4 DE DICIEMBRE
Visita a las oficinas de Edesur
Empleada de atención al público (AP): —¿Quién sigue?
NC: —Buenas tardes.
AP: —¿Cómo puedo ayudarlo?
NC: —Necesitaría consultarle por las facturas que envían por correo.
AP: —Si no le llegó, puede descargarla desde la página web. Recomendamos adherirse a factura electrónica para evitar estos inconvenientes. ¿Tiene el número de cliente?
NC: —Esperá, es otro el motivo de mi consulta.
AP: —Si considera que hay un cargo incorrecto en el mes, debe iniciar el reclamo por vía telefónica o si no dentro de la aplicación de Edesur en su celular.
NC: —Tampoco tengo ese inconveniente. ¿Me permitís que te explique?
AP: —Lo escucho.
NC: —Necesito saber quién entrega los sobres. Ubicar a la persona que los lleva a Flores.
AP: —¿Eh? ¿Para qué?
NC: —Soy periodista y estoy cubriendo un caso en el que un cartero tuvo participación.
AP: —No creo que pueda ayudarlo. Desconozco quiénes reparten las cartas.
NC: —¿Podrías consultarlo con un superior?
AP: —Eh… aguarde un segundo.
Conversación con empleados de atención al público. Parte 2. Transcripción
Supervisora de atención al público (SA): —Buenas tardes.
NC: —Buenas tardes.
AP: —Acérquese por este mostrador. Betina, continuá atendiendo a la gente, por favor.
AP: —Sí, claro. ¿Quién sigue?
NC: —Gracias, mi nombre es Nicolás Cattaneo. Soy periodista, quizá, me recuerdes de…
SA: —¿Le molestaría explicarme de nuevo qué necesita?
NC: —Ninguna molestia. Le cuento, estoy cubriendo un caso y sería interesante conversar con quien entrega los sobres en la zona de Flores. Asumo que no es un empleado de ustedes, seguro contratan a una compañía de correos, ¿correcto?
SA: —Sí, así es.
NC: —Bien. Con el nombre de la empresa, me ayudarían un montón; y si tienen un número de contacto, mejor.
SA: —Mmm… Aguarde que averiguo con mi jefe si puedo darle esa información.
NC: —Pensé que usted era la jefa.
SA: —No me apellido Edesur. Todos tenemos un jefe.
NC: —Te espero. Gracias.
Conversación con empleados de atención al público. Final. Transcripción
SA: —Le comento. Esa información es de público acceso, puede encontrarla en nuestro sitio web, en el apartado: principales proveedores.
NC: —Qué bueno, calculo que sabrás el nombre de la compañía.
SA: —Dijo mi superior que lo busque usted para evitar cualquier tipo de responsabilidad legal.
NC: —¿A qué se refiere?
SA: —Queremos evitar problemas judiciales.
NC: —¿Judiciales? Señorita, primero, soy periodista no abogado y, segundo, quiero ubicar a este cartero para que una abuelita lo recompense por ayudarla a encontrar a su gato.
SA: —¡Ah! ¿En serio?
NC: —Sí, es una historia hermosa que deseo difundir en las redes sociales. Tiene los condimentos necesarios para viralizarse.
SA: —¡Qué loco y qué lindo! Hubiera comenzado por ahí, yo amo a los gatos.
NC: —Entonces, la empresa…
SA: —Se llama City Mailing.
NC: —¡Excelente! Muchísimas gracias.
SA: —De nada, y ojalá lo encuentre.
Visita a las oficinas de City Mailing
Conversación con personal de seguridad del edificio (PS). Transcripción
PS: —Sí, lo intentaré. Como le dije, a esta hora se van.
NC: —Gracias. Dígale que tomará un segundo.
PS: —Hola, te llamo de recepción. Hay un periodista aquí que pide hablar con alguien de Recursos Humanos. Sí, se llama Nicolás Cutaneo.
NC: —Cattaneo, con doble “t”.
PS: —Cattaneo, perdón; y me dice que es con doble “t”. ¿El motivo? Ya le averiguo. ¿Cuál es el motivo de la visita?
NC: —¿Podría hablarle yo? Es más sencillo que estar jugando al teléfono descompuesto.
PS: —Le paso con él, ¿sí? Enseguida.
NC: —Buenas tardes. Un gusto… Sandra, soy Nicolás Cattaneo.
Sí, sí, el mismo. Me alegra que me ubique.
Disculpe que la moleste tan próximo al horario de cierre, necesitaría apenas un par de minutos para hablar con quien se encuentre a cargo de Recursos Humanos.
