8. Atracción #3
—¿Aquí?
Alyssa agarró su mano sin destaparse los ojos y la deslizó por su garganta unos dos centímetros.
—No, aquí —afirmó al llegar al lugar indicado.
Jack contempló su cuerpo relajado. Se había arrodillado a su lado.
Cerró los ojos con fuerza maldiciendo su decisión de no acercarse a ella.
La deseaba. Estiró su otro brazo y sin quitar los dedos del cuello de Alyssa señaló un punto bajo sus costillas.
Ella inspiró por el roce, pero no se descubrió los ojos. Jack presionó un poco.
—¿Y este?
Alyssa llevaba ropa cómoda de deporte. Su camiseta estaba levantada dejando parte de su estómago al descubierto y vio cómo su piel se erizaba.
—No…, es un poco más abajo. Creo que vas a necesitar una clase de anatomía.
«Sí, la necesitaba, ella desnuda y señalándole los puntos clave mientras él la miraba desde la cama.
Aunque ¿para qué quería una cama?», pensó Jack.
Aquel plan era una mala idea, aun así, continuó con sus ataques , esta vez algo más íntimos.
Puso la palma de la mano en su cintura y la deslizó recorriendo su suave piel.
Se inclinó sobre ella para robarle un beso, sin dejar de acariciarla.
Alyssa
Los dedos fríos de Jack en su cuello provocaron que se estremeciera, esperaba que él no se hubiera dado cuenta.
Algo caliente y peligroso recorrió su cuerpo.
Señaló su estómago y su respiración se aceleró vertiginosamente.
«¿Quién había planeado aquellos toqueteos?
», ella solo pretendía no dar palo al agua.
Sintió su mano sobre el costado y su calor demasiado cerca. Tenía los ojos cerrados y no le apetecía abrirlos.
El aliento suave de él sobre su piel la hicieron tensarse. Había sentido muchas cosas con otros hombres, el vértigo, la sensación de anticipación antes de acostarse, la tensión sexual en los preliminares, pero con Jack la cosa era más pura, más fuerte.
Justo antes de que sus sentidos se volvieran locos, Alyssa abrió los ojos y se encontró con los de Jack.
Por un segundo quiso besarle y deseó que la besara.
No obstante, se escabulló de forma ágil haciendo que Jack se echase hacia atrás.
Saltando fuera del hueco en el que estaban, se quitó la camiseta y los pantalones quedándose en ropa interior.
Tal vez tampoco fuese buena idea hacer algo así, pero no lo pensó mucho.
Se lanzó al agua fría del lago, calmando aquel ardiente deseo que se había instalado bajo su piel. Mientras nadaba, fue consciente de que ni en el agua fría del lago era capaz de calmar el calor que la cercanía de Jack había provocado en su cuerpo.
Él la observaba desde la orilla. Nadó un rato mientras él esperaba sentado en una roca plana de la orilla.
—Lo siento —dijo él cuando ella estuvo lo bastante cerca para oírle.
—No pasa nada.
Intentaba creer de verdad sus propias palabras, pero cada vez lo deseaba más. Quería ser fuerte y resistirse a lo que sentía. Aunque si él empezaba a jugar a ese juego, no sabía si podría aguantar sin lanzarse a por algo más.
Cuando se sintió preparada, salió del agua y se dispuso a secarse un poco.
Sacó la toalla que siempre tenía guardada entre los matorrales.
Miró su lencería que siempre había sido sencilla, en aquel momento era blanca, nada que fuera demasiado sugerente.
Sin embargo, al ver cómo la contemplaba Jack, su mirada lo dijo todo.
En sus sueños la miraba así, con aquel deseo contenido.
Una vez seca, empezó a vestirse y al levantar la cabeza mientras se subía los pantalones vio que Jack se había acercado.
—¿Vamos a volver al instituto? —preguntó él. Como no respondía la agarró del brazo para que le mirase—. Me he disculpado contigo por tu incomodidad, no porque me arrepienta. De lo único que me arrepiento es de no haberlo hecho.
Alyssa asintió. Tenía un nudo en la garganta y sentía las mejillas ardiendo por el sonrojo, no supo qué responder.
«Así que de lo único que se arrepiente es de no haberlo hecho». No tenía ni idea de todo lo que había removido en su interior con aquellas palabras; no podría hablar hasta que no estuviera segura de que su voz sonase firme.
—Volvamos —dijo por fin.
Ya pensaría en ello en otro momento, cuando él no estuviera presente y ella no tuviese un ataque de inseguridad adolescente.
Alyssa luchaba contra sus emociones. Estaba segura de que Jack se sentía atraído por ella, después de intentar besarla ya no cabía ninguna duda.
Ansiaba tenerle, besarle, que la amase. Pero debía ser realista, seguro que lo único que quería con ella era tener una aventura y luego olvidarlo todo.
Tenía claro que debía marcar distancias.
Tony
Observaba a través de unos matorrales y apretaba los puños con fuerza, pero no tuvo el valor de salir y darle un puñetazo a aquel tipo que empezaba a sacarle de sus casillas.
Apretó los dientes al ver que la sujetaba del brazo. Cuando se marcharon les siguió. No pensaba dejar que volvieran a salir solos, ya se encargaría él de eso.