24 #4
—¿Te parece que bromeo? Las dos mujeres más importantes de tu vida tienen que pasar inadvertidas y, por si lo has olvidado, eres una famosa figura pública, llamas la atención.
No aceptaré negocia ciones. Cuando estén a salvo, haremos lo imposible para acabar con los BloodBro y reunir de nuevo a nuestra familia.
Mientras tanto, nuestra prioridad es sacarlas de la ciudad con mucha discreción.
Se irán mañana al mediodía. Claire, Jesse, Ty, Clarke y Avalone, id a casa y preparad vuestras cosas.
Dejaréis los móviles, ordenadores, tablets y todo recuerdo o documento que pudiera relacionaros con los Devil’s Sons y vuestras verdaderas identidades.
Tengo nueva documentación para cada uno de vosotros que os daré en el último momento, para que no sintáis la tentación de revelar a nadie que se quede aquí, en Ann Arbor, el apellido que se os haya asignado.
—El jefe le lanza una mirada insistente a mi madre y luego prosigue—: Sean, lleva el BMW i8 al taller de Jack.
Sean cuales sean sus obligaciones mañana, exígele que cambie el color de la carrocería a negro.
Que te proporcione unas quince matrículas con diferentes identificadores territoriales.
Nunca se es demasiado prudente. Justin y Set, id a buscar a Bill e informadle de la inminente llegada de los BloodBro a Ann Arbor.
Conformaos con decirle: tienen a los Devil’s Sons como objetivo; la ciudad podría con vertirse en el campo de batalla de una guerra de bandas.
Quiero que, de aquí a mañana, las calles estén llenas de polis armados hasta los dientes.
Con un poco de suerte, eso ralentizará a nuestros enemigos.
Por mi parte, voy a poner a Charlie a salvo.
Si los BloodBro consideran que su padre falló haciéndonos daño, podrían tomarla con ella. ¿Tenéis preguntas ?
Los Devil’s Sons sacuden la cabeza uno a uno. Consigo imitarlos, a pesar del miedo que me invade y me paraliza. Hemos entendido bien las misiones que nos ha encomendado y estamos preparados para actuar.
—Cuando Avalone y su equipo salgan de la ciudad, se cortará toda comunicación con ellos. Yo seré el único que conozca su paradero y tenga la posibilidad de contactarles.
—No puedes pedirme que me aleje de nuevo de mi mujer… —contesta mi padre entre sollozos.
—¿Quieres que la maten? —se irrita mi padrino.
—Pues claro que no…
—¡Entonces cállate y obedece!
Mike se deja caer en los escalones del porche y se cubre el rostro con las manos.
Su cuerpo tiembla. Llora. Mi madre se desploma a su lado y sacude la cabeza negándose a ver la realidad.
Sus esperanzas, mantenidas durante tantos años, se ven reducidas a nada una vez más.
Sin duda sentiría compasión por ellos si mi alma no estuviera abrumada por su propio dolor, indiferente al sufrimiento de los demás.
—¿Y la boda? —pregunta mi padre—. No pienso anularla, me niego…
Su tontería tiene el efecto de sacarme de mi estupor.
Y pensar que creía que se merecía compasión…
Suelto una risa desagradable, atrayendo su atención.
—¿Todos estamos en peligro, incluidos los Devil’s Sons, por tu error, y tú quieres seguir con la boda a pesar de la precariedad de nuestros futuros? —suelto furiosa—. ¡No habrá ceremonia, puedes metértela por el culo!
—¡No! —grita mi madre—. ¡Si me voy sin él, quiero una promesa de futuro a su lado!
La leona que siempre ha luchado por mi felicidad, mi bienestar y mi seguridad está claro que ha desaparecido.
Dioses benditos, estoy aterro rizada por esa sanguinaria banda que nos tiene a todos en el punto de mira, y mis padres, por su egoísmo e inconsciencia, no hacen más que empeorar la situación.
—¡Futuro que no conocerás nunca si los BloodBro aparecen en la capilla y acaban con todos nosotros!
—Apenas durará una hora… —solloza ella.
—¡Dejaos de chiquilladas! —se impacienta Carter—.
¡No pondré la vida de mis hombres en peligro para satisfacer vuestro capricho!
Si no sois capaces de creer en vuestro amor después de tantos años, entonces vuestra unión no tiene ningún futuro.
¡Vuestra hija tiene una diana en la espalda, su seguridad pende de un hilo, y se muestra mucho más valiente que vosotros dos juntos!
¡Lamentaos en silencio y volved al hotel! Claire tiene que hacer las maletas.
Mi madre, fiel a sí misma, no sigue las instrucciones de su cuñado.
Prefiere dar un espectáculo. Llora y grita a los dioses expresando su dolor ante la injusticia que sufre.
Es patética. Me muerdo la lengua y aparto la mirada antes de bombardearla a reproches.
Luego me refugio en los brazos que me tiende Clarke, en los que encuentro el consuelo que tanto necesito.
Enseguida, los Devil’s Sons se reúnen a nuestro alrededor y nos demuestran, con abrazos fuertes, su apoyo incondicional. No importa la distancia que nos separará a partir de mañana ni los meses que pasaremos sin poder comunicarnos, seguiremos siendo una familia sólida y unida.