Rober Turner
Al mismo tiempo…
En el espacioso despacho del jefe de Policía Robert Turner, la luz de la tarde se filtraba a través de las persianas entreabiertas, iluminando el lugar donde padre e hija se encontraban sentados frente al escritorio.
Hannah había aprovechado su visita para entregar su solicitud de pasantía, para pasar a saludar a su padre.
—¡Hannah! — exclamó Turner con una sonrisa al ver a su hija—. ¿Ya entregaste la solicitud?
—La acabo de entregar, me llamarán la semana que viene — respondió Hannah.
—¡Qué orgulloso estoy de ti, Hannah! ¿Quieres que te enseñe el departamento?
Antes de que Hannah pudiera responder, la puerta del despacho se abrió abruptamente y el alcalde Sullivan, un hombre corpulento con expresión airada, irrumpió en la sala.
—¡Turner, esto es inaceptable! La prensa está causando caos en Lakeview por ese cuerpo en el lago. ¡La gente está asustada!
—Alcalde Sullivan, tranquilícese. Hemos buscado en la base de datos de personas desaparecidas, pero no podemos hacer nada hasta saber quién es. Estamos esperando los resultados del forense para poder empezar la investigación —explicó Turner.
—¡No quiero que pierdas ni un segundo, Turner! Necesito que resuelvas este caos ya. Este escándalo está afectando la imagen de nuestra ciudad. Espero que no quede otro caso sin resolver en tu expediente.
Con una mirada de frustración, Turner llamó a un oficial que estaba fuera del despacho.
—Por favor, muéstrale a Hannah las instalaciones del departamento. Yo me ocuparé del alcalde. Mientras el oficial se acercaba a Hannah, Turner se preparaba para enfrentar al alcalde y las presiones que se avecinaban.
Cuando se encontraron los dos solos en el despacho Turner procedió a explicarle la situación al alcalde Sullivan.