CAPÍTULO 11
Al entrar por fin en casa, totalmente agotadas y con ganas de coger la cama, Leia sale a recibirnos desde el pasillo.
Cómo se nota que ella no lleva horas escuchando a Lola escribir en servilletas y conspirar.
Apoya la trufa húmeda contra mi rodilla y menea la cola con una cadencia perezosa, cuidando de no hacer un solo ruido.
Desenganchamos a Maya del carro para meterla en su cuna, contenemos el aliento hasta comprobar que sigue dormida plácidamente y, al fin, soltamos el aire acumulado en los pulmones.
Nos quitamos las zapatillas en el recibidor sin encender las luces. Suelto la pesada bolsa de la niña junto a la consola y doy un paso a ciegas hasta que el pie me tropieza con una jirafa de goma en mitad del salón.
—Supervivientes —murmura Adri en la oscuridad.
—Había olvidado lo silenciosa que es esta casa a las dos y media de la madrugada —murmuro, mirando al techo con los ojos entrecerrados.
Adri se deja caer en el sofá con los ojos cerrados.
Me acerco, aparto el juguete de un taconazo suave y me siento a su lado, dejando caer la cabeza hacia atrás contra el respaldo.
El cansancio de esta noche no es amargo; es esa pesadez cálida que te envuelve el cuerpo después de haber reído durante horas.
Adri busca mi mano a ciegas en la penumbra. Nuestros dedos se entrelazan solos, con una soltura que lleva años de práctica.
Y entonces vibran nuestros teléfonos al mismo tiempo.
OPERACIÓN MAYA 🍼
Veintiún mensajes nuevos.
—¿Cómo pueden llevar veintiún mensajes si han creado el grupo hace diez minutos?
Adri ni lo duda.
—Lola.
Abro el chat y empezamos a leer.
AINA: [Foto]
En la imagen salimos casi todas en El Nido. Gabi está sentada con la guitarra, Lola tiene una servilleta en la cabeza como si fuera una corona, Vera se ríe apoyada en su hombro y Mónica aparece al fondo haciéndole cuernos a Claudia con dos dedos.
Nos ponemos a reír las dos, mientras seguimos pegadas a la pantalla de mi móvil.
AINA: Prueba documental de que hemos sobrevivido.
MÓNICA: Esa foto es buenísima ❤️
AINA: Tú estás especialmente guapa.
MÓNICA: Retiro cualquier queja formulada esta noche.
LOLA: POR FAVOR QUÉ GUAPAS SOMOSSS 😍
Aparece un GIF de un gato abrazando a otro con una intensidad desproporcionada.
GABI: Lola y Vera dentro de diez minutos 🤣
LOLA: Nos representa.
Adri se ríe contra mi hombro. Llega otra foto. Esta vez la ha mandado Alba.
Claudia está medio escondida detrás de ella, con la cara roja de reírse, mientras Alba mira a cámara con una sonrisa enorme.
ALBA: La CEO ha sobrevivido a su primer interrogatorio post-San Francisco.
CLAUDIA: Apenas.
ALBA: Estoy muy orgullosa de ti ❤️
Tardan unos segundos.
CLAUDIA: Gracias, Jugador 2.
GABI: AAAAAAAAAAAAA
LOLA: CAPTURA DE PANTALLA
CLAUDIA: Buenas noches.
ALBA: ??🔥
Y entonces Núria consigue devolver el grupo al asunto por el que supuestamente existe.
NÚRIA: Sábado confirmado. Gabi y yo recogemos a Maya por la mañana.
GABI: 🤟 misión aceptada
NÚRIA: No le enseñes ese gesto a la niña.
GABI: Pero si le va a quedar monísimo.
NÚRIA: …
GABI: Te quiero.
Unos segundos.
NÚRIA: Yo también. Pero no.
Sonrío.
LOLA: Nosotras domingo por la mañana.
VERA: Confirmo.
LOLA: 💃💃💃💃
MÓNICA: Confirmo también.
AINA: Mira qué fácil.
MÓNICA: Estoy creciendo como persona.
AINA: ❤️
CLAUDIA: Nosotras cubrimos cualquier emergencia.
ALBA: Cualquier emergencia razonable 😜
LOLA: Pregunta importante para mi socia después más despacio, más profundo. Le rodeo el cuello con los brazos y durante unos minutos desaparecen el monitor, el cansancio, los pañales y todo lo que nos espera mañana.
Solo estamos nosotras.
Adri me besa debajo de la mandíbula y sus manos recorren mi espalda. Sonrío contra su cuello, bastante satisfecha con mi estrategia.
Hasta que, al volver a besarla, noto que una de sus manos se aparta.
Escucho un roce de tela. Me separo apenas. Adri tiene mi blusa entre las manos. La está doblando. Me quedo mirándola.
—Adri.
Ella baja la vista hacia la prenda que tiene entre las manos.
—Se iba a arrugar.
Se la quito de las manos y la lanzo al otro extremo de la habitación.
—Ahora mismo quiero que me cuides a mí, no a mi ropa.
Adri aguanta medio segundo antes de echarse a reír. Me rodea la cintura, me tumba sobre el colchón y vuelve a besarme.
Esta vez no mira a ninguna otra parte.
FIN