Y cayó la noche…
Y cayó la noche…
S i alguien escuchó los pasos, no hizo nada por averiguar de quién eran. La noche ya había esparcido las primeras sombras y la casa estaba en silencio. ¿Dormían? ¿Dormitaban? ¿Estaban en vela?
Los pasos eran tenues, tanto que cada uno pensó que no eran reales, sino fruto de su imaginación. Lucía había regresado, pero se había encerrado en su habitación o eso creían.
Una mano se acercó al hornillo de la placa de cocinar. Estaba oscuro porque aquella noche la luna se había empeñado en esconderse, de manera que tanteó casi a ciegas la placa. Luego hizo lo mismo con el horno, dejándolo abierto. El gas no olía o eso esperaba mientras regresaba a su habitación.
Era la mejor solución, todos se lo agradecerían porque ninguno merecía vivir y alguien tenía que tomar la decisión de poner punto final a sus vidas, incluida la suya.
El gas los mataría dulcemente. ¿Qué habría detrás de la muerte? A lo mejor solo la eternidad de la nada.
EL DIARIO DE MADRID
Esta mañana los bomberos han encontrado muertos a todos los miembros de una familia en un chalet de la calle de los Cipreses. Al parecer, un escape de gas ha sido el causante del siniestro. En la casa, además de los miembros de la familia, también se encontraba la empleada del hogar.
Todos estaban en sus habitaciones durmiendo cuando se produjo el escape de gas. Los vecinos del chalet contiguo llamaron a los bomberos dando la voz de alarma al sentir el olor del gas.
Este periódico ha podido confirmar que entre los fallecidos se encuentran Thomas Sullivan, un destacado filósofo que durante años ha impartido clases en Harvard; su esposa Martha, bailarina de ballet retirada que fue una figura relevante en los años setenta del siglo pasado; su hija, una conocida influencer, y la hija de esta, una adolescente.
También la empleada de hogar, que, según los vecinos, era una más de la familia.
Aunque el escape de gas parece ser la causa de esta tragedia, la policía ha abierto una investigación.