ENTREVISTA 4
REGINA, UN MUSICAL PARA UNA NACIÓN QUE DESPIERTA
Antonio Calvo
Productor teatral
—Oye, que te manda Lucha este libro, que lo leas, qué te va a gustar.
A causa de ella leí la novela de Regina, me encantó, me seguí con el libro de Tlacaélel, y terminé leyendo todos sus libros, cuando leí el libro de Regina, fue por 1990, dije:
—Esta obra esta increíble para hacer un musical ¡Voy a hacer un musical!
Le pedí a Lucha Sainz el teléfono de Toño Velasco, lo fui a ver a su oficina y le dije:
—Oye pues está increíble el libro de Regina y me encantaría hacer un musical de la novela. ¿Cómo ves?
—Bueno a ver, ahorita te digo: «Se va, se mete a un cuartito y ya sale» bueno pues sí, sí la puedes hacer.
—¿Cómo que sí la puedo hacer?
—No, no, mira…
—¿Quién está ahí? ¿qué le preguntó? ¿o qué?
— Te voy a enseñar: Este es el cuarto de Regina, aquí está su cama y la Tanka budista de Tara Verde que se trajo del Tíbet, aquí cuando quieras puedes venir y meditar… y comentó, en este tipo de decisiones le pregunto a Regina…
¡Órale! Está bien loco esto «pensé» yo leí una novela, no pensaba que esa era la casa y que ahí había vivido Regina.
Ese día salí de ver a Toño, me subí a mi coche y ahí sentí una cosa muy rara que no sé explicar, me sentía que estaba empapado, como por adentro dije: —qué cosa más extraña, estoy mojado—, sentía como si me hubiera metido al agua, pero debajo de la piel, estoy como mojado por adentro, ¿qué es?
Una sensación súper extraña que nunca he sabido qué fue.
Alguna vez le platiqué a Toño y me dijo:
—Pues quién sabe, Regina hace cosas raras, no sé.
Fue una cosa extraña que experimenté… Pasaron los años «esto fue en los 90’s».
Por otro lado, pasado el tiempo, a Toño lo contactó una directora de la UNAM que se llamaba Soledad Ruiz, Soledad iba a hacer un musical de Regina y Regina iba a ser interpretada por Marisa De Lille, Soledad iba a dirigir el musical y de repente me habla Toño y me dice:
—Oye, es que ya se va a hacer el musical de Regina, tú me habías dicho hace no sé cuánto…
—Toño, es que yo ya estoy en otro musical, ya estoy componiendo este, pero a ver… voy a las juntas.
Fuimos a las juntas y como que no hablamos el mismo idioma, yo traía otro track ahí, por esto que estaba yo avanzando y le dije a Toño: —sabes que, creo que lo mejor es que ustedes sigan ya por su track como van, porque esto ya va avanzado y mejor yo sigo con mi proyecto este de El Renacer de México—.
[Era una historia donde un águila que inspiraba a todo un pueblo y había una profecía que decía que, cuando un extraño enemigo, profanara con sus plantas su suelo, pensaran que el cielo les había dado un soldado en cada hijo y entonces un día este pueblo se vuelve codicioso, corrupto, matan al águila y empieza la decadencia de todo este pueblo hasta que, la única forma de poder renacer al águila era que cada soldado que había en cada hijo librara su propia batalla interna y entonces venciera a su propio extraño enemigo que traía adentro y en el momento que todos estos mexicanos vencieran a su propio extraño enemigo, iba a poder renacer el águila y a revivir otra vez este país].
Era la obra que estábamos componiendo para el cambio del milenio... Era un alucine mío con Alex Slusky
Al mismo tiempo, yo estando en esta historia y Toño iba con este otro equipo haciendo el musical de Regina, un día me toca a mi casa Toño Velasco «llega así de la nada, ni me habló, ni nada», abro la puerta y yo:
—¿Qué onda Toño? ¿Qué estás haciendo aquí?
—No, no, no, a ver, es que tengo que hablar contigo, te tengo que decir algo.
—No, pues, pásale, cuéntame ¿qué necesitas?
—No, es que mira, ya lo consulté y ya mandé a volar al otro equipo.
—¿Cómo? ¿Qué pasó?
—No, no, no, dice Regina que tú lo tienes que hacer, que tú tienes que hacer el musical de Regina y que, si aceptas hacer el musical, nada más hay una condición…
—¿Esa cuál es?
—Que dejes que Regina guíe todo el proceso.
—¡Hay wey! ¿Y eso cómo es? Porque, según yo, ya se murió en la novela.
—No, a ver, no, tenemos el contacto directo, hay un médium, se llama Jorge Berroa, él nos puede contactar con Regina, y también habla con Don Antonio Cortina, que es un esclavo que ya se murió y él está en…
No sé qué plano, pero Don Antonio Cortina ya puede hablar con Regina y ahí va la cadenita, y entonces…
Le dice a Don Antonio Cortina este le dice a Regina, él te contesta, le dice a Berroa y él te dice a ti.
—¡Ay wey! Bueno, divertido sí suena. ¡Le entro y vamos a hacerlo!
Luego, como ya teníamos este musical avanzado [El Renacer de México], hicimos un musical adentro de otro musical «el Cine Latino era Cine en ese entonces» y dijimos: —igual conseguimos que el gobierno nos preste, ahí lo vamos a hacer teatro y ahí lo hacemos musical (Regina)—.
