PARTE I
12 de enero del 2018
Brais
Me desperté de golpe mientras mi cuerpo se tensaba por miedo.
Me quedé sin aire y por más que boqueaba por oxígeno, mis pulmones no se llenaban.
Como pude, me levanté y tomé mi inhalador de emergencia.
Inhale, tratando de relajarme, a pesar de la terrible sensación de ahogamiento.
Me senté en la cama, aun temblando, hasta que al fin pude respirar con normalidad.
—Oye Brais ¿Estás bien? —Oí decir a mi compañero de cuarto; aún no recuperaba el aliento, así que lo ignoré un rato más.
Cuando superé el ataque de pánico y logré sentarme correctamente, dejé dos golpes en uno de los postes de madera. Él se bajó de la litera entendiendo el mensaje. Su mirada preocupada se posó en mí durante varios segundos.
—¿Necesitas que te ayude? —Exclamó —. ¿Ya te nebulizaste?
—E... estoy bien, y sí ya lo hice... solo, me sorprendió mi sueño.
—Es extraño. Tenías bastante tiempo sin tener un ataque de pánico —él dejó un vaso de agua en mi mano.
—T... te... tenía tiempo sin soñar —me tomé el vaso de agua y me cubrí nuevamente con las mantas.
—Oye, no te duermas de nuevo. Prometiste acompañarme a la universidad. Hoy es el evento que he estado esperando —Bruno me arrancó la sábana de encima y le fruncí el ceño—. Nada de mirarme así, esta es mi gran oportunidad para verlo en persona.
—¿A quién? —Me gané un almohadazo en la cara y me levanté resignado.
Más que ir al evento, sabía que a Bruno no le gustaba dejarme solo después de un ataque de asma.
Me arreglé lo más rápido que pude y nos dirigimos a la cafetería más cercana a desayunar.
Hoy era mi día libre de clases, no podía creer que en serio me haría ir hasta la universidad, a oír una conferencia que no me interesaba.
—Bueno, y por qué no me dices de qué se trata —exclamé, todavía con un poco de sueño—. Digo, no voy a una conferencia así nada más. Déjame investigar por lo menos de qué va.
—Mejor come tu yogurt —Bruno sonrió de forma un poco espeluznante. A veces me recordaba a una persona trastocada—. Déjame el resto a mí.