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Por suerte para mí, a ella le pegó el bajón y después del orgasmo, se quedó tumbada bocabajo con mi corrida bañando su cuerpo; y es que apenas tenía fuerzas para moverse.
―¿Te quedas a dormir, nene? ―me preguntó en un estado somnoliento.
―No puedo, no les he dicho nada a mis padres y si no regreso van a estar muy preocupados...
―Vale, mmmmm, me está entrando mucho sueño...
―No te preocupes, Lorena ―y entré al baño, cogí un poco de papel y limpié el semen que le había echado encima.
Me quedé unos minutos acariciando su espalda y su culo, dándole un pequeño masajito y sus ronroneos fueron dando paso a pequeños suspiros, hasta que Lorena se durmió por completo, con una de sus piernas flexionadas.
Le eché la sábana y una mantita fina por encima, tapándola hasta los hombros y me despedí con un tierno beso en su cabeza.
Cuando se despertara por la mañana, Lorena iba a tener una buena resaca...
∞∞∞
Al día siguiente me levanté cansado, pero feliz. Muy feliz. La noche terminó de manera increíble y el sexo con Lorena había sido la hostia.
¡Menuda puta fiera que era en la cama!
No quería hacerme ilusiones con ella, porque era consciente de que era casi imposible que Lorena quisiera tener una relación seria y formal conmigo, pero me pasé la mañana agregándola en todas las redes sociales en las que utilizaba el mismo nombre, Lorenichi96; Instagram, Facebook y aunque aunque llevaba un par de años sin utilizarla y apenas tenía unos pocos seguidores, también la añadí en X.
Poco a poco fueron mandando en el grupo del trabajo las fotos de la fiesta de cumpleaños y yo subí unas cuantas al Instagram y una última en la que estaba abrazado junto a Lorena. Y a los pocos minutos recibí un mensaje de mi compi.
Juanlu 11:23
Ey, tío
Q tal ayer con Lorena?
Seguro que bien, eh
Cuenta, cuenta.
Yo terminé al final con María, me llevó a su casa y lo pasamos de puta madre, ya te contaré...
Son las ventajas de salir solo nosotros dos con tantas mujeres, nos vamos a hinchar a follar
Ja, ja, ja...
Sinceramente, no me apetecía nada contestarle, y menos después de lo que había visto la noche anterior.
Parecía que a mi compañero y a mí nos gustaba Lorena y me había sentado muy mal que Juanlu no me hubiera contado que tuvo un rollo con ella.
Además, uno es un caballero y tampoco quería decirle lo que había pasado entre nosotros.
Antes de comer comprobé que Lorena ya había aceptado todas las solicitudes de amistad y ella me envió las suyas también, sin embargo esperé a ver si me escribía, me mandaba algún mensaje, o me decía algo.
Me quedé con las ganas de preguntarle qué tal se había levantado y tomar la iniciativa, pero prefería que lo hiciera ella, y al llegar la noche sin recibir nada por su parte, ya me resigné y acepté que para Lorena no había sido más que el polvo de una noche.
El domingo tampoco se puso en contacto conmigo, ni me llamó, y yo resistí la tentación de rebajarme y escribirla yo primero.
Me jodió mucho no saber nada de ella en todo el fin de semana después de lo bien que lo habíamos pasado el viernes, aunque por lo menos, al día siguiente ya la iba a ver en el trabajo.
Con total seguridad, Lorena se seguiría comportando igual conmigo, como si no hubiera pasado nada entre nosotros y yo tendría que asumir lo que ya me suponía.
Que Lorena y yo jamás seríamos pareja.
Entonces, sucedió algo inesperado. Antes de acostarme, me llegó una notificación de Instagram. Alguien me había mandado un mensaje privado. Me puse muy nervioso y encendí el móvil a toda velocidad y me quedé a cuadros al ver quién me había escrito. La última persona que esperaba.
Lucía, mi ex.
Llevaba más de un año sin saber nada de ella, concretamente desde que me dejó, no había vuelto a tener ninguna noticia suya, aunque la seguía en Instagram.
Y ella a mí. Le había dado al “me gusta” en mi última publicación, por lo que ella había visto mi foto con Lorena y además, me mandó un privado.
Hola, Marcos, cuánto tiempo.
Me alegra que te vaya tan bien.
Ya sé que aprobaste las oposiciones de celador. Enhorabuena, aunque haya pasado bastante tiempo.
Te he visto muy guapo en las fotos y he pensado que quizás te apetezca quedar a tomar algo, si no tienes novia, claro.
Bueno, ya me dices.
Un beso.
Lo que me faltaba, Lucía quería quedar conmigo, después de estar más de un año sin tener noticias de ella. ¿Y ahora qué cojones quería esta? Lo pasé muy mal con nuestra ruptura porque estaba encoñadísimo, y en el mejor momento de nuestra relación, me puso los cuernos y encima me pegó la patada.
Cuando me dejó, fue demasiado humillante que me dijera que quería seguir siendo amiga mía porque yo era muy buen tío, aunque por mi salud mental, preferí cortar toda relación con Lucía. La verdad es que pasé unos meses muy duros, pero al final logré olvidarla.
Hasta esa noche en la que volvió a escribirme. Y reconozco que algo se removió en mi interior. Con las manos temblorosas, a ella sí la respondí, aunque solo fuera por la curiosidad de saber qué es lo que pretendía de mí.
Ey, muchas gracias
Sí, aprobé las oposiciones y estoy trabajando en el hospital
Ahora estoy conociendo a una chica, pero cuando quieras nos tomamos algo, en plan amigos, claro.
Otro beso.
Aquel domingo me costó conciliar el sueño, entre Lorena, Lucía y lo de Juanlu, pasé una mala noche. Yo tenía una vida tranquila con mi familia, mis amigos y mis ligues después de aprobar las oposiciones y de repente, todo había dado un giro de 180º.
Y al día siguiente volvía a ver a Lorena y no tenía ni la más remota idea de cómo se iba a comportar conmigo...