9 #3
Poco a poco, el dolor del pecho ligado a mi corazón disminuye, para que florezca el causado por la ausencia del hombre al que amo. Cuando mi padrino me llamó, pensé que esta historia ya había quedado atrás, pero no ha hecho más que empezar.
Inspiro profundamente, lo que tiene el mérito de calmar los temblores de las manos, y después alzo la mirada hacia Carter.
—¿Podemos probar su inocencia?
Se encoge de hombros y se alisa la corbata. Fijo la mirada en la suya y espero su veredicto con tanta esperanza que me arriesgo a caer si la respuesta es negativa.
—Todo lo incrimina… —Los latidos de mi corazón se paran, todos contenemos la respiración.
Carter continúa—: Pero somos los Devil’s Sons, nunca abandonamos a uno de los nuestros.
Por lo tanto, es hora de ponerse manos a la obra, porque probar su inocencia no va a ser sencillo.
Pero tampoco imposible. Y, si fallamos, lo ayudaremos a escapar.
Haremos explotar esa jodida prisión si hace falta.
Desapareceremos y empezaremos de cero en un nuevo país.
Ya que somos criminales, comportémonos como tal. ¿Quién se apunta?
La energía que circula por cada uno de nosotros es poderosa. Nos conmueve profundamente, nos une y nos da el valor y la determinación necesarios para afrontar los siguientes acontecimientos.
Sabía que Carter tenía el carisma de un líder, pero nunca había sido testigo de algo así.
Con la energía renovada, una sonrisa se extiende por mis labios.
Soy pura determinación cuando respondo.
—¡Estoy dentro!
Carter asiente. No esperaba menos de mi parte. Después Jesse me guiña un ojo y da un paso hacia el centro de la sala, con las manos en los bolsillos.
—Os seguiría adondequiera que fuerais, incluso si os arrojarais a las llamas del Ragnarök.
—Clarke estaría dispuesto a enemistarse con los dioses por cada uno de nosotros —dice Set—. ¿Qué son una evasión y fuga al lado de eso? ¡Pues claro que me apunto!
—No permitiré que nadie te arrincone —interviene Justin, haciendo referencia al segundo de la banda detenido injustamente.
A pesar de la seriedad de la situación, todos nos partimos de risa con su broma. Da un paso lleno de decisión y se une al círculo.
—Desde siempre y para siempre Devil’s —recita Sean—. Para bien o para mal.
—¡Llevo mucho tiempo soñando con participar en este tipo de misiones! —exclama Marie, poniéndose a nuestro lado.
La sala se queda en silencio y todos la miramos. No puede estar más seria; quiere participar. Nos reímos con cierta ternura y la aceptamos en nuestras filas.
—Bueno —empieza mi padre—, ya que todavía estamos en la ciudad, ¿por qué no aprovechamos para ampliar nuestros horizontes?
Mi madre y él agrandan el círculo, y lo menos que se puede decir es que estoy sorprendida. Me he dado cuenta de que no suelen ensuciarse las manos; sin embargo, aquí están, listos para lanzarse a esta aventura con nosotros.
—¿Juntos? —pregunta Carter.
—Juntos —repetimos a coro.
Todos sonreímos, orgullosos de formar una familia tan unida y entregada. Me gustaría que Clarke pudiera vernos en este momento, para que no crea que lo hemos abandonado a su suerte.
¡Prepárate para el juicio del siglo!
Decido ponerle fin a este emotivo momento. Tenemos el tiempo justo. Nos la jugamos a una carrera contrarreloj.
Doy una palmada y empiezo a repartir las posiciones.
—Muy bien. Sean y Jesse, id al bar que frecuentaba Freddie antes de morir.
Interrogad al camarero sobre lo que pudiera haber visto o escuchado.
Solicitad los vídeos de seguridad y la lista de clientes habituales y después id a visitarlos uno a uno.
Alguno es un testigo potencial. Llevad las armas donde se puedan ver, si creéis que os ayudarán a ser más persuasivos, pero desenfundarlas solo en caso de peligro.
No le deis a la policía un motivo para arrestaros.
Justin, tú vas a tener unas palabritas con la amiga poli de tu madre; que nos informe de los rumores que circulan por los pasillos de la comisaría.
Y aprovecha para conseguir los documentos relacionados con el caso.
Llévate a Marie contigo, ella desviará la atención si es necesario.
Set, ve a buscar a Ty, y juntos id al hospital.
Élisa era enfermera, debía de tener amigos entre el personal sanitario.
Encontradlos y conseguid que escupan el nombre del médico forense que se ha hecho cargo de la autopsia de Freddie Tomson; después buscadlo y ponedle la mano encima a ese informe.
Papá, mamá, conseguid los planos de la prisión, por si acaso.
Carter, tú ocúpate de la solicitud de visita. Tengo que ver a Clarke.
—Las visitas no están autorizadas.
—Tienes contactos, úsalos.
Asiente y se va hacia la salida sin rechistar, dispuesto a hacer las llamadas necesarias. Está a punto de llegar al pasillo que conduce a su despacho cuando se detiene.
—¿Qué es lo que…? ¿Acaba de tomar el control de mi banda? —se pregunta a sí mismo.
Se encoge de hombros y continúa su camino mientras murmura: «Alucinante». Y después todo el mundo se pone manos a la obra, decidido a exonerar a Clarke.