Esa era como una idea que teníamos, Este musical del cambio de siglo tenía una historia que trataba de un cuate (Antonio) que llega al Ángel de la Independencia «previamente lo habían robado y cuando llega a la delegación a poner la denuncia le decían: —no, esto es puro cuento para cobrar el seguro del celular—.
Lo meten a la cárcel y hasta que no le sacarán mordida no salía, total él salió» y les dice a los héroes: —¿Qué onda!
¿Digan porque dieron su vida para defender esto?
Nos hubieran dejado mejor siendo parte de Francia o de Estados Unidos.
¡Hubiera estado mejor! O sea, gracias, pero no funciono—.
Era una canción muy fuerte el digan ¿Por qué?
Luego, entra el Musical de Regina que era la respuesta que le daban los héroes a su pregunta de ¿por qué dieron su vida para defender este país? , y sigue toda la historia de Regina.
Así empezamos a componer el Musical de Regina guiados por Berroa, iba todas las semanas a verlo.
Alex en ese entonces vivía en Tepoztlán en un lugar que se llamaba la Aldea de los guerreros arcoíris, Huehuecóyotl.
En ese entonces, Alex y yo tuvimos nuestra primera experiencia con Ayahuasca, para mí fue una cosa muy impresionante.
Al día siguiente, estando en casa de Alex, yo llevaba un sintetizador y empecé a oír una de las canciones para el musical de Regina, pero ya no estábamos de ayahuasca ni nada, le dije a Alex:
—Tu casa me está cantando una canción.
—¿Cómo?
—¡Te lo juro!, me está cantando una canción tu casa, deja la voy a grabar.
La guardé, era una de las canciones para el Musical de Regina, que es la de: Lama la, Lama la, porque yo soy tu, porque tú eres yo…
Esa me la cantó la casa, la grabé ahí para que no se me olvidara, la toqué, la grabé en el sintetizador.
Nos fuimos caminando por una cascadita que había en Huehuecóyotl y ahí en la cascada ¡pum!
Se armó toda la estructura del musical, yo iba unas semanas a ver a Alex a Huehuecóyotl, todos los días avanzábamos y otros días a ver a Berroa, luego venía Alex, así es como fuimos armando el musical.
En el camino, tenía un productor ejecutivo, era el que manejaba todo el audio de OCESA y su mujer se había casado con Bianca Marroquín, esta chica iba a ser Regina, pero hubo cierto momento que me salió hablarle a Lucero, se súper emocionó y me dijo: —Va, le entro— y Luis Lojo me renunció, porque si su mujer no iba a ser Regina, pues ya no le interesaba.
Entró Lucero «se acomodó todo como se tenía que hacer», llegamos al musical de Regina, pero durante la historia del musical el médium me habla y me dice: —Vente a comer—, ya teníamos slogan, Regina despierta a México, prendo la tele y Fox:
—“¡Despierta México!” «Discurso de campaña».
—¿Qué es esto? El slogan del musical ¡Chin! ¡Ya me lo volaron! Hay que cambiarlo.
A causa de, ya le pusimos Un musical para una nación que despierta, pero dije: —Va en la misma línea—, se lo conté al médium, me respondió:
—¡No! háblales, tiene que hacer una canción con la vibración de la victoria.
Que es la letra V, en clave morse es: “Punto, punto, punto, raya, corto, corto, corto, largo. Los aliados, antes de subirse a un avión en la Segunda Guerra Mundial, para ganar, ponían la quinta de Beethoven, todo el tiempo es: pam, pam, pam, pam… pam, pam, pam, pam… pam, pam, pam, pam… pam, pam, pam, pam… pam, pam… pam, pam… pam, pam… pam… pam…”, tiene que ser algo así, diles, avísales.
—Ok, pues aviso ¿Pero a quién?
Al día siguiente, como que todo se conecta así por casualidad, me habló Santiago Pando y me dijo: —¡Toño!
me tengo que encargar de una cosa, estoy haciendo la campaña de Fox y vamos a hacer el cierre, pero es un acto mágico y le consultamos a Jodorowski y él dice que no puede creer que el PRI pierda y en la conciencia colectiva no lo pueden creer y les vamos a enseñar el futuro, las elecciones son el 2 y es lo que va a pasar el 3 de julio «el día que ganó Fox» y quiero una porra todos cantando: ¡México, México ya ya ya!
Porque la campaña era ¡México Ya! Entonces, le dije: —No Santiago, ayer un médium me dijo «que te tenía que hablar, pero tú me ganaste» que tiene que ser corto, corto, corto, largo—, entonces hago el: ¡México Ya, México ya, México ya!
y cuando lo estoy haciendo digo: —No, esto esta como muy militar, le falta algo, empiezo a tocar una flauta y unos violines que dulcificaban todo eso y eran: daaan daaran raro daaraa raaan, y era: para pa pa, para pa pa, para pa pa, para pa pa, para pa pa, para pa pa, PA PA, PARA PA PA, PA PA, PARA PA PA, PA PA.
Y digo: —Esto me suena a algo ¿Qué estoy haciendo?
¿¡Qué es esto!? ¡Wey, esto es el Ave María!
Estaba yo cantando: Aaaaveee Mariiiia, graaatia pleeenaaa, Dooominus Teeecum.
¡Claro¡ Fox hizo esto levantando un estandarte de la virgen, toda la historia de México se ha cambiado con la Virgen por delante, pues sí, era lo que le faltaba a la música.