar con honestidad, honrando la memoria del maestro, creo que no hay mejor manera que hacer lo que él nos enseñó a seguir caminando, seguir cultivando, tratando de despertar las conciencias a través de nuestros trabajos, de nuestros proyectos.

Es importante dejar un legado de todo esto, para las futuras generaciones, que no tuvieron la fortuna de conocer en vida a Don Antonio Velasco Piña.

Mucha gente que conozco, sabe de Don Antonio tienen casi todas las obras que él escribió, pero hay gente que no tuvo la fortuna de llegar ni a la casita de Regina, ni al cuartito de Regina, ni siquiera conocerlo a él personalmente, pero lo conocen a través de sus obras entonces él al igual que nuestra queridísima Regina, siguen estando vigentes y van a estar vigentes por siempre porque no son un best seller, que dura máximo 10 años, hablamos Regina tiene más de 50 años, el maestro Velasco Piña toda su vida la dedicó a hacer este camino.

Una de las cosas que yo puedo agradecerle a la vida en este momento, es que en los últimos años tuve la fortuna de poder acompañar a Don Antonio a conferencias, poder acompañarlo, estar muy cerca de él en reuniones.

En alguna ocasión, se me hizo la invitación para un consejo de abuelos, en donde se pretendía que todos los Calpullis se unificarán para que hubiera una hermandad, una armonía, esta reunión fue en Tlatelolco.

Cuando llego a este lugar, también estaba invitado el maestro, la abuela Maricela Ugalde, me encuentro ahí con ellos y con mucha gente que no conocía de la tradición.

Todo mundo hablaba, decía, opinaba y quiero decirles que el maestro Velasco Piña solamente observaba callado, a final de cuentas esa reunión, lamentablemente, no salió nada positivo porque todo mundo quería ser el referente, quería decir cómo hacer las cosas, querían decir que era lo mejor.

Al termino de nuestra reunión nos fuimos a comer la maestra Maricela Ugalde, Don Antonio Velasco Piña estaba el abuelo, Juan Tufiño y nos decía él que, si no había una unificación de criterios, muy difícilmente se podía conseguir algo.

¿Cómo y de qué manera iba a lograrse esto?

Cuando se acabaran los egos, decía él, el ego místico es lo que lamentablemente lleva pues a veces al traste lo que se ha avanzado entonces, la verdad es que esas palabras, esa enseñanza que se tiene a través de escucharlo, pues eran perlas, perlas que él dejaba para quienes dicen por ahí, si tienes oídos, escucha; cuando tú lo escuchabas, no lo oías, lo escuchabas realmente eran perlas lo que el maestro te dejaba en cada momento que se podía estar en la mano de él.

El día que se me avisa que nuestro queridísimo maestro Don Antonio Velasco Piña trasciende, me hablan por teléfono, se me da la noticia y en ese momento vienen por mí un par de abuelos, queridísimos amigos de camino, Laura y Adrián y llegamos a casa del Laura Esquivel, en donde el maestro se encontraba.

Tuve la fortuna de hablar con Laura y se nos permitió hacer una ceremonia ahí, despedir al maestro con una ceremonia, toque de caracol con cantos, fue algo, algo mágico poder hacer esto en ese momento agradecerle infinitamente todo lo que él nos había dejado como legado.

Entonces hoy por hoy, continuar haciendo lo que él nos había pedido, lo que se nos pidió seguir trabajando, no declinar en el camino.

Otra de las de las cosas significativas para mí es lo que Don Antonio Velasco Piña representaba para muchísima gente, y todo el apoyo tan importante que dio a muchas personas, una de ellas fue la convocatoria que hizo para ayudar al General Tomás Ángeles Dauahare, para el cual se organizaron reuniones en el Bosque de Chapultepec, en específico en el hemiciclo de los niños héroes, era impresionante ver cuánta cantidad de gente se reunía de la mano del maestro, para solicitar, pedir en oración por la liberación justa del General.

Ver que todo esto él lo hacía y lo hacía con todo el amor, lo hacía sin ningún interés, de ninguna forma.

Agradezco el haber podido estar, el tiempo que fue necesario estar en la casita de Regina, el tiempo que fue aprender lo que había que aprender y hoy por hoy empezar también a hacer un camino con gente que se le va indicando y se le van dando las indicaciones de qué hacer, de cómo hacerlo, no es como yo lo piense, no es como yo lo crea, sino como está establecido, como se los dejó dicho por el maestro Antonio Velasco Piña.

He podido hacer las caminatas los días 2 de octubre, en el Bosque de Chapultepec, caminatas con gente que se ha unido, seguir haciendo reuniones, seguir haciendo ceremonias en fechas importantes.

Con gente que sabe a qué va. A veces decía el maestro:

- … para qué queremos una multitud de gente que venga solamente a hacer bola, si hay cinco que están conscientes con eso es más que suficiente. ¡¡Con eso despertamos!!