ANTONIO ENTREVISTA 15
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ENTREVISTA 15

Maestro y Amigo

Felipe Guzmán

Camino rojo y mexicanidad

Se dice que no hay casualidades, que son causalidades y para mí fue algo increíble la forma en cómo conocí a Don Antonio Velasco Piña, esto fue en casa de nuestra queridísima abuela, ya trascendida, Soledad Ruiz.

Este acontecimiento ocurrió en casa de la abuela Soledad Ruiz en el año 2007, estamos hablando de hace ya 17 años, tuve la fortuna y la bendición de conocerlo en persona.

Cuando lo conozco, él era muy asiduo a ir a visitar a nuestra queridísima abuela, por lo menos una vez al mes a su domicilio ya que la abuela, se encontraba imposibilitada de salir a lugares que ella hubiera querido o hacer lo que anteriormente ella hacía, ya que pues la abuela también, era una persona muy importante dentro de la tradición y con Don Antonio Velasco Piña tenía una gran hermandad, más allá de ser una amistad.

Yo realmente en ese momento no sabía quién era Don Antonio Velasco Piña, a mi la abuela Soledad Ruiz, por conducto de su sobrino de nombre Marcelino, me contrataron para servir como chófer de la abuela Soledad Ruiz, para llevarla a los lugares que ella requería, tuve la fortuna de llevarla a diferentes lugares y entre esos primeros lugares que se me pidió llevarla, recuerdo muy bien que fue a la casa de nuestra querida abuela Yogui, en una primera reunión que hubo en la cual pues estaban presentes los que tiempo después nos hicimos amigos y hermanos Toñito Olivera, Lulú, te encontrabas tu Ana Luisa y el maestro Velasco Piña, y por supuesto yogui.

Era una reunión de amigos, conocí físicamente a las personas que estaban en la reunión, sin saber qué era la tradición, ni qué era ese camino rojo.

El primer libro que leo de las obras del maestro Velasco Piña, precisamente fue Regina, un libro que, pues de antemano me dejó muy impactado desde que lo empiezo a leer, hasta que lo termino.

Empiezo a conocer a partir de ese momento, las obras del maestro Antonio, de ahí, pues empecé a tener ya un contacto de una forma más directa, porque él se hacía presente en casa de la abuela Soledad Ruiz, por lo menos una vez al mes.

Una de las cosas, que a él le maravillaba es que la abuela Soledad Ruiz, era una persona muy callada, que poco hablaba ya en sus últimos años de vida, permanecía solamente ahí en casa, pero había una canción que le fascinaba que era la llorona.

En una ocasión, Toño, la vio muy callada, la escuchó en ese momento estar tan alegre cantando esta canción que se quedó sorprendido de lo que ahí se vivía, era un lugar mágico cuando había este tipo de reuniones.

La verdad es que, a partir de ese momento, empiezo a incursionar mi primer contacto con la tradición.

Fue precisamente por recomendaciones de él para llegar a Guayabos con la jefa Patricia Ríos, ahí empiezo mi camino, a partir del 2018, en adelante y empiezo a participar en las Caminatas Sagradas, a Teotihuacán, en el Bosque de Chapultepec, a visitar frecuentemente la Casa de Alumnos y todo este camino, así poco a poco empecé a conocer la tradición, empecé a conocer a la gente que era el referente de la tradición, en ese momento como lo eres tú, Ana Luisa Solís, como lo es Alberto Ruz, nuestro queridísimo y amado hermano que ya ha trascendido, conocer a Alfonso Pérez Reguera y a toda la gente que formaba parte del círculo de la hermandad dentro de la mexicanidad.

Para mí fue importante empezar este camino y a conocer lo que era la tradición, ya que hasta antes de ese año 2017, 2018, que es cuando ya más o menos empiezo a caminar en este camino rojo, yo desconocía en la totalidad, todo lo que estaba relacionado con lo que era el camino rojo.

Me empiezo a preparar en Guayabos, en la comunidad, empiezo a asistir a algunas de las conferencias que daba el maestro Velasco Piña, empiezo a asistir a las caminatas, a estar de la mano en las velaciones a partir ya de ese momento del año 2018, en las velaciones en la casita de Regina.

Estar participando activamente en este lugar, donde, se llevaban a cabo reuniones, conferencias, principalmente muy de la mano de nuestro queridísimo maestro Antonio Velasco Piña.

Recuerdo una vez en la que don Antonio estaba en Guayabos, y ahí surgió un proyecto y convocatoria para un proyecto llamado Águilas y Jaguares, y a quien encargó ese proyecto fue a la queridísima abuela Maricela Ugalde proyecto el cual duraba cinco años.

Una veintena. Eran cuatro eventos, que se llevaban a cabo cada año, para niños, para jóvenes águilas y jaguares, empresarios y para adultos mayores.

