Young Blood
© inepub.com
Prólogo
La humanidad ha evolucionado cultural y socialmente. Se goza de mayor libertad individual, social y de expresión.
Se habían creado nuevos medicamentos y antivirales. El código genético había evolucionado, haciendo a las nuevas generaciones más resistentes a futuras amenazas y nuevas cepas.
Y, en el transcurso de toda la transformación genética, los científicos han seguido trabajando en buscar la forma de preservar la vida, retrasar la vejez y evitar la muerte.
Clonación, retraso del envejecimiento, una píldora mágica para la eterna juventud, rejuvenecimiento instantáneo y modificación celular.
Todo sin éxito y sin haberse llevado a cabo pruebas en humanos aún, ya que la intervención del ADN humano con fines de mejoramiento seguía siendo prohibida en numerosos protocolos médicos y de investigación.
Hasta el momento, las ratas de laboratorios y chimpancés han sido los únicos conejillos de indias, con resultados poco alentadores al respecto, teniendo efectos efímeros.
Y, en medio de todo este mundo moderno, veloz y cambiante, a un par de ancianos, en el ocaso de sus vidas, se les dará la oportunidad de vivir su amor reprimido por un instante.
«¿Si tuvieras la oportunidad de rejuvenecer y pasar las últimas veinticuatro horas de tu existencia con el amor de tu vida… la tomarías?».