38 #2
Me muerdo el labio y evito responder a esa pregunta en concreto. Les conté demasiado a las Familias antes de comprender el peligro...
—La cuestión es que están en camino con una versión de antimateria en aerosol.
O eso dijo Izzy, quien sonaba bastante segura de todo.
Rafe se pellizca el puente de la nariz y, tras unas cuantas respiraciones, dice:
—¿Cuántos de ellos vienen? ¿Cuáles son sus intenciones?
—Unos cinco o seis. Ycreo que van tras los pergaminos del Testamento .
—Bueno, si son los pergaminos, me encargaré de tenerlos mejor protegidos. No hay tantos guardias en Arcadia, pero debería haber suficientes para manejar a un grupo pequeño —dice Rafe.
—¿Estás seguro? —le pregunto—. Tienen ese nuevo gas de antimateria.
—¿Qué más me puedes decirme sobre él?
Interrogué días atrás a uno de los científicos de las Familias sobre la antimateria.
Como concepto, es algo de lo que los científicos modernos tienen una comprensión básica, pero solo a nivel teórico.
El saber de cómo cultivar y utilizar antimateria fue robado a los Hacedores durante la Inquisición original y fue transmitido solo entre los miembros del Oculus. Hasta hace poco.
Roman está aparentemente en el equipo que sintetizó el gas, así que Izzy tenía muchos detalles.
—Es un gas que, cuando se inhala, suspende temporalmente las habilidades sire sin hacer ningún daño permanente.
—Eso suena como que es algo que sí haría una tremenda cantidad de daño a los sire —dice Rafe con su voz de «estoy siendo muy severo».
—Solo tiene una pequeña prueba de antimateria. En teoría, ha sido testado y no ha ocasionado daños a largo plazo a ningún sire. Solo está destinado a... ¡por supuesto!
Me doy una palmada en la frente.
Los dos me miran expectantes.
—Explícate —me pide Rafe.
—¿Sería posible esparcir un aerosol a través de lo que sea que bombea la niebla alrededor de la isla?
—No es una bomba. Es un contraste de temperatura artificial, creado a partir de las aguas termales y el...
Se detiene y se queda quieto y blanco como el mármol.
—¿Qué pasa?
—Creo que es posible. ¿Estás segura de que tienen una manera de contaminar la niebla?
—Yo... no lo sé. Me hicieron muchas preguntas al respecto.
Pensaba que solo me lo preguntaban por su interés en la energía geotérmica sostenible.
—No les conté mucho, pero tienen varios informantes.
Georgie ha empezado a teclear intensamente.
Rafe se pasa las manos por el pelo haciendo que el coletero vuele por la habitación.
—Si pueden hacerlo sería devastador.
—Quiero decir, sé que no es genial —digo—, pero solo debería suspender temporalmente las habilidades sire.
—No, no lo entiendes. Para un sire normal, solo puede impedir su capacidad de conducir, pero no es el único ha'i conductor que se vería afectado.
¿Sabes cuántas personas podrían estar en el ala médica en este mismo momento siendo mantenidas con vida por la curación sire hasta que sus condiciones se estabilicen?
¿Opersonas que ahora están bien pero dependen de las tecnologías de conducción debido a lesiones o enfermedades?
Cualquiera con biología mejorada, como las valquirias, dependen del ha'i conductor.
¿Quién sabe cómo la inhalación de antimateria podría afectarlas?
Sin mencionar que la antimateria es muy volátil.
Si hay alguna posibilidad de que no se haya estabilizado correctamente, explotará tan pronto como interactúe con la materia regular.
Si este plan tiene éxito, muchos podrían morir.
Se me cierra el estómago y siento que la sangre me bombea el doble de rápido de lo normal. Quizá Kor ande equivocado en el camino de sus ideales, pero nunca haría lo que Rafe está describiendo. Estoy segura.
—He hablado con Cicerón —interviene Georgie—. No hay confirmación completa sobre las nieblas como vector, pero dice que el equipo parecía bastante seguro de tener una forma con la que contaminar el aire de la isla temporalmente.
—¿Quién diablos es Cicerón? —pregunta Rafe, quien parece que vaya a montar una rabieta por toda la habitación.
—Es irrelevante ahora mismo —le digo.
—¿Hay alguna manera de que puedas... apagar la niebla? —pregunta Georgie.
Él niega con la cabeza.
—No funciona así, y ni siquiera sabemos si van a usar la niebla. Lo que tenemos que hacer es estar preparados para su llegada y detenerlos de inmediato.
—No olvides que ahora Kor es un sire. Ytendrán armas provinciales como pistolas.
—La Guardia Avant se ha estado preparando para una amenaza provincial desde su creación.
No me gusta cómo suena eso.
—Si la Guardia logra dominar a Kor y a quienes estén con él, ¿qué harán? —pregunto.
—Su disrupción será breve. ¿Estos intrusos saben dónde vivimos, planean envenenar nuestro aire y robar nuestros textos más sagrados e importantes? No creo que la Guardia tenga muchas opciones.
—Siempre hay otra opción.
