Capitulo 24
Lara Mora se quedó debajo del agua de la ducha antes de salir. Se encontraba mal por lo acontecido . Por fin, ya tenía el coche reparado. Tenía que volver a ser Maitresse Bug.
Le gustaría ser ella misma, pero esa noche no podía cambiar.
Sin saber el tiempo que llevaba bajo el agua, se dirigió a la cama. Saliendo del baño y viendo descansando encima de las sábanas el uniforme de su otra vida, la que estaba formando. Puso música de: “ Vanesa Martín con India Martínez — Arráncame” .
Se preparaba lentamente con lágrimas pasándole por su cara. Viendo la bolsa donde llevaba la ropa de Maitresse Bug.
La señora Mora quería proteger también a Gato Semental. Cuando tuviera el momento o después de todo eso iba a contarle su vida y sincerarse con él. Si podía ser, dejarlo todo para tenerlo a su lado. Le daba igual tener que cambiar de lugar solo por estar junto con Semental.
Pero una parte de ella quería tener el valor de Bug para decir que sentía algo también por Marcel Rojas. Le gustaría verlo otra vez, al menos sin querer. Y decir lo que siente por él.
Al principio, había pensado que Gato Semental era Marcel. Pero ahora pensaba en Gato. El sexo que tuvo con él, el día anterior ,sintió el placer solamente hacia él, no en la imaginación.
Maitresse Bug estaba en la puerta esperando a su sumiso.
Estaba fingiendo una sonrisa con la cara seria.
Viendo como la luna salía esa noche rodeada de estrellas.
No veía ninguna nube. Habían entrado unas parejas para preparar el siguiente nivel.
Las personas para verlo no habían llegado aún , ya que de todas formas no los iban a dejar.
No quería entrar todavía sin su sumiso. Tenía que tener una charla con Príncipe Oscuro, antes del nivel gallo. Esta vez sí llevaba el collar con la cámara y en la mano el de Gato Semental.
Los porteros se encontraban hablando entre ellos.
Cuando vio a Gato Semental rodear la esquina al final de la calle.
Tuvo que fingir la misma felicidad de la noche anterior.
Levantó la mano alegremente, olvidando que es ama y tiene el poder, se estaba metiendo en el papel de una chica adolescente.
Como Nayara Arribas, que por cierto no sabía nada de ella por ahora.
Su sumiso también le recibió con un saludo alegre, aunque no lo podía ver desde lejos.
Y más detrás de esa cremallera, que escondía esos labios que se veían tan sexys.
Maitresse se dirigió hacia él para comentar.
— Hola. Saludo pasándole la mano por su pecho.
Ese cuerpo sexy cubierto de látex se sentía caliente, cubierto de un látex que parecía nuevo, otra vez. ¿Tenía unos cuantos nuevos? O ¿se había comprado otro esa misma tarde? Se sentía como recién sacado de la caja.
— Hola ama.
— Estamos fuera. Por favor no me veas como ama, aquí prefiero que me veas como amiga al menos. A no sea que quieras algo más.
— ¿Es una cita? — Bromeo con una risa.
Bug se sintió incómoda con esa pregunta y se rió también. “ Lara Mora que haces . No puede tener nada más.”Se auto censuró ella misma con la ayuda de su cerebro.
— ¿Tu amigo va a venir?
— Yo pienso que no. ¿Has cogido el nivel nuestro para esta noche ?
— Te estaba esperando.
— Vamos para dentro antes que nos quiten los sobres
— Vamos.
Se dirigieron a la entrada y enseñaron las pulseras a los porteros.
Acepto la entrada. Esta vez el pasillo de la tienda estaba cerrado.
Continuo entrando al local. Estaba en obras , desmontando el escenario.
Un camino de cuerda con pelo rojo se dirigía a la sala de juego.
Al final de todo se encontraban otros dos porteros vigilando las pulseras también.
Esa comodidad que sentía estando a su lado olvidando el pasado, como él con ella.
La máscara, a los dos, se les volvió como un secreto de sentimientos.
Maitresse bug, se volvía la mujer más valiente y “sin sentimientos” , aunque le tenía cariño a todos, y Gato Semental, se olvidaba de sus problemas anteriores y el conflicto personal que tenía, que se sentía muy solo en vida.
Pero juntos era muy diferente. Esa droga los enganchaba el uno al otro y la necesitaba más.
Bug de estar mal con ganas de terminar, sentía que tenía que vivir dentro de ese lugar. Olvidando que dentro podría estar aprovechándose de las chicas. Solo en medio de la oscuridad, una parte de Lara Mora seguía en la realidad. O si no lo hubiera dejado ya esa noche.
— Toma se me olvidaba esto. — Le dio el collar de perro.
— ¿quieres que me lo ponga ama? — Cogió el collar con las dos manos.
— Si.
— ¿Y la cadena? — preguntaba a la vez que se lo ponía.
— Esta vez no quiero estar muy cerca, estoy tranquila de que no te vas a ir con otra.
—Vale ama.
Saco una sonrisa mirándole sus ojos azules y como se fijaba en ella. Le gustaría tener el poder y saber qué pasaba por la cabeza de ese hombre misterioso para ella , realmente. ¿Sentiría lo mismo que ella?
— La pulsera. — Dijo un hombre muy serio.
Se encontraba en la entrada del juego. Así que cada uno enseñó su pulsera nuevamente. Sin decir nada.
— Allí dentro está el sobre y algo para tomar, porque la barra se encuentra cerrada.
— Gracias. — contestó Maitresse Bug Cortésmente.
Pasaron por la cortina por donde no los dejaban colarse.
Se encontraban algunos camareros con bandejas de bebidas y otros con comida.
