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Tienen que estar relacionados. Por supuesto, Leo y Bram no estaban trabajando para los Inquisidores; en realidad, deben haber estado trabajando para Oz Tech todo el tiempo.
Yque Leo hablara de antimateria y le hiciera creer a Rafe que eran los Inquisidores era un modo de alejar las sospechas de su hermana.
Cualquier duda que me quedara se disipa.
Izzy trabaja para Oz Tech e intentó advertirme sobre algo que vio.
Nora Montaigne solía ser un Hacedor y había hecho pruebas genéticas relacionadas con los sire.
Yel hermano de Nora intentó secuestrarme por ser una sire.
Oz Tech debe ser la responsable de los otros secuestros de sire.
No tengo ni idea de cómo explicarle algo de esto a Georgie, pero se la ve contenta por dejarme usar su ordenador para resolverlo por mi cuenta y se dirige al comedor a jugar con Bast.
Después de recuperar los pedazos de cerebro restantes tras que me explotara la cabeza, intento trazar un plan.
Tengo que hablar con las Familias. Debo decirles que los Hacedores tienen su foto, compartir mis sospechas sobre Nora Montaigne y ver si me pueden ayudar a encontrar a Hypatia.
Y a pesar de la solidez de mi teoría sobre Oz Tech, todavía estoy llena de temor por la absoluta certeza tanto de Michael como de Rafe de que los Inquisidores fueron quienes secuestraron a Hypatia.
Necesito comprender qué pruebas tienen de ello y confirmar que las Familias no están implicadas en este asunto.
Kor no contesta, tiene sentido para esta hora de domingo. Así que lo intento con mi madre.
En cuanto da señal, voy directa al grano.
—Mamá, tengo que decirte que los Hacedores disponen de una foto de algunos miembros de la Cámara Interna y creen que están detrás de los recientes secuestros.
—Ada, ¿qué estás haciendo? No puedes hablar de esto abiertamente —dice asustada, y eso me asusta aún más, porque mi madre siempre está serena.
—Nadie nos está escuchando. Debes hablar conmigo.
—Ahora lo más importante es que protejas tu tapadera.
—Mamá, creen que las Familias son las que están detrás de los secuestros.
La expresión de su cara hace que deje de respirar.
—Mamá... —digo ahogándome—. ¿Están conectadas de alguna manera?
—El Oculus está involucrado en un montón de actividades de las que el resto de las Familias de la Cámara Interna no sabe nada.
—¿Qué estás insinuando? —pregunto con un tono que chirría de pánico—. ¿Eres parte del Oculus?
Hasta hace poco, ni siquiera sabía que seguía activo, y mucho menos que mi madre quizá podría integrarlo.
—No soy miembro, pero todos los integrantes de la Cámara Interna de Nueva York han prestado ayuda en una operación específica con sede en la ciudad. Ada, esto no es algo que podamos discutir aquí y ahora.
—Si no me vas a decir nada mientras estoy aquí, entonces volveré a casa.
—Tienes que quedarte donde estás. Estarás más segura allí y no puedes poner en peligro tu tapadera.
—¿A salvo de quién? ¿De Ozymandias Tech?
No puedo seguir haciendo esto sin saber en qué bando estoy —exclamo, y me obligo a bajar la voz que se había convertido en un chillido—.
Ni siquiera estoy segura aquí. ¿Sabes que anoche me secuestraron otra vez?
Yme rescataron, pero mi amiga no tuvo tanta suerte —digo antes de que las emociones contenidas emerjan y rompa a llorar—. Solo tiene catorce años, mamá.
Los ojos de mi madre se abren como platos. Se la ve horrorizada.
No, parece culpable .
Hace unos momentos estaba convencida de que las Familias no tenían nada que ver con los secuestros, pero la mirada en su cara destruye esta convicción.
¿Cómo podía estar pasando esto sin que yo lo supiera? ¿Cómo es posible que mi madre y Kor lo supieran y les pareciera bien? Yyo... ¡yo los ayudé! Recuerdo haber visto a Hypatia en el tren. Pienso en todo lo que podría haber hecho para que no la atraparan y siento que estoy a punto de vomitar.
—¿Está a salvo?
—No sé nada con seguridad, pero si se la llevaron las Familias, entonces seguro que sí.
—¿Puedo hablar con ella? ¿Cómo podemos enviarla de vuelta aquí?
