Capítulo 49
Dormí durante todo el vuelo hacia Grecia. Es como si mi cuerpo finalmente hubiera sucumbido a la tensión acumulada de las semanas anteriores.
La idea de regresar a ese paraíso, el lugar donde viví días maravillosos, es suficiente para dejarme más relajada.
Podría haber ido a la suite del avión, pero apenas nos sentamos, Kahraman colocó mis pies sobre su regazo y comenzó a masajear las plantas y los dedos. Después de ese inesperado tratamiento de spa, ni un ejército me habría podido mover de allí.
Siempre he tenido los pies delgados, pero ahora se me hinchan buena parte del tiempo.
—¿Te sientes más descansada?
Asiento con la cabeza, pensando en la primera vez que vinimos a Zarofu. Aunque ha pasado poco más de dos meses, parece que hubiera sido en otra vida.
—¿En qué estás pensando, April?
—En lo que vinimos a hacer aquí.
—A relajarnos. A navegar. A tomar el sol. A vivir.
—Tú no eres el tipo de persona que se relaja.
—Antes de conocerte, no lo era.
—¿La idea de ser padre cambió tu forma de pensar?
—La idea de tenerte en mi vida para siempre cambió mi forma de pensar.
Siento un escalofrío en el estómago, pero disimulo el efecto que sus palabras tienen en mí apoyando la cabeza en su pecho.
Él pasa el brazo sobre mis hombros y me dejo envolver por esa muralla.
—Te extrañé —confieso.
—No consigo dormir bien sin tenerte conmigo.
—Casi no dormíamos cuando pasábamos la noche juntos.
Él sonríe, pero enseguida se pone serio.
—Vamos a tener que ajustar eso. No quiero agobiarte.
—Por favor, no cambies tu forma de ser. Ya conozco tus defectos. Me enamoré de ti así.
—Fue mi forma de ser la que te alejó de mí.
—No fue tu forma de ser. Fue tu desconfianza. Pensé que me moriría del dolor el día en que creíste que te había traicionado.
—No volverá a pasar, April. Te doy mi palabra. Pase lo que pase, siempre confiaré en ti.
No respondo, porque no sé qué decir. No me gustan las promesas. Prefiero los hechos.
El piloto anuncia que las puertas del avión están abiertas y que hay un automóvil esperándonos en la pista, pero eso no es lo que llama mi atención, sino… No, no puede ser.
Me inclino para mirar mejor, pero él cubre mi rostro con su gran mano.
—Aún no, niña curiosa.
—No miraré hasta que me digas que puedo. Lo prometo —digo, aunque ya estoy sonriendo.
Nos quitamos los cinturones y él me toma de la mano para ayudarme a levantarme.
Cuando pasamos junto a la tripulación, todos están sonriendo, como si supieran algo que yo ignoro.
De pronto, Kahraman me levanta en brazos.
—Mantén los ojos cerrados, mi amor. No voy a dejar que te caigas.
Hago lo que me pide, aunque me siento un poco insegura al ser llevada por los escalones inestables.
Se detiene al llegar al suelo, pero no me baja todavía.
—No abras los ojos. Escúchame primero.
—De acuerdo.
—No vas a preguntar nada hasta que lleguemos a casa. Eres una mujer inteligente, April, así que quiero que pienses en lo que estás viendo durante todo el camino y, después, en nuestra historia.
—Lo prometo.
Finalmente me deja de pie y contengo el aliento al ver la pista cubierta por una alfombra roja que conduce hasta el automóvil, rodeada de macetas con tulipanes blancos.
Camino despacio, admirando su belleza y conmovida por el simbolismo. Dentro del coche, también me espera un ramo de las mismas flores.
Cumplo mi palabra durante todo el trayecto hasta la villa, pero siento que se me cierra la garganta al ver que todo el camino, desde el aeropuerto hasta la casa de Kahraman, está lleno de macetas con los mismos tulipanes blancos.
—¿Cómo hiciste esto?
—No hay límite para lo que haría para tenerte para siempre, April.
Finalmente llegamos a la casa, y hay aún más tulipanes por todo el terreno.
Me levanta en brazos otra vez y me lleva hasta la suite, donde hay una única flor sobre la cama.
—¿Sabes cuál es el significado del tulipán blanco?
Asiento con la cabeza, llorando.
—Es una forma de pedir perdón.
—Sí, pero también es una prueba de mi devoción por ti.
Soy un hombre de acero y mi corazón también estaba hecho del mismo material.
Tú eres la chica de las flores. Aprendí tu lenguaje para poder mostrarte mi amor en tu propio idioma.
Cubriré el mundo entero con ellas si es necesario, hasta que me perdones, aşkım[35].
—Se arrodilla y saca una cajita de su blazer—. Benimle evlenir misin[36], April.
Paso los brazos alrededor de su cabeza, llorando aún más.
—Sí, me casaré contigo. Y también te perdono. Te amo, Kahraman. No puedo imaginar nada que desee más que ser tuya para siempre.
—Te amo más, mi April. Y voy a demostrártelo durante el resto de nuestras vidas.