10 · UNA MENTIRA VERDADERA
UNA MENTIRA VERDADERA
Clara esperaba en el salón cuando Adrián regresó.
—La foto es falsa —dijo él.
Ella se levantó.
—Te lo dije.
—Han reconstruido tu cara.
—Entonces ya está.
—No.
Clara frunció el ceño.
—¿Qué más necesitas?
—Gabriel sí estaba en el restaurante. Y cenaba con una mujer.
—Podía ser cualquiera.
—¿Estuviste allí el catorce de septiembre?
—No.
—Mírame.
Lo hizo.
—¿Estuviste con Gabriel?
—No.
El móvil de Adrián vibró sobre la mesa.
Número desconocido.
LA FOTO ES FALSA.
Los dos se quedaron inmóviles.
Segundo mensaje.
PERO ELLA ESTUVO ALLÍ.
—¿Qué pone? —preguntó Clara.
Adrián no respondió.
Llegó una captura de un historial de ubicación. Un punto rojo en un restaurante del centro de Madrid.
14 DE SEPTIEMbrE - 21:31.
Dispositivo: CLARA IPHONE.
Permanencia: 1 H 13 MIN.
Clara negó con la cabeza.
—Eso también se puede falsificar.
—Claro.
—Adrián.
—Todo puede ser falso, ¿no?
—Sí.
Otro mensaje.
NO NECESITAS CREERME.
PREGÚNTALE QUÉ PASÓ EL 14 DE SEPTIEMbrE.
Adrián levantó los ojos.
—¿Qué pasó el catorce de septiembre?
Clara no contestó.
—Hace treinta segundos me has dicho que no estabas allí.
Ella cerró los ojos.
—Lo sé.
—¿Estuviste con Gabriel?
—Sí.
Adrián sintió una calma extraña, peor que la rabia.
—¿En ese restaurante?
—Sí.
—Entonces ¿por qué falsificaron la fotografía?
Clara lo miró.
No tenía respuesta.
Adrián volvió a mirar la imagen manipulada.
Habían encontrado algo más difícil de combatir que una mentira.
Alguien había fabricado una prueba falsa para demostrar algo que, al menos en parte, era verdad.