—Ada, así no es como funciona esto. No estoy autorizada para ello. Si dependiera de mí, nada de esto estaría ocurriendo.
—Mamá, ella tiene serios problemas de salud.
—Este proyecto se está ejecutando en un centro médico con algunos de los médicos y científicos más inteligentes del mundo. Se va a poner bien.
¿Qué proyecto? ¿Qué instalación? Nada de esto está relacionado con lo que creía saber sobre las Familias.
—Tienes que explicarme por qué está pasando esto.
—No puedo, Ada.
—Está bien, se lo preguntaré a Kor.
—¡No! —dice mi madre, quien parece asustada durante un instante. No entiendo por qué—. Escúchame, Ada. Yo no voy a contar nuestra conversación a nadie, pero Kor sí que lo haría. Él es joven, está ganando popularidad y confía en el Oculus y el Gran Maestro.
—¿Me estás diciendo que Kor está implicado en los secuestros?
Me resulta imposible creer que mi dulce e idealista mejor amigo tenga algo que ver con esto.
—Por supuesto que sí, Ada. Ysi él te ve como un peligro para la misión, se lo dirá al resto del Oculus.
El consejero Avellino es el que manda en Nueva York ahora mismo, y sabes que no es tu mejor defensor.
—El padre de Alfie, el abogado de las Familias, definitivamente no es mi mayor fan.
Fue insufrible cuando me interrogó después de lo que pasó en Italia.
También, era una de las voces más partidarias de mantenerme al margen de cualquier cosa remotamente confidencial—.
Si el Oculus empieza a preocuparse por ti, ordenarán que vuelvas a casa de inmediato. Pero tú necesitas quedarte en Génesis.
Quiero gritar, pero no puedo arriesgarme a que Georgie o alguien más me oiga.
—No puedes esperar que haga esto sin decirme nada. Mamá, los Hacedores tienen una foto tuya. Lo que significa que corres peligro y que yo también si descubren nuestra relación. Si no puedes decirme qué está pasando, necesito volver a casa.
—Ada, tu seguridad es lo más importante. Estás más segura allí. Por favor, no hagas nada estúpido.
—No soy estúpida. No lo soy. Soy una ignorante, porque no me han dicho nada, pero no lo toleraré más. Me niego a ser un simple peón.
—Ada...
Cuelgo la llamada y salgo furiosa de la habitación. La única forma de encontrar respuestas es si yo las consigo.
—Me voy a Nueva York —le anuncio a Georgie.
—¿Qué? ¿Cómo?
—Me subiré al Atlas y me iré.
Necesito enfrentarme a la Cámara Interna o al Oculus o a quienes sean en persona, y asegurarme de que Hypatia está bien.
—No puedes. ¿No te has enterado? Hay un bloqueo.
—¿Qué quieres decir?
—Debido a los secuestros, todo el servicio del Atlas se ha suspendido. Nadie tiene permiso para salir de Arcadia.
Hago gestos de rabia y frustración.
—Tal vez deberías hablarlo con el maestro Loew... —sugiere Georgie.
—¡No puede ser! No debe enterarse.
La mera idea de que Michael se entere de mi traición me provoca un fuerte nudo en el estómago.
—¿Por qué no? Es tu amigo y sabrá qué hacer.
—Nunca confiará en mí si se da cuenta de que estoy emparentada con la gente de esa foto.
.. —añado, y empiezo a llorar. Estoy admitiendo lo que realmente no debería—.
Georgie, tal vez me equivoqué y fueron ellos quienes se la llevaron.
Si lo hicieron, tiene que haber una buena razón detrás, pero necesito ayudarla.
—¿Tal vez se trata de algún tipo de error?
—Tengo que averiguarlo. Hasta entonces, por favor, prométeme que no le dirás nada a nadie.
—Por supuesto, nunca lo haría.
Se me acerca y me envuelve en un abrazo.
Me hundo en la comodidad de su apoyo, obligándome a respirar hondo y a pensar con lógica.
Debo ir a casa para ayudar a Hypatia y dejarles claro que no volveré a Génesis hasta que me lo expliquen todo.
No puedo seguir ayudándolos si mis propias acciones están poniendo en peligro a mis amigos.
Pero primero tengo que averiguar cómo salir de esta maldita isla.
Ysé con exactitud quién puede ayudarme.