CAPÍTULO 11 #3
Mientras Lucca enloquecía, yo, al ritmo de Dangerous Woman de Ariana Grande[18], seguí adelante.
Don't need permission/No necesito permisoMade my decision to test my limits/Tomé la decisión de poner a prueba mis límites'Cause it's my business/Porque es asunto míoGod as my witness, start what I finished/Dios es mi testigo, empezaré lo que terminéDon't need no hold up/No necesito dudarTaking control of this kind of moment/Voy a tomar el control de este tipo de momentoI'm locked and loaded/Estoy cargada y listaCompletely focused, my mind is open/Completamente centrada, mi mente está abierta
Seguí caminando despacio, contoneándome, bailando.
Cuando ya estaba cerca de su mesa, me giré y volví al centro.
Allí, me agaché de nuevo, pero esta vez frente a él, me senté sobre los talones y, cuando estuve completamente agachada, llevé ambas manos a las rodillas y separé las piernas, exponiéndome, completamente abierta, para él.
Lucca abrió y cerró la boca sin decir nada, como si tuviera problemas para respirar.
Y yo, para volverlo aún más loco, llevé mi dedo entre mis piernas y lo deslicé despacio por mi centro.
Mientras mantenía firme mi mirada en la suya, saqué la lengua y llevé el dedo sobre ella, lamiéndolo, en sincronía con lo que decía Ariana:
Something 'bout you/Algo en tiMakes me feel like a dangerous woman/Hace que me sienta una mujer peligrosaSomething 'bout, something 'bout/Algo en, algo enSomething 'bout you/Algo en tiMakes me wanna do things that I shouldn't/Me hace querer hacer cosas que no deberíaSomething 'bout, something 'bout/Algo en, algo en
—Rebecca… —gimió Lucca, ronco, haciéndome recordar que nunca había estado con un hombre que gimiera. Me di cuenta de que cada uno de sus gemidos provocaba escalofríos por todo mi cuerpo.
Coloqué el dedo índice frente a mis labios, pidiéndole que guardara silencio y, después, lo llevé a la oreja, indicándole que prestara atención a la letra.
Nothing to prove and/Nada que demostrar yI'm bulletproof and know what I'm doing/Soy a prueba de balas y sé lo que hagoThe way we're moving/La forma en que nos movemosLike introducing us to a new thing/Como si nos estuviéramos introduciendo en algo nuevo
Siguiendo el ritmo erótico de la música, volví a caminar hacia él.
Al detenerme frente a su mesa, noté que sudaba profusamente, mientras seguía con el ritmo de vaivén sobre su erección.
Aunque, por la forma en que Lucca se acariciaba, temía que terminara corriéndose antes de que pudiera tenerlo dentro de mí, seguí adelante y empujé la tapa de su portátil, cerrándolo, y lo aparté junto con todo lo que pudiera estorbarme.
La mesa era grande, así que tenía espacio suficiente.
Con la superficie libre, subí y me moví a cuatro patas sobre ella, como una gata en celo, y luego me tumbé. Ocupando todo el largo, levanté el torso, acariciándome, gimiendo, retorciéndome al ritmo de la música.
I wanna savor, save it for later/Quiero saborearlo, guardarlo para más tardeThe taste, the flavor, 'cause I'm a taker/El gusto, el sabor, porque soy de las que toman'Cause I'm a giver/Porque soy de las que se entreganIt's only nature, I live for danger/Es algo natural, vivo para el peligro
Lucca, en ese momento, parecía haberse olvidado incluso de cómo respirar. El único movimiento que no cesaba era el de sus manos sobre su miembro.
Decidida a entrar en la recta final—antes de que enloqueciera, perdiera el control y terminara corriéndose en sus manos y, al mismo tiempo, me dejara a medias—, me puse de rodillas y desaté el lacito de la camisola, dejando al descubierto mis pechos hinchados, con los pezones endurecidos, frente a sus ojos hambrientos.
Al verlos, sus manos abandonaron su propio placer y avanzó con la boca, dispuesto a devorarlos.
Yo, sin embargo, lo detuve, apoyé mi dedo en su pecho y lo empujé de nuevo, sentándolo en su sitio.
—¡Cristo, Rebecca! ¿Cuál es tu intención? ¿Acabar conmigo? —gruñó—. Si sigues así, cuando quieras tomarlo, estará irremediablemente averiado, inutilizado para siempre.
No me importó su desesperación; al contrario, me estaba divirtiendo viendo al tipo duro gimiendo por mí.
Preparándome para cerrar, con broche de oro, mi actuación, llevé los dedos al interior del tanga y saqué de dentro un pequeño sobre de preservativo, completamente húmedo, y lo deposité en su boca abierta.
Al hacerlo, vi que, por poco, no se lo tragó.
Temiendo que mi regalo acabara en su estómago, me apresuré a terminar mi actuación.
Con los dedos en pinza, sin apartar la mirada de su rostro —ya que el suyo estaba en mis manos—, tiré de las cintas que mantenían la diminuta prenda sujeta a mi cadera.
Al dejarla caer sobre su mesa, me quedé completamente desnuda frente a él.
All girls wanna be like that/Todas las chicas quieren ser asíBad girls underneath like that/Chicas malas por dentro, asíYou know how I'm feeling inside/Sabes cómo me siento por dentro
—¡Basta! —rugió—. Prepárate, Rebecca, porque vas a tener que aguantar, ya que acabas de convertirme en un animal loco e irracional.
Iba a responder, pero cuando me di cuenta, estaba doblada sobre su mesa, con mi pelo sujeto en sus manos, manteniéndome firme en su sitio para él.
Sentí el golpe de la penetración, sí, fue un golpe, fuerte, firme, duro y deliciosamente profundo, pero tan rápido que me desesperé, preguntándome si se habría puesto, o no, el preservativo.
Sin embargo, no pude cuestionarlo, porque estaba tan enloquecida como él.
Además, a esas alturas, aunque no lo hubiera usado, ya nada podríamos hacer.