Capitulo 8 #3
Maitresse Bug se dirigió a la mesa. La Dragona de Fuego y el Príncipe Oscuro ya no estaban al lado de los micrófonos.
A lo lejos se veían marcharse hablando entre ellos.
Ella si llevaba puesta la máscara que se encontraba anteriormente en su mano.
Empezaba muy bien Maitresse Bug. No sabía que tenía que hacer al día siguiente. ¿Como iba a ser el primer juego?
Todos a su alrededor, parecía que no hubo ningún minuto de silencio. Daba la sensación que al salir del servicio había cruzado a otro universo.
Un universo en el que no había muerto Sonia Maria o no conocido.
Hasta la mesa de ella, a la que todavía no había llegado Zemunin ni Gatos Semental, se estaban riendo entre ellos tres.
A lo lejos parecía que Anteros intentaba ligar con las dos chicas.
Como si quisiera pescarlas. Con la música a tan alto volumen, no podía escuchar lo que se decía en la mesa de al lado de ella así que en la de ellos menos.
El búho podía actuar de esa manera para conseguir la confianza de las dos y llevárselas.
¿Que era que pusieran a un hombre hetero?
Eran dos mujeres lesbianas y sobre todo que se acostaran con él.
¿ Se vería el más machote por hacer eso?
Tenía que tener secas a Micaela y Laia, por si acaso. Más si Anteros quería jugar. Dando a entender que estaba detrás la trata blanca.
Estaba asimilando para tener una sonrisa falsa, que se notaba, su objetivo era que no se dieran cuenta que la observaba a los lejos y menos que estaba preocupada por Nayara Arribas.
Anteros cuando la miro quitó la sonrisa y se puso muy serio.
Se veía que quería preguntar algo pero se callo. Pero la delató Laia.
—Guapa. — Le acompañaba una sonrisa sarcástica, pero su mirada estaba un poco preocupada. — ¿Está bien Gato?
— Si . Lo he dejado dentro del baño de los hombres.
— Me da un poco de pena . — dijo en voz baja Micaela, intentando no mostrar su frio corazón.
La frase de Micaela le dio fuerte al corazón de Maitresse Bug.
Una persona fría, que parecía que no le gustaba mucho el contacto con la gente, sentía tristeza por Gato Semental.
En ese momento Bug pensó fríamente, solo un momento, y también sentía pena de él.
Poco a poco pensaba que no podía ser él, aunque fuera, le daba algo de pena.
—Chicas.¿Qué hay mañana? — Miro a las dos intentando que Ateros sintiera el vacío. No quería darle el capricho, y sobre todo ponerle más nervioso, así podía ver hasta dónde podía llegar, si fuese él el principal de la trata blanca.
— Mañana toca Cerdo. Significa que es libre hacer lo que quieras.
Como si no quieres tener sexo, solo algo erótico.
Pero tienes que hacer una historia antes, durante y después.
— Laia se acercó a ella dejando caer sus dos brazos encima de la mesa, para enseñar su pecho y hacer un movimiento de hombros sensual. — Rol play. Pero esta es libre.
— ¿Como esta vez libre?
— Si. El nivel Gallina. Hay otro Rol play, pero no es libre lo ponen “los superiores”.
— Hizo con las dos manos unas comillas. Con una cara de niña pequeña cuando está cansada de escuchar siempre lo mismo.
—¿ Qué es? , ¿como siempre?, la mujer que ha hablado antes.
Para que me entiendas. Dragona de Fuego.
El carácter de Laia le hacía gracia. Sabía que se llevaría muy bien con su amiga pelirroja. Le hacía recordar un poco a ella. Aunque su amiga era de carácter más directo, mientras que esta mujer era de carácter más tierno.
Pero sus rostros continuaban muy serios, echando cuenta de lo que decía.
No lo veía muy bien, pero si sentía los movimientos de Anteros.
¿ Que bebía?, ¿ había cambiado de bebida o era la de antes?
No se había fijado en los vasos de cada uno, si seguía con los mismos o habían pedido otros.
