Al otro lado de la oscuridad (Bilogía Oscuridad 1) CAPÍTULO 9
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CAPÍTULO 9

Madison

Cuando estoy de camino al hotel, recibo un mensaje con la información de la habitación y me indican que puedo recoger la llave debajo de la maceta que está dos puertas a la derecha.

Me parece algo raro, pero supongo que al dejar quedarse en la cabaña a alguien como yo, sin conocimiento alguno de la zona, podrían estar ocultándoselo a su jefe.

Seguro que me cobran más por todo el secretismo.

Debería haber pensado en ello antes, pero llegados a este punto supongo que ya no hay vuelta atrás.

Esperemos que no sea demasiado dinero. No estoy para tirar cohetes después de haber dejado mi trabajo.

Y comprar toda la ropa que llevo en las bolsas tampoco es que haya ayudado demasiado.

Aunque era necesario si no quería morir congelada.

El calor del interior me golpea tal cual entro en la habitación,.

Han dejado la calefacción puesta. Ni que supieran que soy una persona muy friolera.

Es pequeña pero acogedora. Tiene absolutamente todo lo que necesito.

A mano derecha hay una cama de matrimonio que no pienso usar.

En el lado izquierdo, una puerta conduce a un baño con bañera.

Y, junto a la puerta, un escritorio con una televisión y una silla de estilo antiguo.

Algo me llama la atención por el rabillo del ojo.

Sobre la otomana que descansa a los pies de la cama, veo una bandeja con una bolsa de papel de Burger King.

Me abalanzo sobre ella y encuentro una hamburguesa, patatas y una Coca-Cola.

La comida todavía está caliente, por lo que no hace mucho tiempo que alguien debió dejarla aquí.

Frunzo el ceño, dudando que el hotel tenga un servicio como este. Cuando saco la comida de la bolsa, cae una pequeña nota que no había visto antes.

Vale, esto tiene más sentido, y no mis alocados pensamientos. No le doy más vueltas mientras enciendo la televisión, poniendo cualquier canal aleatorio para escuchar sonido de fondo y no sentirme tan sola, y empiezo a comer. La verdad es que estaba hambrienta y no era consciente de ello.

En cuanto termine de comer, me daré un baño de espuma en esa gran bañera. Es algo que nunca he hecho y que me muero de ganas de probar.

Ceno sentada en la otomana cuando, de la nada, comienzan a pesarme mucho los párpados. No tiene lógica; he dormido casi todo el trayecto de avión. Supongo que no he descansado. Intento luchar contra el sueño, pero no consigo mantenerlo alejado.

Cierro los ojos cuando no puedo más. Me parece escuchar la puerta abrirse justo antes de caer en un sueño inquieto.