52 · LA PRUEBA MÁS HONESTA
LA PRUEBA MÁS HONESTA
Leo recibió la llamada de la abogada a las seis y veintidós.
A las seis y treinta ya estaba escuchando de nuevo el audio.
No necesitaba otro análisis técnico. Necesitaba contexto.
Abrió una línea temporal.
01:26. El coche sale de casa.
01:42. Llega al edificio de Gabriel.
01:47. Empieza el vídeo de Sofía.
01:58. Sofía sale del parking.
02:01. Cámara lateral: Adrián y Clara moviendo algo.
02:05. El coche se marcha.
02:13. Entra en su garaje.
02:31. Sesión en la cuenta de generación de voz desde el Mac de Adrián.
03:17. El audio llega al teléfono de Adrián.
Leo marcó 02:31.
La policía había supuesto que aquella sesión se usó para fabricar el audio.
Pero si el audio era real, la sesión servía para otra cosa.
Abrió los registros del servicio.
No podía recuperar los archivos subidos, pero sí algunos parámetros de trabajo.
Modelo de destino.
Duración prevista.
Voz seleccionada.
Leo se acercó a la pantalla.
No era un clon de Clara.
Era un clon masculino.
Los audios de entrenamiento habían sido de Adrián.
La sesión de las 02:31 no fabricó la confesión.
Fabricó una voz de Adrián.
Llamó a Ríos.
—Ven.
—Estoy en casa.
—Ven.
—Dime qué pasa.
—El primer audio no se generó a las dos treinta y uno. Clara usó esa sesión para clonar la voz de Adrián.
Silencio.
—¿Para qué?
—No lo sé. Pero cambia la cronología.
Ríos llegó en veinte minutos.
Leo le enseñó los parámetros.
—La cuenta tenía un perfil de voz creado con diecisiete muestras. Masculino. Lo comparé con Adrián. Coinciden.
—¿Hay algún audio generado?
—Borrado.
—¿Copias locales?
—En el Mac no. Pero la sesión dejó una caché temporal cifrada. Estoy trabajando en ella.
Ríos miró la línea de tiempo.
—Entonces el audio de Clara pudo grabarse allí y enviarse después sin tocarlo.
—Sí.
—¿Y para qué clonar a Adrián?
—Quizá para fabricar una prueba contra él.
—El vídeo de la cámara lateral es auténtico.
—No hace falta que todo sea falso.
La frase los devolvió a la teoría de la contaminación.
Leo abrió otro archivo.
—Y hay algo más. Comparé el audio con las características acústicas del cuarto de mantenimiento. La coincidencia es mejor que con el ascensor. Mucho mejor.
—¿Se grabó allí?
—Es la hipótesis más sencilla.
—¿A qué hora?
—No puedo saberlo.
Ríos se quedó mirando la frase transcrita.
—¿Por qué grabaría Clara «Lo maté yo» minutos después de hacerlo?
Leo respondió sin apartar los ojos de la pantalla.
—Porque quizá era la prueba más honesta de todas.
—Eso no tiene sentido.
—Sí lo tiene si esperaba enseñarnos después suficientes mentiras.
Ríos pensó en el teléfono negro de la fotografía.
—Necesitamos encontrar el segundo móvil.
—Y sacar a Adrián de una celda antes de que la prensa decida que ya tenemos asesino.
—La huella y el vídeo siguen ahí.
—También el zolpidem.
Ríos tomó el teléfono.
—Voy a pedir que revisen la detención.
Leo la detuvo.
—Elena.
—¿Qué?
—Si Clara está detrás de esto, sabe que estamos cerca.
Ríos pensó en ella sola en casa.
—Manda una patrulla.
Llegaron doce minutos tarde.
Clara ya no estaba.