Amárrame Hasta Matarme (Víctima del deseo 1) Capitulo 8
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Capitulo 8

Maitresse Bug no le quitaba la mirada de encima a Anteros. Desde que se sentó estaba muy competitivo con ella. Laia no paraba de hablar mientras todos se reían menos la sumisa de Anteros y falsamente él.

En medio de la competencia quitaron la copa que Gato le había traído a Bug , así que no supo si contenía algo sospechoso en su interior.

Su sumiso no hizo nada para que no la cogiera, pero no le gusto mucho ese detalle, de mientras ,ella observó que Gato no quería que la quitaran.

Anteros en cambio se veía muy positivo, más que el otro día, mientra la acompañante estaba más preocupada.

Maitresse Bug no sabía el tiempo que había transcurrido, pero todos los platos de la mesa estaban vacíos y un señor empezó a quitar los cubiertos sobrantes. No sabía lo que había comido, pero estaba rico. Todos comieron hasta la sumisa de Anteros.

En el tiempo que había transcurrido no tenía ningún síntoma de Anteros. Así que le estaba dando un voto de confianza a Gato. ¿Y si no fue él quien la mató? ¿Quién fue?

Maitresse Bug estaba teniendo muchas dudas en la cabeza .

Tenía que apuntarlo todo mentalmente para luego trasladar toda la información a la agenda.

¿Y si Gato estaba detrás de la trata blanca y no lo sabía?

Y si fuera así ¿Por qué no dijo nada o pidió ayuda?

Tenía que sacar más información sobre Sonia Maria.

Pero ahora tenía que ganarse su confianza y conocerlo un poco más, pero esta vez de otra manera.

Maitresse miró a su alrededor para ver quien estaba en el juego o de visita. Quien fuese el tratante de blancas o un ayudante, tenía que estar entre ellos, como Anteros. Tenía en la cabeza metida que él era uno de ellos. Había muchas mesas vacías. Como si nadie quisiera darles uso.

La música de fondo cambió de repente. No dio ningún tipo de aviso.

Lo que sonaba entre aplausos era la canción de “Zara Larsson- Can’’t tame her” .

Aunque no estaba en su informe y no sabía lo que venía a continuación.

Empezaron a salir personal de trabajo, con las caras tapadas por sus respectivas máscaras , todos con la misma ropa.

Un traje negro con colvata negra que resaltaba sobre la camisa blanca.

Se pusieron todos en fila a ambos lados de la pasarela, dejando un espacio entre ellos.

Cuando empezó a cantar una voz femenina los focos azules bajaron de intensidad dejando la sala en penumbra, y acto seguido pasaron por encima de la pasarela dos sombras que se quedaron quietas al final de esta.

La luces ganaron intensidad y con un sutil movimiento se posicionaron hacia las personas que estaban en la pasarela.

Habían puesto dos micros. ¿desde cuándo estaban allí?

Era uno de los detalles que no se había dado cuenta Bug , estaba concentrada en lo que pasaba en la mesa.

Y sobre todo en la competencia con Anteros.

Las dos personas que estaban en el escenario los tenían fichados como sospechosos .

Se encontraba con una capa con capucha de estilo medieval.

Era El príncipe oscuro, el dueño del local, se le asomaban unas botas oscuras por lo que parecía que venía recientemente de coger una moto.

Se echó la capucha para atrás mostrando sus canas.

Se veía más guapo en persona que en las fotos.

Le hacía muy sexy la barba bien cortada y cabello un poco revuelto.

La piel con un toque de moreno natural y el cuerpo de albañil, que le resaltaba un poco su pecho.

El pantalón apretado intuía que tenía un gran miembro viril.

No hacía falta decir que era dominante, con el nombre sobraba, pero su mirada sensual hacía que muchas mujeres y no mujeres se excitaran con solo mirarlo.

Bug se puso un poco caliente solo mirando esos ojos marrones.

Sabía que rondaba casi los sesenta años, ya que salía en el historial, pero en persona lo no aparentaba.

Parecía que estaba más cerca de los cuarenta que de los cincuenta , por culpa de las canas que le favorecían.

No sabía, que en ese mundo había hombres que estaban tan bien.

Maitresse pensaba que lo que se iba a cruzar, mejor dicho la mayoría, serían gordos, feos, sobre todo muy guarros y machistas.

Pero no. A su alrededor se veían muchos que cuidaban a su chica.

Y también se encontraba mujeres ama que humillaban a sus chicos, aunque ese día se veían más felices todos e ilusionados por el juego.

Pero en su mesa no pasaba eso. Todo lo contrario.

Anteros y ella tenían mucho pique. Querían coger más terreno los dos.

No se fijaba ni un pelo de él, desde principio, quería sacar a la luz el motivo de que estuviera la chica así y ¿si eran uno de los de la trata de blanca?

Al lado del príncipe oscuro se encontraba la famosa Dragona de fuego.

Que mostraba su cabello oscuro que le llegaba al principio del cuello.

Caminaba con deseo y con su mirada felina mostraba el lugar e importancia que ostentaba .

Ella era adoptada y de origen japonés, aunque le gustaba mucho la cultura china.

Aunque tenía una nariz chata y labios pequeños la hacían guapa.

Su mirada oscura vigilante le confería cierta superioridad.

Por entre la capa se dejaba ver su vestimenta roja en látex y destellos metálicos.