Estoy buscando a una repartidora de correspondencia que trabaja para ustedes.
¿Por qué? Eh… porque durante un tiempo ayudó a una abuelita y ahora figura en el testamento de ella.
¡Sí, lo sé! Es increíble. La señora falleció, y sus hijos quieren que reciba… Dale, te agradezco un montón.
Quiere hablar con vos.
PS: —Dígame. Okey, le permito subir.
Es el quinto piso caballero, pase por el molinete de la derecha.
Conversación con Leila Santos (LS). Jefa de Recursos Humanos. Transcripción
LS: —Tome asiento, Nicolás.
NC: —Tuteame, por favor. Gracias por recibirme, intentaré que mi presencia sea breve. Los dos queremos volver a casa.
LS: —Me comentó Sandra que estás buscando a una cartera para que cobre una herencia. ¿Es real?
NC: —Sí, es real. ¿Se le dice “cartera”? Me suena a un bolso o una billetera. Aunque admito que “repartidora de correspondencia” es largo.
LS: —Me pasó lo mismo cuando entré a la compañía. Con el tiempo, una se acostumbra.
Contame la historia de la abuela benefactora.
NC: —Era una jubilada que se pasaba la tarde mirando por la ventana, sin mucho que hacer. Y esta cartera, cada vez que le llevaba la factura de Edesur, le sacaba charla. Por lo visto, le tomó cariño y quiso reconocerle el buen trato con una linda suma de dinero en el testamento.
LS: —¿Por qué esas situaciones nunca me pasan a mí? Jajaja.
NC: —Jajaja. ¡Lo mismo digo!
LS: —Veamos qué podemos hacer. Me dijiste que le entregaba la correspondencia de Edesur…
NC: —Sí, hasta fines de marzo, cuando falleció la señora.
LS: —¡Ah! Dato clave, gracias. Cada tanto rotamos al personal. Entonces, elijo marzo en el sistema.
Decime, ¿en dónde vivía?
NC: —En el barrio de Flores.
LS: —¿Flores Norte? ¿Flores Sur? ¿Bajo Flores?
NC: —Flores Sur, cerca de la avenida Eva Perón.
LS: —La dirección exacta simplificaría la búsqueda. Por suerte, en abril solo teníamos una mujer en esa zona, y su nombre es…
NC: —Te escucho.
LS: —Nicolás, me temo que nos encontramos ante una situación delicada.
NC: —¿Cuál?
LS: —Quería ayudarte pero…
NC: —¿Está muerta?
LS: —Eeeh…
NC: —¡Dios! ¡De verdad está muerta!
LS: —En casos como estos, la información es confidencial.
NC: —Se suicidó, ¿verdad? ¡Se suicidó!
LS: —Nicolás, ¿estás bien? Te pusiste pálido.
NC: —Me… me cuesta respirar. Estoy mareado.
LS: —Te bajó la presión. Arrimá la cabeza hacia las piernas y empujá con las manos detrás de la nuca.
Sí, eso. ¿Mejor?
NC: —Un poco.
LS: —Mantené esa posición mientras te busco una gaseosa en la cocina.
NC: —Gracias.
Intercambio de mensajes con Olivia Croche
NC: —Buenas noches.
¿Estás?
Quiero contarte algo.
Si podés hablar, decime.
OC: —Qué tal Nicolás. Mirá, te contesto por educación.
Para empezar, es tarde. Además nosotros no somos amigos, familia ni pareja para estar hablando cada noche, y el trato de ayer dejó bastante que desear.
Por tu culpa, me quedé molesta y arruinó el momento agradable que debía compartir con mi novia.
Estuve hablando con ella y llegué a la conclusión de que debo desentenderme de vos y del caso Violeta.
Al menos, hasta que resuelvas la obsesión que arrastrás y puedas comunicarte como un ser humano civilizado.
NC: —Por esto te estoy escribiendo. Hoy estoy tranquilo y centrado.
OC: —Me alegro por vos.
NC: —Quería disculparme, de nuevo, por descalificar tu opinión ayer.
OC: —¿Y por ser violento?
NC: —¿Violento?
Sí, perdoname. El tono de los mensajes fue agresivo.
OC: —Disculpas aceptadas.
NC: —Gracias por la paciencia y la comprensión.
Habiendo superado el momento de expiación, ¿te comparto la data que conseguí hoy? Es sobre el cartero. Bah, cartera.
OC: —Que descanses.