En todos estos eventos, durante esa veintena, durante estos 5 años, el maestro Velasco Piña participaba principalmente en la de empresarios, no solamente se hacía presente cuando le tocaba participar de repente, nos encontrábamos con que ya estaba en alguno de los otros eventos, se hacía presente, pero, así como se hacía presente, así desaparecía era una persona que cuando preguntaban por el maestro Velasco, ya se había retirado.

Tuve la bendición y la fortuna de estar de la mano con él, cuando se hizo el proyecto de lo de Regina, de los 50 años, asistir con él, estar en la Casita de Alumnos, para mí fue un honor el haber estado presente con él.

Las anécdotas, con Don Antonio Velasco Piña, hay una que a mí me dejó muy marcado.

Hay un centro que se llama Centro Yoga México India, que se encuentra en la Ciudad de Pachuca, este lugar lo tiene a cargo la dueña de este espacio, es una abuela que se llama Guadalupe Olguín, cada año que en este espacio se cumplía un aniversario nuestro queridísimo maestro Antonio Velasco Piña, era invitado a dar una conferencia entonces cada año lo hacía y tuve la oportunidad de estar acompañándolo en algunas de sus conferencias, hasta antes de que el trascendiera.

Una de las cosas que a mí me marcó mucho precisamente fue, y le agradezco, el haber podido en ese espacio, Centro Yoga México India, que cuando fue invitado, y comentado con la queridísima abuela Lupita Olguín, para su conferencia que él tenía ya proyectada, unos meses antes había trascendido su queridísima esposa, entonces había la duda de si él estaba en condiciones para asistir y Don Antonio con el profesionalismo que tenía con lo que él era y representaba, dijo:

- “No hay ningún problema, yo cumplo este compromiso…” -Envió los archivos.

En esa ocasión para que pudiera llegar al compromiso le mandaron un transporte, por lo que acordamos vernos en su casa en Santa María la Ribera, él había invitado por lo menos a cinco personas para que lo acompañaran para esta conferencia, lo cual, llegada la hora, no llegó absolutamente nadie.

Derivado de esta situación, tuve la fortuna de viajar solo con don Antonio y poder conocer un poco más al maestro Antonio Velasco Piña, no como el testigo, no como Don Antonio, como la gente lo veía, sino como ser humano, como persona, era algo mágico poder estar cerca del maestro.

Y poder viajar con él y tener la fortuna y la bendición de estar en su última conferencia que él dio en vida en este lugar, en este espacio en el Centro Yoga.

Tuve la fortuna de ser nombrado, Caballero Águila, en la cual, siendo Don Antonio presidente emérito, aún conservo el reconocimiento que se nos da firmado por él.

y pues, es un gran orgullo tener un documento de esta magnitud, porque es lo que representa, no es el papel, no es el documento, sino lo que hay detrás de todo esto, poder estar de la mano con él, precisamente ya siendo parte de la fundación Caballero Águila, de la mano de nuestro presidente Alejandro, se me pide empezar a participar y poder estar en reuniones, en entregas posteriores a la orden Caballero Águila, una de ellas, para mí significativa, fue cuando se le entrega la orden Caballero Águila a nuestro queridísimo general Tomás Ángeles Dauahare en el Centro de la ciudad.

La verdad que caminar con él, estar en reuniones, en sus conferencias, nos deja, creo que a quienes tuvimos la fortuna y la oportunidad de conocerlo, una gran enseñanza, un gran legado y pienso de alguna manera que no hay mejor forma de honrar a nuestro queridísimo maestro que siguiendo sus enseñanzas, el legado que él nos dejó.

Una de las reflexiones que tengo muy presente de él, era cuando mencionaba que México, es el país con la reserva espiritual más grande del mundo.

-El único problema, decía, es que todavía estamos muchos dormidos y el día que este país, que México como tal, despertara iba a ser una de las potencias más grandes del mundo.

Sin embargo detrás de todo esto como él lo mencionaba en sus conferencias, en sus libros, detrás de esto había y existe una situación mediática muy fuerte, hay muchos intereses dentro de los cuales no se ha permitido que la gente despierte, mucha de la gente está en su zona de confort hay gente que dice que no pasa nada, cuando se está derrumbando todo, hay gente que dice que todo está bien, pero el trabajo de quienes estamos en este camino rojo es seguir ese legado, buscar la forma de despertar conciencias en la gente, que la gente que viene detrás siga conociendo la tradición a través de sus rituales, de sus ceremonias, de sus caminatas sagradas.

Hay todo un potencial, como lo decía nuestro queridísimo maestro Antonio Velasco Piña, un potencial para despertar la conciencia de la humanidad.

Somos pocos realmente los que dentro de los millones que habemos, aquí en la en la República Mexicana, considerando la cantidad que realmente están trabajando en pro de continuar este camino de luz, pero no hay que declinar, esto tarde o temprano va a dar un cambio él decía: -por ciclo natural.

Sí es importante que sepamos que los que hemos contribuido a un cambio de conciencia nos podemos sentir orgullosos de que el día que nos toque partir de este plano, hemos dejado un pequeño legado, una semilla de conciencia.