En la mano izquierda llevaba una máscara roja con forma de dragón, está tenía algo de purpurina ya que la luz destellaba en ella .

Aunque fuese bajita podría ser complice del asesinato de Sonia Maria.

Era la última persona que la vio con vida , y la que se percató de que estaba fallando la cámara.

Que extrañamente tenían una coartada , diciendo que el Príncipe oscuro estaba enfermo.

Pero con un certificado médico hecho en una clínica privada.

Ambos cogieron los micros y la música de fondo empezó a bajar. La Dragona de fuego, lo cogió sensualmente con su mano libre. Todos estaban esperando impacientemente a que hablara.

—¡Buena noche a todos! —gritó alegremente.

Maitresse Bug esperaba acento extranjero, pero no, tenía más bien un acento Madrileño.

—Esta noche. —Continuó, mirando a todos.

— Empiezan los juegos. ¿Queréis saber hasta dónde puede llegar vuestra pareja?

pues por esto nació este juego. Me gusta unir a las parejas.

Aunque tengamos nombres de todo lo contrario.

— Echó una mirada pícara al Príncipe oscuro.

— Dejo hablar a este abuelo. — Este, la miró con cara de asco.

La risas de la gente invadió el local . Hasta la risa del Príncipe Oscuro mostraba sus dientes derechos y blancos.

No sabía que una persona tan madura pudiera ser tan atractiva.

Pero Maitresse Bug y sobre todo, Lara Mora, se iba a enamorar de una persona de 60 años, pero ella estaba enamorada, y una parte de su corazón era de Marcel Rojas.

— Venga lo que tu digas chinita.

—Sabes que no soy china. — Puso un tono de pija engreída y con una cara de pocos amigos.— A ver si te tengo que castigar.

— Lo siento pero soy más amo que tú.

De fondo se escucharon unas risas. Pero Maitresse Bug no entendía ese humor racista que estaban teniendo. Pero a nadie del lugar le estaba sentando mal. Sobre todo se veía muy cómoda la Dragona de Fuego.

—A ver si me deja hablar esta niña, — Continuó diciendo el Príncipe Oscuro.

—Bienvenidos a Breath Control. Soy el dueño de este local, aunque la mayoría de la gente me conoce.

Me presento antes. Me llamo Principe Oscuro.

Llevo mucho tiempo abierto, para que el lado más oscuro de la gente pueda seguir oculto y con el placer libre.

Dentro del anonimato. Poco a poco he querido que seamos como una familia pero que sigan nuestros secretos.

Por eso, estamos alejados de Huelva, por si acaso algunos que estéis casados o casadas y viene con el vecino o la vecina que no sabe lavar su ropa interior .

— Él mismo se rió de su broma, acompañado por un aplauso, hasta Dragona de Fuego le aplaudió .

— Dragona de Fuego y yo queremos hacer este juego para que se unan más las parejas, que estén más tiempo y se conozcan más sexualmente.

Ya que fuera, en vuestros día a día estaréis dentro del juego todavía.

Vamos a decir que estos doce días vais a estar como veinticuatro siete.

Pero sin contratos de por medio solo en los papeles anónimos que firmasteis al principio del juego.

También nos preocupamos de vuestra salud y por eso pedimos vuestras analíticas anónimas, pagadas por nosotros.

Ya podemos permitirnoslo. —Se escuchó alguna sonrisa en el fondo —A parte vais a ser los monos estas dos semanas.

Y si no queréis no hubierais firmado los papeles.

Antes de dar paso a Dragona de Fuego me gustaría tener un minuto de silencio por el caso por el que fue cancelado el juego del año pasado. Se nos fue uno de la familia.

Todos se quedaron en silencio,incluso la música de fondo se fue, hasta los camareros se pararon.

Se veía que Sonia era una mujer muy querida.

Maitresse miró a su sumiso y vio que tenía su mirada hacia sus piernas.

Maitresse Bug esperaba una mirada de él, en respuesta de que estaba bien.

Sentía que estaba muy tocado por ese tema.

Si fuera el asesino tarde o temprano iba a caer.

Miro alrededor, otra vez, pero nadie miraba a Gato Semental.

Sin conocerla en su interior también brotaba una tristeza y sentía el amor que le tenían todos.

Buscaba con sus falsos ojos azules el rostro de Semental, otra vez, para observar su estado de ánimo. A ella se le estaba rompiendo el corazón viendo como con sus manos se apartaba el mar de lágrimas. Esas lágrimas transmitían todo ese dolor desde su interior.

Antes de empezar la música, Gato se levantó sin permiso y no sabía hacia dónde se dirigía.

No fue la única que se percató, todos en la mesa observaron cómo se marchaba.

La sumisa de Anteros le susurró algo al oído de él.

Acepto con la cabeza y se levantó libremente.

Bug vio que tenía la oportunidad para hablar con la chica.

Tenía que esperar el tiempo suficiente para que no se viera muy extraño. Todos los de esa mesa, sabían que ella era nueva y se suponía que ella no conocía de la existencia de Sonia Maria. El único que sabía, que Maitresse Bug se enterase de algo era Gato Semental.

La música volvió lentamente. Empezó a sonar otra vez la misma canción que al principio. Dragona de Fuego iba a empezar a hablar, Maitresse Bug no quería esperar para escucharla, vio el momento idóneo para salir de allí.