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Habla de algo que se suponía que no debería ver, ¿podría haber ocurrido en Oz Tech? ¿Se enteró de que estaban secuestrando a los sire y por eso no quería que fuera a Italia? Tiene sentido. ¿Son peligrosas las personas con quienes trabaja?
—Espero que esté bien —digo.
—Roman sí que se ha puesto en contacto con ella y dice que está bien.
Estoy muy confundida. Necesito a Izzy. Francamente, no tengo muchos amigos de confianza... Quiero decir, el hecho de pertenecer a una familia que forma parte de una extraña sociedad secreta dificulta conectar con gente de fuera.
—No te preocupes —dice Kor—. Ella hizo un montón de dinero con la venta de su aplicación y ahora solo quiere centrarse en otras cosas. Se ha ido distanciado desde que fue a la universidad. Esto no es una gran sorpresa.
No, no explica por qué me haría ghosting . Opor qué seguiría trabajando en una compañía que cree que está dañando a personas.
—Venga —dice Kor pateando ligeramente mi pie con el suyo—, deberíamos estar celebrándolo.
Tan pronto como me meto el teléfono en el bolsillo, me agarra de las manos y me levanta, tirando de mí para ponerme de pie.
—Claro, porque vas a aprender a usar tus habilidades.
«Mis habilidades».
Es tan desconcertante pensar en ellas como algo positivo que pueda entrenarse y emplearse para hacer el bien.
Además de la curación fácil y de mi talento con las plantas, rara vez me he sentido diferente del resto.
Por el miedo de mis padres, me he acostumbrado a ocultar cualquiera de mis singularidades a lo largo de los años.
Ycasi siempre ha funcionado. Es bastante fácil convertirte en otra persona cuando tu yo verdadero asusta a la gente que quieres.
Pero en los últimos meses, todo se había vuelto más difícil de ignorar.
El estrés de las solicitudes universitarias me calentaba las manos, me producía un hormigueo constante, y mantenerlo a raya me estaba tomando demasiada energía emocional.
Sabía por experiencia que hablar de ello con mamá no era una opción.
Al final confié en Kor y en Izzy, pensando que tal vez encontrarían el libro que había visto yo tantos años atrás, en los archivos, para ayudarme a entenderme mejor.
Todavía no he superado el shock de lo que siguió.
Kor se puso eufórico y enseguida me convenció de que debía informar de mis poderes a las Familias y ser iniciada.
Cuando le pregunté a mi madre por qué no me había dicho antes que las Familias necesitaban a alguien como yo, se escudó en que no se había dado cuenta de que era la misma enfermedad que habían estado investigando.
Pero, tan pronto como se barajó la opción de meterme en ese instituto, aceptó, como si no pudiera lidiar con el problema de «¿Qué va a hacer Ada con su vida? ».
Kor está igual de entusiasmado ahora que el primer día en el que le hablé de mis habilidades.
—¿Te haces una idea de lo que eres capaz de lograr? —dice mientras sujeta mis manos con fuerza.
No. No tengo ni idea.
—Si nuestra investigación es correcta, habilidades como las tuyas podrían cambiar el paradigma de la medicina moderna. YPrometeo ha dado a entender que existe una manera de compartir esas habilidades con quienes no son sire. Puedes ayudarnos a encontrar el camino. Vas a ayudar a cambiar el mundo.
Siempre he sabido que Kor cambiaría el mundo. Ahora cree que yo también.
—Aprenderás directamente de los descendientes de los maestros con mayor talento. Esta es la oportunidad de tu vida. ¡Una de entre cientos!
Es verdad. Yparece ser algo demasiado grande para creerlo, especialmente porque es obvio que quien debería tener esta oportunidad es Kor, no yo.
Él encajaría perfectamente en Génesis. Parece un error cósmico del destino, las habilidades concedidas a la peor persona.
Él tiene el talento y el valor para usar los poderes correctamente, a diferencia de mí.
—Me doy cuenta de que todavía no lo entiendes —expresa con los ojos avellanados y brillantes de la emoción—.
