CAPÍTULO CINCUENTA Y DOS
Alexander
Amedida que salía a la luz cada sucio secreto, mi esposa sufría más.
Las lágrimas brillaban en sus hermosos ojos hasta que caían por su rostro, y eran un puñetazo en el estómago.
Quería protegerla, protegerla de todo el dolor.
Debería haber sido protegida de la terrible historia de nuestras familias.
Debí haberla protegido mejor. Se merecía ser feliz; debería haberla hecho feliz.
Me dirigí hacia la puerta, mi único objetivo era llegar a Liberty y evitar que se fuera a cualquier lugar.
Ella era mi latido. La vida sin ella sería una existencia sombría. Me había convertido en la sombra de un hombre, igual que mi padre se había convertido sin su Lily.
Lo siguiente que supe fue que su mano estaba en mi hombro.
—Hijo, déjala ir y recomponte.
—¡No! —Prácticamente le grité a mi padre. Con cada segundo que pasaba, se alejaba más de mí.
—Alexander —advirtió la voz de mi abuelo—. La perderás si presionas demasiado.
—¡A la mierda con eso!, su lugar es conmigo. —Ella lo sabía, pero se negaba a admitirlo.
La mano de mi padre se apretó en mi hombro, sujetándome, y toda la rabia y el miedo a perder a Liberty ardían dentro de mí mientras cerraba el puño y golpeaba la pared.
Si no me soltaba, él sería el siguiente.
¿Qué sabía él? No había estado por aquí en décadas.
Cuando intentaba apartar a mi padre, Maxim se me acercó por detrás y me sujetó.
—Vas a asustarla muchísimo a ella y a Brandon con tu temperamento si no te controlas.
—Si bien Maxim tenía razón, necesitaba verla, tenerla a la vista y en mis brazos.
Lo empujé con fuerza, pero no era rival para mí.
Necesitaba saber que ella se quedaría. Tenía que rogarle que nos diera una oportunidad; éramos buenos juntos. Podríamos ser aún mejores.
—Alexander. —Mi padre había pronunciado mi nombre más en la última hora que en toda su vida—.
Tú mismo lo dijiste, tienes custodia compartida.
No se irá. Dale espacio y haz un plan. Lanzarla sobre tu hombro y encerrarla en una torre no te dará resultados.
Tienes que hacerle ver que lo que tienen es real, que eres la mejor opción para ella.
Quería darle nuevos recuerdos, felicidad, todo mi amor… Todo lo que necesitara. En ese momento tenía que encontrar una forma para que ella lo entendiera.