—Respóndeme a esto, Ada. ¿Qué hará tu familia si no los detienen?
—No vienen a haceros daño, solo a llevarse información. Tienen buenas intenciones.
—No importa cuáles son intenciones, tenemos que defendernos. ¿No es por ese motivo por lo que me quisiste advertir de todo esto?
Sí. Pero ¿prevenirle fue un error? ¿Tiene razón sobre el gas? ¿Dejar que Kor entre y salga con posibles bajas menores sería mejor que causar un enfrentamiento con la Guardia donde seguro que habrá pérdidas en ambos bandos?
Me imagino horribles imágenes de la hermosa isla humeante por la destrucción de la batalla. También valquirias cayendo en picado desde el cielo mientras inhalan antimateria.
No quiero que le pase nada malo a Génesis. Oa Kor o al hermano de Izzy.
Alfie puede arder; él no me importa.
—Tenemos que avisar a la Guardia, pero no podemos dejar que maten a nadie —le digo.
—No puedo prometerte eso.
—Rafe, te ayudé a salvar a tu prima. Ahora ayúdame a salvar al mío.
Él no responde.
—Puedo hacer entrar en razón a Kor. Estoy segura —le suplico—. Solo necesito detenerlos antes de que lleguen. Él quiere los pergaminos, pero no quiere causar muertes innecesarias.
—Pero si están en camino. Ya es demasiado tarde —dice Georgie.
Una idea, nacida de la desesperación, aparece en mi mente.
—¿Por qué tiene que ser demasiado tarde? Sabemos que probablemente están viajando a través de los túneles del Atlas y sabemos hacia dónde se dirigen.
Aparece un interrogante dibujado en su rostro.
—Y tienen una ventaja significativa.
—Pero sin tecnología maglev.
—Ni tampoco tú... oh. No. Imposible. —Ella sacude la cabeza enfáticamente—. Está demasiado lejos. Yes demasiado peligroso.
Rafe aprieta los dientes y sé que se ha hecho a la idea.
—Ada, para y piensa por un momento. Lo que estás pensando es imposible. ¿Sabes lo largo que es el viaje? ¿Qué rápido tendrías que ir para alcanzarlos?
Rápido, puedo gestionarlo.
—Es la misma tecnología, ¿no? —insisto.
Se pasa una mano por el pelo.
—Quiero decir, técnicamente el aerotatami utiliza la misma forma de tecnología maglev que los túneles de Atlas, pero...
—¡Genial! Entonces ya está decidido.
—No podemos confiar en que lo consigas. Tendré que alertar a la Guardia para que esté preparada. El riesgo para nuestro hogar es demasiado grande si fallas.
—Estoy de acuerdo. Deberías tener un plan B, pero no es tan simple. Kor está trabajando directamente con alguien infiltrado y no sé quién es.
Le he preguntado a Izzy si sabía algo del nuevo informante, pero ni idea.
—No sé en quién podemos confiar.
La cara de Rafe es una tormenta.
—¿Cómo es eso posible? ¿Cómo estamos debilitándonos de este modo?
Luego mira con escepticismo a Georgie, sentada a su lado, pero ya no le permito dudar ni hablar mal de ella.
—Le confío mi vida a ella —digo.
Georgie se sienta un poco más recta y Rafe asiente. Entonces, para mi sorpresa, le tiende la mano. Cuando ella la estrecha tímidamente, él dice con seriedad:
—No dudo de tu lealtad. Sé que nunca podríamos haber rescatado a Hypatia sin tu ayuda y estaré en deuda contigo siempre.
Las mejillas de Georgie se sonrojan y trago saliva mientras algo dentro de mí se hace papilla.
Cuando estoy segura de que mis tripas vuelven a ser sólidas, me dirijo a Rafe:
—Necesitamos ayuda. ¿En quién confías a ciegas?
—En mis hermanos. Contactaré con Alex, pero está en Avant. Necesitamos gente en Génesis.
—Yo confío en el maestro Loew —digo.
—Pues yo no —responde Rafe decidido.
—¿Y Kaylie?
—Sí —responde—. EHypatia, Simon y Mbali.
Los tres hablamos de los detalles del plan.
Además de avisar a la Guardia sin alertar al espía, Rafe averiguará cómo proteger mejor las nieblas.
Georgie conseguirá que los artesanos hagan y distribuyan máscaras protectoras, por si acaso.
Míralos colaborando tan amablemente. YRafe no se ha burlado ni una sola vez.
Vaya, vaya, mi listón está muy bajo. ¿Cuándo empecé a felicitar a los chicos por la mínima decencia humana? Pero se merece una palmadita en la espalda. Quizá en el culo. Nos despedimos rápido y esta vez no hay necesidad de lágrimas, pronto veré a mis amigos de nuevo.
—¡Ten cuidado, Ada! — me ruega Georgie.
Rafe no dice nada.
No creen que pueda hacerlo. Pero no tengo otra opción. Se están preparando para una invasión que es por mi culpa, pero voy a detenerla. Yvoy a ayudar a las Familias a construir un camino mejor.