EPÍLOGO
En cuanto el cantante Enzo Rodríguez (@soyenzo) sacó su primer single, Una última vez , tuvimos claro que la relación con la actriz Lara García había terminado. La propia letra de la canción nos proporcionaba esa información.
Su historia de amor había empezado aquel mismo verano, poco tiempo después de que la actriz pusiera punto final a su relación con John Davis.
Supuestamente por una infidelidad de ella.
Cosa que nos llevó a pensar que Lara le había sido infiel con Enzo, pero las fechas no cuadraban lo más mínimo.
A no ser que nos hubieran estado engañando todo ese tiempo, claro está.
Pero ella misma ha desmentido más de una vez esa infidelidad, aunque tampoco ha dado ningún motivo que justificara aquella ruptura.
Creo que nos quedaremos con la incertidumbre de saber lo que pasó.
Solo ellos son los conocedores de la verdad.
Y, aunque me encantaría traeros más información sobre ese tema, la realidad es que no la tengo.
Volvemos a lo que nos importa: Lara y Enzo, los protagonistas de esta historia.
Su relación duró lo que dura un verano. Un poquitín más, a decir verdad.
Pero sus caminos se separaron en cuanto un nuevo proyecto cinematográfico llamaba a la puerta de la actriz.
Con su vuelta a Nueva York, puso kilómetros de distancia entre ella y Enzo.
No supimos nada de ellos hasta el día en que @soyenzo nos sorprendió con su canción.
Daba detalles de la que había sido su historia y nos explicaba que habían puesto punto final.
Pero, al parecer, ese punto final había sido un punto y aparte.
Porque, la primera vez que veíamos a Enzo Rodríguez en un escenario, nos sorprendió a todos ver a Lara entre el público.
Bueno, en el backstage, mejor dicho. Si no eran pareja, ¿qué hacía acompañándolo en un día tan importante?
Puede que hubieran quedado como amigos y simplemente le estuviera apoyando.
Pero, amores, las miradas delatan y aquellos dos se miraban como dos enamorados.
Las fotos besándose fueron la confirmación que necesitábamos.
Bendita gente de primera fila que está en todo.
Si es que en el fondo todos tenemos nuestro lado cotilla.
Igual que su single fue el que nos dio la noticia de su ruptura, aquellas fotos terminaron de confirmar lo que ya nos temíamos: una reconciliación en toda regla.
A decir verdad, el pequeño discurso de Enzo ya nos reveló algo de información.
¿Una historia que renace de sus cenizas?
Pero, para confirmar algo, necesitábamos pruebas. Y las obtuvimos.
El cachito que nos regaló de su nueva canción a los pocos días, a través de sus redes sociales, era todo lo que necesitábamos para volver a tenerlos en el punto de mira.
¿Puede haber una declaración de amor más bonita que la que nos regaló Enzo?
Os aseguro que no. Ese hombre verdaderamente está enamorado.
Creo que no soy la única que envidia a Lara en estos momentos.
Que te compongan no una canción, sino dos, es sinónimo de estar colgado hasta las trancas. Para mí no hay ningún gesto romántico equiparable a ese. Si a mí me hicieran algo similar… No me lo puedo ni imaginar.
Como bien decía su canción, ambos sabían que lo de «una última vez» no iban a cumplirlo porque repetirían de nuevo.
Y vaya si lo hicieron. Desde el día del festival de música en Madrid, no hemos dejado de verlos juntos.
Eso sí, cada uno ha seguido con sus proyectos personales: Enzo sigue componiendo, y Lara rodando la nueva película.
Un pajarito muy fiable me confirma que la actriz ha firmado por nuevos proyectos.
Y a ver si adivináis dónde se rodarán todos ellos.
Bingo para vosotras: en Madrid. ¿Será la capital testigo de la continuación de su historia de amor?
Les seguiremos la pista bien de cerca a una de las parejas de moda de estos momentos.
P. D.: Y, si os estáis preguntando qué fue de las vidas de sus queridos amigos, quedaos para descubrirlo.
Sorprendentemente, Hugo seguía contento en su nuevo trabajo.
No hay nada como un buen sueldo y horario para mantener feliz a alguien.
Si es que al final tampoco pedimos tanto.
Con bien poco somos felices. Creo que el hecho de estar conociendo a alguien ha influido en su repentino gran humor.
El amor es capaz de muchas cosas, ya lo sabéis.
A Raúl se lo están rifando las discotecas.
Todas quieren contratarlo para que haga de DJ.
Tenerlo pinchando es sinónimo de una gran fiesta.
Eso sí, como siempre ha aspirado a mucho, no deja de moverse de un lado a otro.
Es un culo inquieto por naturaleza, pero eso le está ayudando en su carrera.
Ya lo conocen por toda España, y se está ganando una fama que indiscutiblemente se merece.
Quién sabe si algún día lo veremos en algún gran festival.
Al que aspira es a Tomorrowland. Son palabras mayores, pero todo es posible a base de esfuerzo y dedicación.
Si no, que se lo pregunten a nuestros protagonistas, Lara y Enzo.
Nuestra amiga May se ha trasladado oficialmente a Nueva York.
Quiere empezar de cero su vida y la Gran Manzana es el sitio ideal para ella.
Ha dejado de compartir piso con Lara. Ahora que está Enzo de por medio, sentía que debía dejarles intimidad.
Sí, se trasladó a Nueva York a modo de inspiración para el nuevo disco.
Al lado de su musa, seguro que todo es mucho más fácil.
Aunque ambos tienen muy claro dónde está su futuro hogar.
Si es que, ya os lo decía yo antes, nunca me equivoco.
Con los ingresos que le proporciona su negocio en Canarias, el alquiler de su piso en la misma isla, y el trabajo que aceptó; May se las apaña fabulosamente bien.
Tanto que ya está trabajando en su nuevo negocio de Nueva York.
Aunque por ahora es un simple proyecto, sabe que en un futuro se hará realidad.
Con May podéis hablar de cualquier cosa, excepto de amor.
Su situación sentimental sigue siendo difícil, pero seamos sinceros: ¿es fácil la de alguien?
Unai no desiste, pues está completa y locamente enamorado de ella.
Se lo dijo así tal cual, no son palabras mías.
Algo que todavía no ha sabido cómo gestionar May.
Pero si solo fuera eso lo que le preocupa…
Aquel imbécil con el que se cruzó el día de la entrevista.
¿Os acordáis? Resulta que es su jefe. Esto huele a novela romántica, ¿verdad?
Desde aquí le deseamos mucha suerte. Al menos, se ha librado del cabronazo de su ex, Bruno.
Solo con pronunciar su nombre me entran arcadas. Y a ella también.
Porque, aun cuando una historia de amor no te ha salido bien, no debes cerrarle las puertas a algo tan bonito como es enamorarte, amiga. Aunque no debes olvidar nunca que el amor más importante es el propio. Esto me ha quedado muy frase de Mr. Wonderful, ¿verdad?
Sea como sea, quiérete mucho. Y, a ese buenorro que no te quita ojo de encima, también.
FIN