Pero te enseñaré los archivos. Una vez que veas los pergaminos, las pinturas y las innovaciones que creemos que tienen estos Hacedores.
.. —dice extendiendo los brazos y señalando de pared a pared donde están los tapices—. ¡Como estos unicornios!
—¿Qué pasa con ellos?
—Eran reales.
—Oh, vamos. No, no lo eran —me burlo. Pero no hay rastro de humor en su rostro.
—La información transmitida a través de las Familias apunta a que eran reales, a que eran experimentos.
—¿Qué significa eso?
—Ya fueran motivados por los mitos de las generaciones anteriores o para aplicaciones militares, los unicornios son un ejemplo del tipo de ciencia que practicaban los exiliados y considerada herética, lo que los condujo a la expulsión.
Ellos criaron con éxito estas magníficas criaturas y ahora el mundo piensa que nunca existieron.
Miro fijamente los tapices, hermosos pero espeluznantes en la penumbra del oscuro museo.
Ilustran la caza de un unicornio y su matanza.
Pero el último tapiz muestra al unicornio vivo y domesticado en cautividad.
Pienso en todo lo que Michael me dijo, pero continúa siendo demasiado inverosímil como para que sea posible.
Formar parte de la orden tiene infinitas ventajas.
Todos los miembros utilizan sus conexiones para ascender a puestos de poder e influir en el cambio global.
Amenudo he asumido que esa es la verdadera razón por la que la mayoría de los miembros permanecen involucrados y no que crean en todas esas historias fantásticas y sus maravillosas y míticas vidas. Pero está claro que Kor realmente sí.
—Mira cómo los tapices narran la historia de los exiliados —dice él.
Se acerca por detrás, posa sus manos en mis hombros y me hace girar lentamente para hacerme ver por orden las siete escenas ilustradas—.
Los unicornios fueron cazados como los exiliados —añade señalando el tapiz que representa la caza—, después fueron erradicados —sentencia apuntando la ilustración de los cazadores con el unicornio muerto—.
Pero en realidad no acabaron del todo con ellos.
—Miramos juntos el más famoso de los tapices, en el que aparece un unicornio con un collar y cercado por una valla—.
Siguen vivos en alguna parte, en cautividad.
Estoy empezando a creerlo. Quiero que sea cierto.
—Vamos a ser nosotros quienes los liberen, Ada. Reuniremos las dos sociedades y con ello daremos comienzo al próximo Renacimiento.
En la teoría, suena muy bien.
—Pero ¿y si no se quieren reunir? Parecen decididos a permanecer ocultos.
—Si eso es lo que quieren, ya no importará una vez que te tengamos ahí dentro. Ellos no nos ocultarán sus conocimientos y tú podrás compartir con nosotros lo que encuentres, lo sepan o no.
Su cálido aliento en mi cuello me da escalofríos mientras dejo que sus palabras me calen hondo.
La Cámara Interior me insistió mucho en aprender de los exiliados, en averiguar lo que han estado haciendo y en qué tipo de cosas saben.
Pero Kor está claramente diciendo que debo ir más allá. Me está pidiendo que les robe.
—No me dijo la Cámara Interna que ese fuera mi trabajo.
Kor me voltea hacia él y sus brillantes ojos con motas de azul, amarillo y gris están llenos de pasión.
—No todos lo saben —me explica—. Infiltrarte en Génesis será lo más importante que las Familias hayan logrado jamás. Recibirás instrucciones directas del Gran Maestro en persona y te darán detalles reservados para el escalón más alto de la Cámara Interna.
—¿Estás hablando del Oculus?
El Oculus es el círculo interno más exclusivo de la orden.
Su base se encuentra en algún lugar de Europa, y no estoy segura de que la institución siga en pie, ya que nunca he conocido nadie de un rango lo suficientemente alto como para confirmarlo.
Apesar de saber lo mucho que Kor había escalado en las Familias, no se me habría ocurrido pensar en que Kor hubiera ascendido tanto como para alcanzar puestos de ese nivel.
