Academia Oscura - Libro Tres (ACADEMIA OSCURA TRILOGÍA nº 3) Capítulo 32
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Capítulo 32

Perder a la hermana

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Regresaron al refugio en un silencio cargado de una nueva urgencia. Valentina, durante el trayecto, alternaba entre momentos de lucidez asustada y breves lapsos de esa calma antinatural que tanto inquietaba a Sofía.

—No podemos simplemente esperar a ver qué pasa —dijo Sofía, apenas llegaron, mientras Ezequiel ayudaba a Valentina a recostarse en el sofá—. El vínculo la está afectando. Está perdiendo el control de sí misma.

Trabajaron esa noche con una sincronía que ya no requería explicaciones constantes, cada uno anticipando lo que el otro necesitaba antes de que lo pidiera en voz alta, la clase de entendimiento que solo se construye después de haber atravesado juntos suficiente oscuridad.

—Leonor dijo que el vínculo puede ser controlado por quien tenga autoridad sobre la Orden —recordó Ezequiel—. Eso significa que, en cualquier momento, ella u otro miembro podría usar ese control para manipular a Valentina directamente.

Sofía notó que la determinación se solidificaba dentro de ella, reemplazando el dolor del rechazo de su madre con algo más útil: la decisión de no permitir que su hermana se convirtiera en una marioneta de nadie.

—No voy a abandonarla a eso. Sin importar lo que Leonor haya dicho sobre descartarme.

—Nunca pensé que lo harías —dijo Ezequiel, con una sonrisa cansada pero orgullosa—. La pregunta es cómo la protegemos ahora.

Se sentaron juntos, planeando, mientras Valentina dormitaba intranquila en el sofá cercano.

La conversación fluyó con la misma sincronía que habían recuperado en las últimas semanas: Ezequiel proponiendo estrategias logísticas, Sofía enfocándose en las necesidades emocionales de su hermana, ambos complementándose sin fricción.

—Necesitamos hablar con Tomás —dijo finalmente Sofía—. Si alguien conoce alguna forma de contrarrestar este tipo de vínculo, es él, o la gente que todavía le es leal.

Llamaron a Tomás esa misma noche, explicándole con detalle lo sucedido en el ritual y las consecuencias que empezaban a manifestarse en Valentina. Su respuesta llegó cargada de una seriedad poco habitual en él.

—Hay algo —dijo, tras un silencio prolongado—. Un ritual mencionado en los archivos más antiguos que todavía se custodian. Nunca se ha usado con éxito, hasta donde sé, pero existe: un proceso de liberación, diseñado específicamente para romper vínculos como el que describen.

—¿Por qué nunca se usó con éxito? —preguntó Ezequiel, con cautela.

—Porque el riesgo es enorme. No tengo todos los detalles todavía, necesito acceder a los archivos completos. Pero lo que sé hasta ahora es que exige un sacrificio significativo de quien lo realiza, no solo voluntad o conocimiento ritual.

Sofía sintió que el peso de la decisión que se avecinaba caía sobre sus hombros con una fuerza aplastante, pero no dudó ni un segundo.

—Consíguenos esos archivos. Vamos a hacerlo, sea cual sea el riesgo.