LA LLEGADA DE LA TORMENTA
Linda estaba disgustada, el ambiente seguía enrarecido, pero la lluvia no hacía acto de presencia.
Durante la noche anterior había caído algo de aparato eléctrico sobre la zona, pero el agua que necesitaban sus tierras se resistía.
Había mirado el pluviómetro y no había llegado ni a una décima pulgada.
El tiempo seguía revuelto, pero no se decidía.
—¡Qué ganas tengo de que llueva! —dijo Scarlett, entrando en casa de su amiga la noche siguiente.
—Únete al club —respondió Linda, acercándose a ella para abrazarla.
—En serio, tengo la cabeza a punto de estallar. Solo he venido porque pensé que el aire del rancho me sentaría bien.
—Puede que sea la presión atmosférica. Te daré un calmante. ¿Te quedarás a dormir?
—Sí, ¿por qué no? Mañana no trabajo y necesito un descanso reparador. Ha sido una semana demasiado intensa.
Después de cenar, las mujeres se pusieron al corriente de sus vidas y Linda pudo hallar consuelo en su mejor amiga. No tenía demasiadas personas en las que confiaba, pero Scarlett era una de ellas.
—¿Cómo van las cosas con Colt? —preguntó la joven, para destensar el ambiente, después de recibir las malas noticias sobre el sabotaje de la camioneta y la desagradable visita de Asher.
—Estabas deseando hacerme esa pregunta —rio Linda, echando la cabeza hacia atrás en el sofá del despacho.
—Desde que he entrado por la puerta —reconoció e hizo que Linda volviera a reír con ella.
—Bien, creo que es un gran apoyo. Después de la visita de Asher de ayer…
—¿Te acostaste con él? Con el marine, no con Asher —quiso terminar la frase por ella, lanzando aquella pregunta para tratar de acertar, o más bien de bromear, porque sabía que su amiga aún estaba herida y no confiaría tanto y tan pronto en alguien.
—¡No! —un cojín del sofá salió volando hacia el sillón donde estaba sentada Scarlett, seguido de una risa relajada de Linda.
—Si no lo haces tú, lo hará Celeste —dijo Scarlett.
—No se atreverá.
—¿Te refieres a tu prima o a Colt? —preguntó, confusa.
—Espero que ninguno de los dos.
—Celeste no es tan ingenua como crees. Le ha estado haciendo ojitos a Colt durante toda la noche.
—¿En serio? —preguntó Linda, sorprendida.
—Obsérvala y lo verás. Y Colt, bueno, no creo que Celeste sea su primera opción, pero… es un hombre, ya me entiendes.
—Y los hombres tienen necesidades —dijo Linda, algo hastiada. La frase le recordaba a las infidelidades de su exmarido.
—No es como Asher, Linda —le dijo Scarlett, sabiendo hacia dónde se dirigían los pensamientos de su amiga.
—Lo sé —tragó saliva y endureció el gesto.
—Sé que Colt te gusta. Pero deberías tomar cartas en el asunto.
—No es tan fácil.
—Déjate llevar.
—Justo eso es lo que no es tan fácil.
—¿Por Asher o… por Charlie Sierra?
Linda guardó silencio unos instantes.
—Creo que tengo demasiados problemas ahora mismo —desestimó ella.
—No veo que la llegada de Colt te haya dado más. Al contrario —Scarlett subió una ceja y sonrió.
Linda también sonrió y sacudió la cabeza. Scarlett tenía razón. Colt había sido un soplo de aire fresco y un gran apoyo durante esas semanas.
—Y ahora que he plantado la semillita de la duda en ti, creo que me iré a tratar de dormir.
Scarlett se levantó del sillón y besó a su amiga en la mejilla antes de darle las buenas noches. Cerró la puerta y Linda se estiró en el sofá, pensativa.
Un minuto después la puerta se volvió a abrir, era Scarlett de nuevo.
—¿Se te ha olvidado algo? —preguntó.
—Colt está en el porche de atrás —le informó.
—Vale. ¿Y?
—Vete con él, no seas mojigata —susurró con la puerta entreabierta.
—¡Scarly! —la riñó.
—Se lo va a quedar tu prima, ya lo verás —le advirtió.
—¿Está con él? —Linda se incorporó en el sofá y se sentó.
—No, por suerte no. Seguro que a esta hora está haciendo algún directo para redes. Aprovecha. Hasta mañana.
Scarlett volvió a cerrar la puerta del despacho y se fue.
Linda sacudió la cabeza y esbozó una sonrisa.
Su amiga era una mala influencia, se dijo durante un instante.
Al siguiente supo que no era cierto, siempre había estado a su lado, incluso en los momentos más difíciles.
Y le había advertido que casarse con Asher sería un gran error. No, Scarly era una buena influencia.