—Sí —confirma—. Mientras que el resto de las Familias se han centrado en la memoria de los exiliados y en aplicar sus ideas a la sociedad moderna, el Oculus siempre ha buscado la localización física de los exiliados para trabajar por la reunificación.
—¿Cómo sabes todo esto? ¿De qué manera te has visto involucrado?
Se saca una fina cadena de debajo de la camisa, jugueteando distraído con ella. Le cuelga una cruz plateada entrelazada con una parra dorada. El emblema de las Familias. El colgante había pertenecido a Aragon, el padre de Kor, antes de morir.
—Mi padre era miembro del Oculus.
Eso tiene sentido. Sé que Aragon había ocupado un muy alto rango en las Familias, y que Kor siempre se ha estado esforzando por seguir sus pasos.
Aunque no puedo evitar que me duela que Kor me lo haya estado ocultando durante tanto tiempo.
Quizá no deba culparlo, ya que hace poco que le hablé de mis habilidades.
Todos tenemos nuestros secretos. Kor vuelve al grano:
—Para el resto de las Familias, tu misión será estrictamente reconocer el terreno. Pero, en realidad, esperamos contar contigo para asuntos más prácticos.
Por supuesto, no me han consultado nada de esto. ¿Acaso quiero ir a Génesis si tengo que mentirles y robarles?
Kor, como siempre, puede leer mi mente. Me aprieta los hombros.
—Ada, la humanidad tiene un potencial increíble, desconocido y enterrado en nuestra genética, sin explotar ni entrenar.
Sin embargo, estamos viviendo a oscuras —dice con un destello de ira en los ojos—.
No entiendo por qué los exiliados han sido tan egoístas hasta ahora.
De verdad que no lo entiendo, con las habilidades de los sire y su ciencia médica.
.. Nosotros seguimos siendo esclavos de los virus y las enfermedades, pero ellos no.
Hay tanto sufrimiento que podría mitigarse.
Le pregunté a Michael por qué los Hacedores no habían compartido sus conocimientos médicos y su respuesta fue vaga. Si tienen la información que las Familias afirman, entonces sé que Kor tiene razón.
Kor se sorbe la nariz y se la palpa. Me suelta los hombros y se pasa los dedos por debajo de la nariz. Salen manchas de sangre. Se queja con fastidio mientras saca pañuelos de su bolsillo y echa la cabeza hacia atrás para contener el torrente.
—¿Te sigue sangrando a veces? —Me había dicho que ya no le sangraba la nariz.
—Ha vuelto a hacerlo desde hace unas semanas —me explica con la voz ahogada al taponarse la nariz—. El doctor Ambrose me dijo que es normal con todo el estrés por planificar la gala benéfica y estudiar para los exámenes parciales. Por ese motivo pospusimos la gira de presentación del álbum.
Kor es el tipo de hombre que trabaja hasta caer enfermo y entonces, cuando algo cae por su propio peso, él deja de priorizar su carrera para darlo todo a la caridad y a su compromiso con las Familias.
Mientras tanto, aquí estoy yo lloriqueando por no estar segura de poder ofrecer lo mínimo.
Kor se limpia la última gota de sangre y su mirada sigue brillando con determinación.
—Ada, las Familias han pasado siglos tratando de vivir de acuerdo con los valores de los maestros, pero eso ya no es suficiente.
Ahora que sabemos lo que sabemos nuestra obligación es utilizar todo ese conocimiento para ayudar al resto del mundo, aunque los descendientes de los maestros no quieran.
Ytú eres la clave. Esta es tu oportunidad para salir de tu zona de confort.
Mi zona de confort, que está a buen recaudo en su sombra.
Kor siempre me ha pedido ayuda y consejo.
Consejos sobre su arte y sus canciones, el apoyo entre bastidores durante sus giras y antes de las entrevistas.
Aveces, cuando me siento mal por mi mediocridad, esto me consuela.
Me digo que estoy dejando huella al formar parte del viaje de Kor.
Y ahora me dice que puedo tener el mío.
Quiero ser digna de la misión de nuestra orden, ser capaz de probar que los escépticos de la Cámara se equivocan.
El problema es que quien más duda soy yo.