Capitulo 8 #2
Se levantó dirigiéndose a los baños. De fondo se escucharon unos mensajes de ánimo, para la gente que conocía a la ama Sacristan, sin nombrarla, pero la mayoría de los que había allí sabían a quién iban dirigidos.
Algunas personas se quedaron mirando a Bug. Como si estuviera llamando la atención con cada paso que daba. Tendría que ser la vestimenta , la rapidez con la que iba al baño o por ser nueva en ese lugar.
A lo lejos Bug vio a la chica abrazando a su sumiso.
Se notaba que se conocían desde hacía tiempo.
Cuando le quedaban unos cuantos pasos, para llegar a ellos, Gato se metió dentro del baño de los chicos.
No entendía mucho, pero le estaba rompiendo el corazón poco a poco viéndolo así.
Sin saber si es uno de los malos. Era uno de los sospechosos, pero poco a poco fue demostrando que no era el perfil que se suponía que era, ni lo que pusieron sobre él la policía de Huelva.
También todo era teoría, ya que Dragona de Fuego no quiso decir nada sobre quién era la persona anónima.
Por lo que Maitresse Bug había visto esa noche, los dueños del local conocían íntimamente a Sonia María.
La sumisa de Anteros le sonrío un poco forzada, indicando un saludo antes de entrar al baño de las chicas. Maitresse Bug estaba deseando estar a solas con ella y poder hablar íntimamente. Así podría conocerla un poco más y ganarse su confianza , lo suficiente para saber si se encontraba en peligro.
Rozo, con la yema de sus dedos la puerta que se abrió suavemente.
El servicio se encontraba muy limpio. Más limpio que el de una discoteca. Pensaba que se lo iba a encontrar todo lo contrario.
Le hizo recordar y echaba de menos. Esos días en los que Lara Mora y su amiga Aroa Ruz salían de fiesta, la primera vez que salieron.
El mismo día en el que su amiga pelirroja, empezó a beber alcohol.
Cuando entraron en los servicios de mujeres para demostrar que también eran muy sucias.
Se encontraron los espejos, aparte de rotos, pintados con pintalabios rojo o negro con simbolismos satánicos e insultos.
Les daban olor a meados , vómitos y sobre todo a cañería .
Hasta la puerta de la intimidad se encontraba desaparecida.
Se veía además que el baño se utilizaba para consumir drogas.
Pensaba que se iba a encontrar ese lugar igual . Pero no. Los cristales limpios, algunos goterones secos de haber sido usados. Un agradable olor a rosas y a limpieza. Los azulejos se veían muy pulcros y brillaban.
La sumisa de Anteros se puso la máscara rápidamente cuando escuchó la puerta. El collar de perro se encontraba en el lavamanos.
— Lo siento por asustarte. — Maitresse Bug Intentó poner un tono de preocupación.
— No te preocupes. Te vi que venias. Solo quería echarme un poco de agua en la cara.
— He visto que sois buenos amigos tu y mi… Gato Semental. — Maitresse Bug no vio el momento de decir sumiso. Camino lentamente para estar al lado de ella.
—Si. Era más amiga de su ama. Si la hubieras conocido. Ella y yo éramos como hermanas. Para decirte que me decía que era como su hermana pequeña.
— La echas de menos, — dijo Maitresse Bug haciendo una mueca de tristeza.
— Si y mas……— La sumisa no pudo continuar se le hizo un nudo en la garganta cuando se acordó de ella.
— Llora si te hace falta. Yo no la conocía.
—Maitresse Bug posó una de sus manos en el hombro de ella.
— Se ve que le tenías mucho cariño. Piensa que desde donde esta te sigue cuidando.
¡Y más si te veía como una hermana!. — Maitresse Bug Intentó animarla con su voz aterciopelada.
Sabiendo de sobra que eso realmente no era muy efectivo.
Pero tenía que intentar de alguna manera acercarse a ella.
— Yo seré tu prima secreta. ¿Por que tu sabias el nombre original de ella?
Acepto con la cabeza forzando una sonrisa.
Maitresse Bug observó que continuaba mal por dentro y con el nudo en la garganta que no le dejaba decir ni una palabra.
Bug sabía que tenía que romper ese nudo para ganar la confianza de ella de alguna manera.
Con el tiempo en contra. No sabía cuándo podría cruzarse otra vez con ella a solas.
La abrazó y sintió como posaba su cabeza sobre ella y empezó a desahogarse llorando.
— Lo siento. — dijo la sumisa en voz baja.
— ¿Has dicho algo? — Maitresse Bug hizo como la que no había escuchado, para ver el nivel de confianza.
No obtuvo respuesta. No sabía si no podía hablar por culpa del llanto, o no quería repetir lo dicho. También podría ser que todavía no confiaba mucho en ella.
La sumisa se soltó del abrazo ,dio un paso atrás y se quitó la máscara . A Bug se le escapó una sonrisa viendo que el plan iba muy bien. Le dolía mucho jugar con los sentimientos de ella pero lo tenía que hacer. Por si ella y más chicas estaban en peligro, como Sonia Maria.
—¿ Quieres saber mi verdadero nombre ? No hay problema.
— Ahora era ella quien puso la mano, sobre el hombro de Maitresse — Tu me dices tu nombre si quieres.
— Ella y Bug sonrieron. Sabía que intentaba quitarle importancia al problema anterior.
— Mi nombre real es Nayara Arribas. Aunque me dicen Zemunin.