A la vez, intentaba mirar a los lejos como si buscara a alguien. ¿Podía ser que esperaba a Zemunin?
La música cambió. Sonaba más sexual con un fondo electrónico.
Todos los guardias se fueron del escenario en fila.
Sin mirar a nadie. Las personas seguían con lo suyo, el cambio era que todos empezaron a mirar el escenario con deseo.
Algunos bebían. Otros hablaban con su acompañante. Pero todos miraban.
Esas miradas de placer. Así que dirigió sus ojos azules esperando que pasara algo.
De repente empezaron a salir algunas personas en ropa interior sexual, poco a poco se aumentaba el estilo de BDSM.
La música de fondo no se cambio. Todos miraban de frente muy serios, algunos tenían tapada la boca y otros la cara.
Hasta que empezó lo más fuerte. Una mujer caminaba con una ropa interior muy al estilo de donde estaban.
Parecía sumisa, nadie se sorprendía al ver un arañazo reciente en el cuerpo de ella.
Llevaba en la boca un mordaza de color lila haciendo juego con su ropa, o lo que fuera esa vestimienta.
Su mirada fija al frente. Como si tuviera miedo o dolor en su cuerpo.
En la parte de la espada se encontraba una parte que resaltada.
Maitresse se sorprendió con eso. No lo podía asimilar, ¿todos lo veían normal?, menos ella. Intentaba encontrar algo de lógica en ese lugar. Hacía un rato todos estaban mal por una muerte pero ahora ver eso, lo veían algo normal. Eso le asustaba. Decidió mirar a su alrededor.
Por fin había personas que tenían dos dedos de frente. No miraban esas escenas o prefería hablar solo con el acompañante. Era muy fuerte eso. Un grupo de chicos, que llevaban pañuelos de colores se levantaron y se fueron, dejando ese lugar vacío.
Cuando volvió con sus falsas pupilas al lugar.
Vio una chica llevando a otra persona con un boxer de látex muy apretado , que no dejaba volar a la imaginación nada de su cuerpo.
La luz revoloteaba por su piel morena. Y en algunas partes de su cuerpo resaltaban la venas de estar mucho tiempo en el gimnasio.
En la parte del abdomen, le llamó mucho la atención, un lunar. Llegó a la parte final del escenario.
La mujer con la uñas pintadas y largas, rozó su cara oculta con una máscara parecida a un gato, pero sin las orejas. Con las dos uñas, la misma que tenía marcada en la espalda del hombre, levantó la cremallera de látex. Con una mirada dominante y deseo a su público. Deseando terminar de abrirla .
Cuando terminó y vio caerse al suelo la máscara de látex, no esperaba encontrar una mirada rota y triste.
No se escapaba ningún deseo o placer de esa mirada.
Intentaba mover lo mínimo sus ojos marrones.
Esta se llevó la mano a su barbilla , haciendo un gesto, como si estuviera pensando qué hacer.
De la nada pegó un guantazo en la cara de él.
Que hizo mover su pelo despeinandolo. Gracias a eso, aunque le dejó su mejilla roja,Maitresse Bug pudo cruzar la mirada con la de él.
Esa mirada de desesperación en sus ojos. Y en los Maitresse Bug, era Luis Maria Rodriguez. Lo tenía allí frente a ella. Ella Intentó levantarse. Pero la mirada de él dijo que no se moviera.
Deseaba que pudiera haber grabado todo eso, que sus compañeros lo vieran y sobre todo saber que tenía que hacer.
Si tenía que coger ella el mando intentar contactar con él y saber si estaba bien o estaba obligado.
También estaría dentro del caso. Ya que paso por el mismo lugar del asesinato y sospecha de la trata blanca.
No quería estar allí. Descubrió de golpe el estrés, de todo lo que le estaba pasando, le estaba afectando por lo que tenía que hacer.
Solo desearía que estuvieran bien, tanto Luis Maria como Gato Semental, que no había salido aún del servicio y sobre todo la que más le preocupaba en ese momento , Nayara Arribas.