Amárrame Hasta Matarme (Víctima del deseo 1) Capitulo 6 #3
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Capitulo 6 #3

Esa pregunta le cortó la respiración a Lara. Una mujer, más o menos, de su edad le había quitado la vida a una persona. Su pareja, según la policía, o la trata de blanca, según esa carta misteriosa.

Pero el punto de vista de Ella, había cambiado, lo que ponía en ese informe. Ese detalle se le había pasado de largo, tendría que ser alguien que la hubiese conocido. Seguro que su pareja no sabía que platicaba eso y le ponía los cuernos.

“¿qué pensaría su pareja? , ¿ de qué hablarían sus amigas? , además ¿quien la captó para la trata de blanca?”

Estaba aprovechando el camino hacia el bar, para hacer una lluvia de preguntas. Esa noche era el evento. Asín que se iba a encontrar entre ellos lo siguiente: mujer, que sea su víctima o posiblemente ya lo fuera . Como el caso de Anteros.

La teoría de Lara era que Anteros pescaba a las personas, mientras Gato Semental……

Aunque puede ser que ya no fuera muy acertada la idea, se dedicaría a controlar lo que hacían las mujeres.

Gato sabe mucho del lugar y había puesto mucho interés en ella.

Sobre todo…… Semental y Anteros, eran amigos desde siempre según sus propias palabras.

La entrada del bar no había cambiado mucho, seguía antiguo de dobles puertas y en un lateral unas mesas amarradas con una cadena antigua y oxidada.

Esas mesas estaban allí desde siempre. Lara no sabía para qué eran, ya que en exterior no las podían poner por estar justo al lado de la carretera.

Subió la pequeña acera y entró. Su decoración en madera continuaba igual, se acordaba de que en el fondo a la derecha tenía un pequeño escenario y que nunca cantó ningún flamenco.

Pero ellos iban más por la tranquilidad.

En la parte derecha de la entrada estaba la barra y a continuación la minúscula cocina que se podía ver desde fuera a través de la ventana que estaba en la contrabarra .

Entró en silencio, buscando a sus amigos.

Encontró a una persona de espaldas ,con el pelo largo, rizado y con mucho volumen.

Tenía unos auriculares blancos alrededor del cuello, llevaba unas gafas oscuras que no le dejaba a Lara ver sus facciones, además de una espesa barba ,piel morena, con ropa deportiva, no podría ser otra persona nada más que Alain Vélez.

Estaba hablando con su novia, que se encontraba sentada en frente.

Aroa levantó la mano para llamar la atención de Lara, sin saber que ella ya los había reconocido.

Alain giró la cabeza, para ver a quien saludaba Aroa tan efusivamente.

No le costó mucho esfuerzo recibirla con una sonrisa .

Todavía seguía transmitiendo seriedad, pero Lara sabía que era como su pareja, eso sí, un poco más educado.

— ¡Capulla estamos aquí! —Estiró el brazo a la vez que se levantaba.

— ¡Ya nos ha visto, siéntate! — susurro tímidamente Alain.

— ¿Ya nos ha visto?, ¡Ya nos ha visto! — parloteaba como tonta a la vez que se sentaba.

— ¿ Ya están peleando? —Lara bromeaba a la vez que se dirigía a Alain para recibir dos besos a la vez que él la abrazaba.- No os puedo dejar solos, en ningún momento.

— Suelta que es mi chica.- La pelirroja empujó a su pareja para abrazarla más fuerte que él.

— Por favor no me quieras tanto que no me dejas respirar.

— ¡Pon otra ronda y uno más que ha llegado una invitada!- grito Alain con la mano levantada, para llamar la atención a la camarera que estaba detrás de barra. Esas palabras resonaban en la soledad del bar. No había nadie cerca de ellos.

— Desde que te fuiste a Madrid te has vuelto muy pija.

— Claro, Osea, mi glamour primero- Lara se atizo su cabello negro con las puntas azules.

— Me gusta tu look. Después de dejar a…

Aroa carraspeo , para que Alain cambiara de tema , porque iba a meter la pata . Ella sabía de sobra, aunque no dijera nada, que aun Lara no lo había superado. A él le entró la vergüenza.

— Ella siempre es guapa. — Comentó Aroa tocándole un mechón de pelo a Lara, para recogerlo detrás de la oreja.

—Gracias. — Le decía amablemente acompañada con una sonrisa, a la vez, que cogía una silla de la mesa del lado para sentarse entre ellos.

