Capitulo 25 #2
Tiró la pala encima del colchón, haciendo ruido el plástico de este, e hizo como que se ponía bien los moños. Y giro dejando allí abandonada la pala.
Se dirigió hacia su sumiso, otra vez, pero esta vez se puso delante de él.
— Esta vez te voy a castigar de otra manera. — Dirigió su mano a la entrepierna apretando el paquete de Gato Semental. Su sumiso suspiro empujando su cuerpo hacia arriba. — Así no robaras más
Estaba un poco nerviosa y avergonzada de lo que iba hacer, pero tenía que ser.
Maitresse Bug se puso de rodillas lentamente, para darle más tiempo a su sumiso, no tenía mucha maldad. Aunque lo fingía muy bien.
— Ahora tienes que aguantar y no correrte con lo que voy a hacerte. Este va a ser tu castigo. — Maitresse Bug le comunicaba seriamente, a la vez, que dirigía su mano a la cremallera para bajarla.
Con una mano se ayudaba apartando el látex y la otra la metía en su interior para sacarsela. Sentía que no estaba muy excitado, pero sabía lo que tenía que hacer.
Se encontraba un poco erecto. Miró otra vez a los superiores que se encontraban un poco a su lado.
Pero realmente era la mirada de Dragona de Fuego.
No se veía muy bien con lo que estaba haciendo ella, pero desearía verle la cara con lo que iba ha hacer.
Seguro que se estaría quemando por dentro.
Movió un poco la polla de Gato Semental con una sonrisa sin quitar la mirada de la competencia.
Dirigió su mirada otra vez a la polla de su sumiso.
Respiro profundo, no tanto, para que no se notara el miedo de lo que iba ha hacer.
Y le miró a los ojos, humedeciendo lentamente su polla y sintiendo como se endurecía.
Sentía el frío del látex rozar su nariz.
Intentó jugar con su lengua por el capullo dentro de su boca, pero no sabía, así que continuó chupando lentamente.
Se sentía fresca a la vez que se olvidaba que entre la oscuridad había gente y sobre todo estaba Dragona de Fuego , más la persona que podía estar en la trata de blancas.
Quería disfrutar de su sumiso, aunque le hiciera sufrir de placer, guardando ese momento para los dos.
Cuando la sintió dura, más de lo normal, continuó chupando. Poniendo sus dos manos en el culo de su sumiso. Acariciando el frío látex, que transmitia que estaba sudando por dentro.
Para no repetir se levantó y se puso detrás de Gato Semental. Las manos de Maitresse Bug se dirigieron a la cremallera de la cabeza. Quería abrirla, para ver sus sensuales labios.
— A ver como te sientes si te roban a ti. — Maitresse Bug dirigió su mano a la polla de este mientras le hablaba a la oreja sexualmente.
Le empezó a mover la polla viendo como este suspiraba. Cogió la otra mano y la dirigió a su nuca para poder comerle la boca mientras lo masturbaba lentamente. Cerró los ojos para conseguir ese momento para los dos. Sintiendo como intercambiaban jadeos entre ellos.
— ¡Ya! — Grito Dragona de Fuego desde arriba.
Maitresse Bug paró lo que estaba haciendo dirigiendo su mirada hacia ella. Viendo que se encontraba de pie, si no fuera por el foco de luz que les apuntaba vería la cara de rabia. Pero la imaginación es libre y ella se lo imagino sacando una sonrisa mirando a la superiora.
Bajo la cabeza, observó que el reloj había llegado a cero.
un trabajador se dirigió hacia Gato Semental con una fregona.
Ella como una buena ama le ayudó cerrando las cremalleras.
Dándose cuenta que había eyaculado en el suelo.
No llegó a darse cuenta con el disfrute de su beso.
Se puso de puntillas,esquivando para subirle la cremallera mientras uno de los trabajadores le quitaba las esposas.
Cuando terminaron se cruzaron con la siguiente pareja.
Los dos se quedaron mirando sorprendidos de lo que había hecho Maitresse Bug.
La novata haciendo cosas que nadie se esperaba.
Eso era bueno, que hablaran de ella todos los allí presentes.
Muchos jugadores la miraban subiendo las escaleras, sabían que no había hecho mucho, pero viniendo de Bug no se lo podían esperar.
Sintió calor en sus mejillas cuando se acordó de los collares que estaban grabando y los habían visto sus compañeros de trabajo. Se lo había tomado tan enserio que se le olvidó.
Laia Orozco sonreía forzosamente hacia ellos. Maitresse Bug recogió los sobres de los votos, viendo que todavía se encontraba el misterioso sobre. Confiaba mucho en ellas dos, pero de todas formas probó si se encontraba cerrado. Y si. Todavía lo estaba.
— ¿Estás bien ? — preguntó Gato Semental pasando a su lado.
— Si. ¿Por qué lo preguntas? — Maitresse Bug forzó una sonrisa.
— Se te había cambiado la cara. “ Señorita policía”. — Se rió Gato Semental.
Las dos chicas también lo escucharon y se rieron. Aunque una de las dos se notaba que se reía sin ganas. Era Laia Orozco.
Maitresse Bug las acompañó en sus risas, aunque, decía una verdad sin saberlo.
Dragona de Fuego y Príncipe Oscuro se encontraba recogiendo la caja de los votos de los jugadores y el sobre de los votos totales del público.
Abrió un sobre y dijo el número, aunque no tenía mucha importancia.
Aunque con eso, solo significaba que estaban en una posición fuera de peligro de que los echaran.
Había muchos sobres de jugadores. Pero desde la posición donde se encontraba Maitresse Bug no podía ver la cantidad que contenía la caja. Pero al parecer si contenía.
Uno de los trabajadores estaba con una pizarra, haciendo las cuentas. Dragona de fuego cogía el sobre sin ver de quién era y antes de abrir decía el nombre de la pareja y miraba el voto.
Así fue hasta vaciarla completamente. Bajo de posición pero no se encontraba en el grupo de salir del juego.
— Ama, me voy al baño a limpiarme. — Le informo Gato Semental después de dar el resultado.
— Voy contigo. También me hará falta. — Maitresse Bug le habló haciendo una mueca a esos ojos azules en medio de la oscuridad.
Se levantó recogiendo los sobres, para no dejarlos tan lejos de ella. Bajo la escalera, observando como la otra pareja se extrañaba que ellos se quedaran dentro del juego. Mientras Lara necesitaba quedarse dentro, para poder jugar al siguiente nivel e investigar más lo que ocurría allí.
Se dirigió al baño, no con la idea de hacer algo si no para salir y asimilar lo que había pasado. Lo que Maitresse Bug le estaba haciendo a Lara Mora. Este mundo le estaba provocando muchos cambios.
El BDSM se le cruzó en el momento que más lo necesitaba.
Salió de la sala de juego con un poder que poco a poco se estaba apoderando de Lara Mora.