Alto voltaje (Fractured Rock Star 1) 13 #2
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En la siguiente estancia en un hotel, Lexie había sugerido que Drew la llevara, pero como al final ninguno de ellos había ligado con nadie, habían insistido en que viajara en la limusina con ellos.

Nadie había tenido un rollo desde entonces, lo que debía de ser una especie de récord para todos ellos.

Bueno, por la forma en que Tex y Amanda se lo estaban montando en un rincón, quizá él no fuera el único que iba a romper la racha de sequía esa noche.

Connor iba a tener que hablar con Drew antes de marcharse para asegurarse de que llevara a Lexie, porque no quería que Tiffany se le echara encima mientras Lexie estuviera sentada frente a él.

Una parte de él no quería en absoluto que Tiffany se le echara encima. Pero esa parte tenía que callarse de una vez.

Vale, tenía que poner las cosas en marcha.

Cogió una silla que se había quedado libre a su lado e hizo que Tiffany se sentara en su regazo.

Ella soltó una risita y acurrucó la cara contra su cuello.

Él le recorrió la pierna con una mano que acabó deslizando bajo el dobladillo de su falda.

Ella inspiró bruscamente y luego bajó la mano y le agarró el pene a través de los vaqueros, se lo acarició y lo amasó con entusiasmo.

Dios. Apretó los dientes. La estimulación manual surtía efecto, pero no era precisamente la experiencia más erótica que hubiera tenido jamás.

De repente, la multitud que tenía delante se abrió y vio a Lexie por primera vez aquella noche.

Estaba junto a Noah, que tenía el brazo sobre sus hombros.

Se estaba riendo de algo que él le había dicho, con los ojos brillantes y la cámara a medio camino de su cara, como si estuviera a punto de hacerle una foto cuando él la había hecho reír.

Connor debería haber apartado la mirada, pero no lo hizo, y cuando ella movió un poco la cabeza, sus miradas se cruzaron. Su risa empezó a transformarse en una de esas sonrisas que te dejan sin aliento cuando, de repente, se dio cuenta de lo que estaba pasando en su regazo.

Su sonrisa se desvaneció al bajar la vista hacia donde se encontraba la mano de él, bajo la falda de Tiffany, y luego hacia donde estaba la mano de Tiffany.

Lexie abrió mucho los ojos y un destello de algo que parecía dolor cruzó sus delicados rasgos.

Rápidamente volvió a esbozar una sonrisa, luego se dio media vuelta, levantó la cámara y tomó una foto de lo que, desde el ángulo de él, parecía la espalda de una persona cualquiera.

Connor se había quedado paralizado al ver la expresión del rostro de Lexie. Parecía dolida; no se lo estaba imaginando. Solo había una razón por la que ella se sintiera dolida por lo que él estaba haciendo: ella también lo deseaba. Su mente empezó a dar vueltas a toda velocidad.

A la mierda . Ya no quería seguir adelante con ese plan.

No quería intentar distraerse de Lexie. Al carajo con hacer lo correcto.

Al carajo con su acuerdo con los otros chicos.

Eso había sido antes de que empezara a desearla tanto.

Si le explicaba la situación —si ella supiera que solo podían tener una noche—, entonces quizá podría tenerla de verdad.

Su miembro, que se había levantado a regañadientes a media asta gracias a los cuidados de Tiffany, se puso duro como una roca en un instante ante esa idea.

Tendría que arreglar un poco las cosas después de lo que ella había visto, pero supuso que Lexie no iba a enfadarse demasiado siempre y cuando no se llevara a Tiffany al hotel. Al fin y al cabo, tener fans y groupies encima era una de esas cosas que no se podían evitar, ¿no?

Sacó bruscamente la mano de debajo de la falda de Tiffany, luego le apartó la que ella tenía encajada entre los dos.

—Lo siento mucho, guapísima, acabo de ver a mi representante haciéndome señas.

Debe de querer comentarme algo del trabajo, así que tengo que irme.

Lo entiendes, ¿verdad? —Era en momentos como ese cuando acentuaba a propósito su acento.

A las mujeres les resultaba irresistible y, por mucho que hubiera perdido todo el interés que había tenido en Tiffany, tampoco quería hacerle daño ni avergonzarla.

Ella asintió, y sus grandes ojos marrones se inundaron de decepción, así que le dio un beso rápido en los labios para compensarla.

Algunas mujeres habrían montado un escándalo si hubiera intentado dejarlas, así que había tenido suerte.

La apartó, le dio un último apretón en la mano y empezó a abrirse paso entre la multitud para intentar encontrar a Lexie.

La buscó durante unos minutos, pero al no encontrarla, se acercó a Noah.

—Oye, ¿dónde se ha metido Lexie?

—Drew le ha preguntado si quería que la llevara al hotel. Los he visto marcharse hace unos minutos —dijo, sin darse cuenta de la frustración que se reflejaba en el rostro de Connor.

La adrenalina de los últimos minutos se desvaneció del cuerpo de Connor, y empezó a recuperar el sentido común.

¿En qué estaba pensando? Las razones por las que no había querido enredarse con Lexie desde el principio seguían siendo válidas.

¿Qué posibilidades había de que ella quisiera pasar una noche con él?

Prácticamente ninguna; ella no era de esa clase de gente.

Estaba bastante seguro de que podía convencerla para que se acostara con él si lo intentara, pero no quería liarse con ella y que eso pudiera echar a perder el resto de la gira.

Era demasiado tarde para buscar a otro fotógrafo, y le encantaba lo que Lexie había hecho con sus fotos hasta ese momento.

Era fácil llevarse bien con ella y había establecido una gran relación con todo el mundo.

Era una entre un millón, y habría sido una estupidez por su parte tirar todo eso por la borda solo para pasar una noche con ella.

Connor se pasó las manos por la cara y soltó un gruñido. Ni siquiera le apetecía intentar localizar a Tiffany de nuevo. Su plan de distraerse de Lexie acostándose con otra mujer acababa de fracasar estrepitosamente. Al menos por esa noche.

—¿Te apetece que nos vayamos de aquí? —le preguntó a Noah, quien asintió y se terminó la cerveza.

—Vámonos.