— ¿Y que haces aquí? ¿Estoy buscando la noticia, para ver qué viento te ha traído por aquí? — Alain bromeaba, sin despegar su mirada de la pantalla del teléfono móvil. Lara no podía ver que buscaba con tanto ahínco.

Aroa y Lara se rieron a la vez que venía la camarera para dejar las bebidas. La camarera se unió a la risas, esta extrañaba, o mejor dicho, echaba de menos a los jóvenes estudiando en ese lugar.

— ¿Algo que contar? — Continuo Aroa cogiendo su bebida para saborearla.

— Nada. Veo que tienes mucho interés. ¿Tengo que contarlo forzada? Pues antes voy a coger energía. — Lara le dio un sorbo a la fría cerveza, se la bebió un poco forzada para no ser maleducada, porque le habían invitado. Además sabía que le iba a sobrar en cuando se pusiera caliente.

— ¿Tienes a alguien aquí para follarte? a que si. — Aroa dejó caer su mano en el hombro de Lara, a la vez que le daba un largo trago a su cerveza.

—¡No! — contestó con una sonrisa de asco, a la vez, que se alejaba el vaso de sus labios.

Lara miró su hombro donde todavía descansaba la mano de ella y aguanto la risa para no echarle a Aroa el buche de cerveza que aún no se había tragado.

— Continuo si no hay nadie que me corte.

He venido aquí, a mi tierra a estar con mis amigos, para pasar las vacaciones.

La empresa en la que estoy me ha dado días libres , ya que Llevo mucho tiempo trabajando, con horas extras incluidas, en la tienda.

Así que mi jefe me ha dado vacaciones para las navidades.

Eso sí, todo lo bueno tiene algo malo y esta vez no se ha quedado atrás.

Los días más fuertes, decir en la navidad, tengo que empezar a trabajar.

Así que estoy aquí solo estas dos semanas.

Todavía no se si empiezo el miércoles trece o tengo más días.

—Ya he terminado. — Las dos miraron al señor Vélez que soltaba el teléfono móvil encima de la mesa. ¡Estabas echando cuenta! levantando las dos manos enseñando sus palmas.

— También, quiero buscar algo para venirme a vivir aquí .— Continuó Lara con su mentira.— Por eso no puedo quedarme mucho y menos por las noches. Estoy muy cansada al final del día. Por eso veía bien quedar a esta hora, ya que tenéis la empresa cerrada y es cuando yo me puedo relajar también.

— Te entiendo — Alain hizo una mueca . — A parte las cosas están mal y entiendo que quieras empezar algo nuevo. Si no encuentras trabajo. Algo te va hacer que te vengas otra vez a Huelva……

— Eso me gustaría a mi cabrona. — Aroa Ruz le atacó antes de beber otro buche.

Entre risas y cervezas se le fue el tiempo.

Se encontraba muy cómoda en ese lugar. Disfrutando hasta el último momento.

intercambiando recuerdos e historias de lo que había pasado.

Las historias de Lara eran verdaderas excepto cuando contaba algo inventado que supuestamente había pasado en la supuesta tienda.

Tenía que continuar con su coartada inventada.

A Lara no le gustaba mentir, solo lo necesario para que resultara creíble.

Desde pequeña era muy abierta, aunque le cogían muy fácil las mentiras, ya que se ponía nerviosa y repetía mucho las palabras.

Pero nadie esperaba que esa niña iba a ser ahora la más mentirosa, para sacarle secretos a la gente o descubrir las verdades.

Esa verdad que salvaba vidas y esas mentiras que le protegían a ella.

Miró su cerveza que estaba más llena que vacía.

Mientra sus acompañantes se habían pedido otras.

Seguro que estaría caliente. Se llevó el vaso para humedecerse la garganta, que la tenía seca de tanto hablar, a la vez, que deseaba con todas sus fuerzas poder congelar el tiempo, disfrutar más de sus amigos y no pensar que esa misma noche se tendría que hacer pasar por Maitresse Bug.

Sabía que iba a empezar la pesadilla, de acostarse con el chico que ella pensaba que podría ser uno de los responsables de la trata blanca. Pero era la única manera de salvar a esas chicas, que seguro eran jóvenes como “la sumisa” de Anteros.

— Hola chicos. —Esa voz simpatía hizo que Lara se atragantara con el sorbo que le dio a la cerveza.