Capítulo 44
K ILIAN
No puedo dormir.
Me siento abrumado por una sensación de peso aplastante. La culpa se enrosca en mi pecho y cada latido de mi coraz ón es una punzada de dolor.
«Jackson».
Solo pensar en él hace que mis entrañas se retuerzan.
Es valiente, fuerte, pero también frágil de una manera que me hace querer protegerlo con todo lo que tengo. Y, sin embargo, parece que todo lo que hago es traerle más mierda a su vida.
Giro sobre la cama y le doy la espalda.
Lo quiero con locura, pero ¿cómo he podido dejar que esto pasase? Traje la mafia a su vida. Mi padre nos tiene atrapados en su red de crueldad.
Suspiro, intentando calmar la ansiedad que crece en mi pecho.
Luego está su ex. Ver el miedo en los ojos de Jackson cuando ese monstruo reapareció fue como si me clavaran una daga en el corazón.
No puedo olvidar cómo temblaba, los recuerdos de abusos pasados reflejados en su mirada.
Nunca debería haber vuelto a su vida. Y, de alguna manera, siento que es mi culpa.
Si no fuera por mí, Jackson no habría tenido que enfrentarse a ese pasado traumático de nuevo.
Todo se mezcla en mi mente, como un torbellino de culpa y desesperación que girase y calase en lo más hondo de mí.
¿Soy suficiente para él? Porque no me da esa impresión. Cada intento de protegerlo, de quererlo, solo parece causarle más daño.
Noto cómo una lágrima me cae por la mejilla hasta mojar la almohada.
Mi amor debería ser un refugio para él, un lugar seguro donde pudiera sanar y sentirse querido. Pero en lugar de eso, soy una fuente constante de peligro y dolor.
Por eso me sentía culpable mientras lo abrazaba.
Los recuerdos de nuestros momentos juntos, esos instantes de paz y felicidad, se mezclan con la amarga realidad de lo que estamos enfrentando. Veo su sonrisa, su risa, y me rompe el corazón pensar que he sido el culpable de sus lágrimas y su miedo.
¿Cómo puedo compensar todo esto? ¿Cómo puedo ser lo que Jackson necesita? La respuesta parece siempre fuera de mi alcance o, lo que es peor, demasiado cerca.
«Déjalo», me dice mi mente.
La mañana se me hace interminable, y la claridad del sol solo amplifica mis pensamientos. La culpa y la tristeza se apoderan de mí y me dejan con una sensación de vacío y desesperanza.
Quiero ser mejor, quiero ser suficiente para él, pero cada paso que doy parece ser en falso.
Mientras me hundo en estos pensamientos, una determinación crece en mi interior mientras lo miro. La costra donde antes estaba su piercing brilla con la luz del sol.
No puedo seguir así. No puedo dejar que lo que siento por Jackson sea una fuente de dolor más para él. Tengo que encontrar una manera de luchar contra mi padre, de proteger a Jackson de Sylas y de la mafia. Tengo que ser fuerte por él, incluso cuando yo mismo me siento débil y perdido.
Espero que haya oído las palabras que le he dicho antes de acostarnos, porque me levanto de la cama decidido a cambiar las cosas.
La culpa y el remordimiento pueden ser abrumadores, pero no puedo dejar que me consuman. Jackson se merece más. Merece un amor que no esté teñido de peligro y sufrimiento. Y haré todo lo que esté en mi mano para dárselo.
Y si eso implica romperle el corazón para luego tener que volver a curárselo, lo haré igual.
Solo me queda esperar que pueda perdonarme después de todo…
Cojo a Sombra y, sin hacer ruido, salimos de la casa de Dawn, dejando atrás a Jackson para poder avanzar.