Capítulo 21. El comandante sin mundo #3
—Llevarla al Núcleo Planetario. Cree que puede utilizar el Pulso Original para estabilizar Nexara y expulsar a Vharos.
—¿Puede hacerlo? —preguntó Gabe.
—Tal vez. Pero la Tierra absorbería el daño que Nexara rechazara.
Charles palideció.
—Salvaría su mundo destruyendo el nuestro.
—Vael lo considera un intercambio racional.
Zyren cerró las manos.
La ira llegó como una llamarada.
No la rechazó.
La transformó en una decisión.
—Restablece mis códigos.
Xantheris lo contempló.
—Renunciaste a tu rango.
—No te pedí que me lo devolvieras.
—Sin un rango no puedes dirigir una nave nexariana dentro del espacio protegido.
—Entonces abre el espacio.
—Si lo hago, el Consejo sabrá que los ayudé.
—Ya lo sabe.
Xantheris miró la herida en su armadura.
—Eso parece.
Extendió una mano hacia la proyección.
Una secuencia de símbolos rodeó a Zyren.
—Puedo abrir una ruta durante ciento veinte segundos. Después, las defensas volverán a activarse.
—Es suficiente.
—No lo será para regresar.
—Primero llegaré hasta Emma.
—Sigues pensando como un comandante.
—No. —Zyren miró las manos con las que había intentado sujetarla antes de que el portal se cerrara—. Un comandante calcula la retirada antes de entrar en territorio enemigo.
Xantheris comprendió.
—No tienes intención de regresar sin ella.
—No.
—Entonces procura que continúe viva cuando la encuentres. Lira cree que Emma puede cerrar la convergencia, pero hacerlo desde Nexara podría separarla de la Tierra para siempre.
La conexión terminó.
Gabe observó a Zyren.
—Voy contigo.
—No.
—Emma es mi familia.
—Nexara alterará tu cuerpo antes de que puedas llegar a la superficie.
—Entonces la nave tendrá que protegerme.
—No existe garantía de que pueda hacerlo.
—Tampoco existe garantía de que tú regreses.
Zyren se acercó hasta quedar frente a él.
—Emma necesitará a alguien aquí.
—Tiene a Charles.
—Charles conoce el portal. Tú conoces la amenaza humana. Alaric está detenido, pero sus redes continúan activas y Vharos permanece en la Tierra. Si ambos cruzamos, este mundo quedará sin protección.
Gabe miró hacia otro lado.
La resistencia continuaba en su postura, pero comprendía la lógica.
—Tráela de vuelta —dijo.
—Lo haré.
—No es una orden.
—Lo sé.
Charles se acercó con dificultad.
—Yo sí debo ir.
—No sobrevivirías al cruce.
—Charlotte descubrió cómo utilizar el Pulso. Emma puede necesitar lo que sé.
—Entonces transmítelo a la nave.
Charles miró la consola.
—Son veinte años de archivos.
—Nexarion-X puede procesarlos.
El anciano introdujo la copia de seguridad del observatorio en una abertura del panel. Los registros comenzaron a transferirse.
Fotografías.
Mapas estelares.
Grabaciones de Charlotte.
Diagramas del portal.
Entre los archivos apareció la imagen de una mujer sosteniendo a una recién nacida bajo la cúpula del observatorio.
Emma.
Zyren contempló el rostro de Charlotte.
Había miedo en sus ojos.
Pero también esperanza.
—No permitas que otros decidan qué debe sacrificar —dijo Charles—. Ni siquiera para salvar dos mundos.
Zyren lo miró.
—No lo permitiré.
—Eso incluye tus propias decisiones.
La advertencia permaneció entre ambos.
Zyren entró en la cámara de mando. La superficie de Nexarion-X se cerró detrás de él.
—Inicia la secuencia de salida.
—Ruta hacia Nexara disponible durante ciento diecinueve segundos.
La nave comenzó a elevarse.
El techo de la cámara se abrió y la cúpula del observatorio se dividió en dos. El viento entró con violencia, arrastrando polvo y hojas.
Gabe y Charles permanecieron abajo.
—Zyren —gritó Gabe antes de que la abertura se cerrara.
Él volvió la cabeza.
—Si tienes que elegir entre salvarla y cumplir una misión, recuerda que ella nunca te pidió que fueras su comandante.
Zyren sostuvo su mirada.
—Lo recuerdo.
Nexarion-X salió del observatorio.
La nave ascendió sobre Elarin sin emitir sonido. El pueblo disminuyó bajo ellos hasta convertirse en un conjunto de luces rodeado por la oscuridad.
El cielo se abrió.
Una fisura violeta apareció entre las nubes y se extendió hasta las estrellas.
—Ruta establecida —anunció la nave—. Advertencia: tránsito de regreso no disponible.
Zyren contempló la abertura.
Más allá de ella lo esperaban las tres lunas.
Su antiguo mundo.
El Consejo que lo había condenado.
La entidad que utilizaba su rostro.
Y Emma.
Cerró una mano alrededor de la consola.
—Cruza.
La nave aceleró.
Cuando tocó el umbral, el vínculo volvió a abrirse dentro de su mente.
Esta vez no vio a Emma encerrada.
La vio de pie ante una puerta de cristal, con luz dorada extendiéndose bajo sus pies. Lira intentaba contener la energía mientras las paredes del Archivo Central se agrietaban.
Al otro lado esperaba Vael.
Y detrás de él, una multitud de nexarianos observaba con emociones que apenas comenzaba a comprender.
Emma levantó el rostro.
Aunque la distancia entre ambos mundos debería haberlo hecho imposible, sus ojos encontraron los de Zyren.
—Sabía que vendrías —dijo.
La fisura comenzó a cerrarse alrededor de la nave.
Zyren no apartó la mirada.
—Siempre.
Nexarion-X atravesó el portal.
Y la Tierra desapareció detrás de él.