Algunos jugadores estaban escogiendo mesa.
Cada uno hablaba entre ellos. En el centro ellos se encontraron con una mesa, donde habían unos sobres de diferentes colores.
Cruzaron entre la gente. Viendo a Dragona de Fuego sin quitarle la mirada de encima y quitándose su máscara, se encontraba como caperucita roja junto a Príncipe Oscuro.
Dragona de Fuego sacó una sonrisa, se veía que era forzada, pero eso no era una barrera para que ella le devolviera la sonrisa .
Esa sonrisa de competencia. Dos mujeres peleando por un hombre ¿pero peleaban por el mismo objetivo?
No era algo que le importara mucho a Maitresse Bug y menos a Lara Mora.
Estaba allí para salvar a las mujeres de la trata de blancas.
Si surgiera después algo más, sería diferente.
Gato Semental miró a su ama esperando la aceptación. Ella movió la cabeza asintiendo.
— Hola. — saludo con esa voz sexual entre la cremallera.
— Hola Gato Semental y hola. — Saludo alegremente dirigiéndose a su amigo, aunque él hola a Bug se sintió muy lejano.
Pero nuevamente Maitresse Bug saludó con una sonrisa.
—¿Queréis coger un sobre? — Esa voz masculina de Príncipe Oscuro rompió el hilo incómodo que se estaba creando entre las miradas.
— Gato Semental te dejo a ti que lo cojas. Paso ,no me apetece mover mis dedos para coger eso.
— Si ama. ¿Cuál color quieres?
— Eres libre.
— Si ama — Mientras dirigía su mano a un sobre lila.
Maitresse Bug vio que los colores de los sobres se repetían según los colores del local.
¿tenía algo que ver con el mundo BDSM esos colores?
No eran algo muy importante para el caso.
Así que no iba a preguntarle a su sumiso o amigo o algo más que amigo.
Estaba un poco confusa todavía en sus sentimientos.
—¿que se encuentra en su interior? — Príncipe Oscuro sacó una sonrisa dirigiendo su mano a la máscara para quitarsela.
Gato abrió el sobre y lo leyó.
— Pone que tenemos que contar una historia sobre policía y ladrones.
— ¡Anda! — dijo sorprendido Príncipe mirando a Maitresse Bug y esta lo miro a él con una cara malvada
— Espero que lo pasemos bien como la primera vez. Me gusto. Yo voté por ustedes. —Príncipe Oscuro se dirigió a ellos.
— Se supone que ella no sabe sobre este mundo. — Le informo Dragona de Fuego.
—¡Ah ! ¡Si! — Se sorprendió el Príncipe Oscuro.
— Si ,vine para olvidar algo del pasado, y termine aquí. — Maitresse Bug sonrió y levantó las dos manos indicando el lugar.
— Para los hombres, se les es muy fácil meterla en caliente. Por fin este mundo es menos de poner los cuernos. Hay más acuerdos. — Esa voz sexualizada de Dragona de Fuego informando a la novata.
— Bienvenida a este mundo. — Le dedicó Príncipe Oscuro.
—Gracias.
— Espero que te quedes por aquí o al menos en este mundo. Para lo que sea aquí nos tienes. Si quieres quedarte en Huelva. — Príncipe Oscuro terminó con una sonrisa, de amabilidad.
— Gracias. Espero volver a mi ciudad. — Mintió. Quería quedarse en ese lugar de nacimiento o irse a empezar una nueva vida con Gato Semental.
— Aquí nos tienes para lo que sea.
—¡ Lo dirás por ti! — Ataco Dragona de Fuego mirando de reojo.
Príncipe Oscuro se rio.
— ¿Ama me dejas hablar? — Pregunto Gato Semental.
— Si, te dejo que hables.
— El primer día le enseñé algo por aquí y en dos día ha subido de nivel muy rápido.
— Espero que llegue al nivel de respeto. — Comento de forma despectiva Dragona
— Soy educada y muy guapa. — Maitresse Bug la atacó con desdén.
— La verdad. Si es educada. Le ha cogido mucho cariño a Zemunin, aunque… nuestro amigo Anteros…… Sabes que es muy duro en su zona de confort de este mundo. Después es un encanto.
Maitresse Bug miró a su… su …. su Gato. Se notaba que era muy cariñoso con su amigo.
Esa amistad. Ella no la aceptaba y si se enterarse que follaron después de que ellos perdieran……
Iba a ser muy difícil para ellos. Podría hasta perder la amistad con ella, o mejor dicho, con Lara Mora había perdido a su amiga Aroa Ruz.
— Perdona que le pregunte ¿Realmente qué poder tiene usted aquí? — Maitresse Bug se dirigió a Principe Oscuro
— Lo dice mi belleza. — Bromeo Príncipe Oscuro tocándose su canosa barba, mostrando sus manos que se notaba que habían trabajado anteriormente de albañil, aun así las tenía perfectas y cuidadas. — Fui el primer y único que creó un lugar BDSM en Huelva. Lo creé en 1985. Si tengo 58 años.
— ¡ No aparenta usted esa edad! — Se sorprendió Maitresse Bug.
— Gracias. Todavía funciono. Lo malo de este mundo es que es difícil encontrar pareja. Tanto Dragona de Fuego como yo estamos solteros. Y no significa que no queramos algo en serio.
— No hace falta contar tantos detalles. — Protesto Dragona de Fuego sacudiendo la mano, mostrando el tatuaje que tenía en la muñeca.
— Si se junta con… Gato Semental. Será de confianza y será nuestra amiga. — Le informo Príncipe Oscuro.
— Vale será nuestra amiga. — contestó con pereza Dragona de Fuego.