Academia Oscura - Libro Uno (ACADEMIA OSCURA TRILOGÍA nº 1) Capítulo 26
58%

Capítulo 26

Cartas de una Muerta

· · ·

Sofía leyó las cartas esa misma noche, encerrada en su habitación con la puerta con seguro, la lámpara del escritorio como única luz, incapaz de esperar hasta encontrar un momento más privado que ese.

Si estás leyendo esto, significa que encontraste la llave que dejé escondida entre mis cosas, y significa también que ya sos lo suficientemente grande como para entender lo que tengo que contarte.

No morí, Pichona. Escapé.

Escapé del Pacto, de la Cofradía, de un futuro que había aceptado sin saber realmente lo que implicaba hasta que fue demasiado tarde para negarme sin consecuencias.

Fingí mi muerte con ayuda de alguien de adentro, alguien a quien solo puedo nombrar como el Custodio, porque decir su nombre real lo pondría en peligro incluso ahora, tantos años después.

No pude volver por vos. Cada día que pasé lejos, sabiendo que estabas creciendo sin mí, me destrozó de una forma que ninguna palabra puede describir del todo. Pero volver hubiera significado ponerte en el radar de gente que nunca debió saber que existías.

Sé que algún día el Pacto va a buscarte. Es la naturaleza de lo que es. Y cuando eso pase, necesitás encontrar al Custodio. Es la única persona, además de mí, que entiende completamente lo que está en juego.

Sofía leyó y releyó las cartas hasta la madrugada, la letra de su madre desdibujándose de tanto mirarla, el dolor y la furia mezclándose en una combinación que la dejó agotada mucho antes de encontrar respuestas concretas sobre la identidad del misterioso Custodio.

Necesitaba ayuda para entender el resto. Y a pesar de todo lo que había pasado entre ellos, de la distancia que se había impuesto como castigo, solo había una persona en ese campus con el conocimiento suficiente para orientarla.

A las siete de la mañana, con los ojos hinchados de no haber dormido, Sofía envió un mensaje a Ezequiel.

Necesito hablar con vos. Es sobre mi madre.