— Encantada. Yo puedo decirte que me hago llamar Maitresse Bug.
—Si conozco el nombre real de la chica fallecida. La que fuera ama de Gato Semental, tu sumiso. —Señaló con sus manos . —Éramos amigas hasta fuera de aquí ,éramos un grupo muy unido, pero ya ni nos hablamos, después de ese día.
— ¿En una red social? — preguntó Bug.
— No , era un correo — Zemunin hizo una pausa incómoda. — Cuidale .
— ¿A quién? — Ella sospechó quién era esa persona antes de que se lo dijera Zemunin.
— A tu sumiso. Es buena persona aunque veas a un chico duro.
Se que está pasando muy mal. Y se ve que está renaciendo otra vez gracias a ti.
No se el tiempo que llevas hablando con él o lo conoces realmente.
Pero no es duro de verdad si no una persona de buen corazón.
Ahora se hace el duro, para no transmitir que lo está pasando mal.
Más me ha dicho que la echa mucho de menos y gracias a ti, no sabe cómo, pero contigo no piensa en ella, aunque una parte de su corazón la sigue esperando.
Le hace gracia que seas tan nueva y él enseñarte nuestro mundo.
Bug vio muy bonito lo que dijo Zemunin y vio que le quería mucho. Eso la hizo sonreír.
—Sabes si está en peligro.— Puso su mano en el hombro de ella. — Me lo puedes contar sin problemas. Haré lo que sea por ayudar a mi prima.
A Zemunin no le hizo mucha gracia o le extrañó ese mensaje. Ya que puso una cara de extrañeza cuando le soltó eso.
— Gracias. — Expresó Zemunin , insegura y extrañada.
— Me voy a la mesa. ¿O quieres decirme algo más?
—No, gracias. Ya te veo allí. Mañana vamos a ser enemigos.
—Espero que después del juego volvamos a ser primas.
Zemunin sacó una sonrisa sarcástica un poco forzada.
Gato Semental , se metió en el servicio cuando vio a su ama venir a los lejos. Así terminó el abrazo de la joven Zemunin. Empujo la puerta con sus dedos de látex. Ese látex frío como sentía su interior.
No quería que conociera esa parte de él. No era el momento de que descubriera sus sentimientos. Le quería enseñar antes quién era y después como es su forma de ser de verdad.
También había una parte que le daba miedo, hacerle daño.
Dejó las dos manos caer viéndose reflejado en el espejo con la máscara que llevaba día a día.
Aunque no fuese Gato Semental. Fingir una felicidad falsa, aunque fuera con su familia, ya que ellos no sabían nada de eso.
Solo el grupo de amigos. Ese grupo que lo conocían, alguno en la realidad, y poco a poco empezó a meterse en la amistad de BDSM.
Aunque no estaba mal eso. Pero no se veían nunca fuera de ese local.
Ese lugar en el que la mayoría de las personas, incluido él, guardaban secretos. Y más en Breath Control todos no se conocían entres ellos, pero sí sabían lo que se podían encontrar.
Se podía encontrar personas casadas que se acuesta con un chico y una chica a la vez, famosos siendo realmente como eran en realidad y lo que le gusta, parejas muy religiosas, hasta familias con hijos.
Por eso le gustaba Gato estar en ese lugar y más en ese momento.
Podía ocultar su forma de ser, realmente y nadie sabe si es verdadero o falso.
Solo en su casa, que cada día se le hacía más grande. No era porque no estaba con Sonia Maria Sacristan, sino por verla en la cruz de San Andrés muerta. Y además sus últimas palabras fueron por una pelea por los nervios de su día a día.
Sabía que se fue a la mazmorra para hacerle reír. Sabía que ese día estaba muy agobiado. Sonia Maria se preocupaba mucho por él. No sabía si realmente estaba enamorado o lo veía como un juego de ese mundo.
Nunca iba a poder saber realmente lo que sentía ella por su sumiso. Lo máximo que llegaron fue a un beso y nada de penetración lo quería demasiado y no quería romper esa amistad que tenían.
Esa amistad que rompió la persona que la mató.
Esa amistad que se rompió y no se solucionó, ya que no se supo quién le arrevato la vida a su apreciada ama.
Esa amistad que lo atormentaba y no le dejaba dormir tranquilo sin saber que paso realmente allí dentro. Más que mucha gente se quitó del medio cuando supieron que se habían encontrado muerta a una chica.
Eran normales, muchos tenían secretos, hasta los jugadores. Tuvieron que cancelar el juego cuando Gato Semental le dijo a Dragona de Fuego que su ama estaba muerta. Prefirió meterse ella en medio para no mancharlo.
Aunque Gato Semental estuviera y dijera que era él quien la encontró no iba a ayudar mucho en el caso. Todo lo contrario sospecharian de él por la pelea que tuvieron delante de tanta gente . ¿Quién no pensaría eso ? Hasta él lo pensaba.
Tenía que salir ya de esa oscuridad, era la hora. No era masoquista pero parecía. Se maltrataba interiormente culpandose de ese asesinato. Más no estar allí. Y sobre todo esperar tanto tiempo.
Gato empezó a encontrarse mal. Tenía náuseas. Sabía que eran los nervios y la rabia que había surgido de ese silencio. Pero no lo podía controlar.
Fue al servicio que se encontraba detrás de él. Sin ver abrió la puerta, para cerrarla detrás de él, a la vez, que subía la tapadera del Wc para echar todo lo que había comido ese día.