Tu amor no es suficiente Capítulo 5 #2
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Capítulo 5 #2

Bueno, al parecer aquel tema no daba para mucho, porque nadie dijo ni pío.

—Cuéntanos Erica, ¿qué tal se vive en San Antonio? ¿Tienes muchos amigos allí? —preguntó Christian afable.

—Seguro que sí —dijo Carl por lo bajo antes de meterse el tenedor en la boca.

Erica le fulminó con la mirada y él sonrió de esa manera cínica que la sacaba de quicio. —Bastantes —respondió—. La verdad es que me acogieron muy bien.

—Seguro que sí —dijo Meredith con ironía—. Tú como tu padre, eres una mujer de recursos.

Que mencionara a su padre hizo un silencio en la mesa y los padres de Jessica carraspearon incómodos demostrando que ya le habían hablado de él.

—¿Mi padre un hombre de recursos? —preguntó sin cortarse—.

Mi padre era un borracho que fue despedido de todos los ranchos en los que trabajó y que en sus últimos meses vivió de mi dinero.

No sé a qué te refieres con eso de los recursos, Meredith —dijo tuteándola lo que la tensó, porque en las pocas ocasiones que había hablado con ella siempre la había llamado de usted.

—Me refiero a sobrevivir aprovechándose de los demás. Como tú has dicho él lo hacía y tú vas por el mismo camino, de eso estoy segura. —Apoyó los codos sobre la mesa. —¿En casi seis años ya eres dueña de un bar? ¿Cuando no tenías donde caerte muerta? No me hagas reír.

—Madre, no creo que sea un tema apropiado para hablar en la mesa —dijo Christian—. Y no puedo creer que hables así cuando no tienes ni idea de su vida.

Erica dolida miró a Carl de reojo que sonreía satisfecho como si se esperara el ataque de su madre. —No, Christian, déjala, deja que saque todo su veneno —dijo con ironía.

—Tú no estuviste allí —dijo Meredith con rabia—. No viste durante meses como mi hijo sufría.

—¿Y de quién es la culpa? Fui dos veces al hospital y una me echó Carl y la otra usted, hizo que me sacaran los de seguridad.

—¡Tú fuiste responsable! —gritó poniéndose en pie—. ¡Provocaste a tu padre y fue mi hijo quien pagó las consecuencias!

—Es cierto —dijo haciendo que los Clark la miraran asombrados—. Quería matarme a mí y Christian estaba allí, eso no puedo negarlo. —Apretó los labios intentando contener las lágrimas. —Y es algo con lo que tendré que vivir toda mi vida.

—Tú no fuiste culpable de nada —dijo Jessica—. Ocurrió así, son cosas de la vida. No hagas caso a mi suegra, ella solo quiere culpar a alguien y eres tú la que está viva para pagar las consecuencias.

—No ha sido buena idea que viniera —dijo levantándose—. Mi presencia les está amargando la celebración y…

—Ella intentó sacarme de la camioneta arriesgando su vida cuando podía haberse alejado mucho antes —dijo Christian haciendo que todos le miraran asombrados. Todos menos su novia que era evidente que lo sabía.

—¿Pero qué dices? —preguntó su madre con desprecio—. ¡Esta mujer se salvó y te dejó dentro de la camioneta!

—No, madre. Tiró de mí incluso durante el impacto. Por eso salvé la vida. —Suspiró levantándose mientras Erica le miraba asombrada. —Sí, estaba tan borracho que no sabía lo que ocurría, pero pude ver lo que hiciste.

—¿Pudiste verlo?

—Preciosa, ¿puedes traerlo? —Jessica se levantó de inmediato y corrió fuera del comedor.

Christian sonrió con tristeza. —Perdóname Erica, tenía que haberlo mostrado mucho antes, pero creía que era mejor dejar las cosas así, porque te habías ido, ¿entiendes?

Ellos necesitaban un culpable y tú ya no estabas, pero Jessica me ha hecho ver que no es justo.

Sin entender nada vio como Jessica entraba en la habitación con un portátil y lo ponía delante de ellos. —Erica por favor, ponte detrás de mis padres para que lo veas bien.

Con curiosidad rodeó la gran mesa y se puso tras los Clark. Sorprendida vio el perfil de Christian en una imagen, pero el Christian de hace seis años. —¿Recuerdas que iba a mostrarte un video? —preguntó su amigo.

Ella asintió. —Recuerdo aquella noche muy bien.

—Debí darle al botón de grabar. Esto no lo vi hasta tres meses después de lo que ocurrió. Ya es hora de mostrarles a ellos lo que pasó aquella noche.

Jessica dio al play y el video empezó. Christian reía y de repente su rostro se iluminó por la luz de los faros.

—¿Qué coño hace ese…? —preguntó ella antes de gritar —¡Christian sal!

—Le agarró de una mano para sacarle y en el video se vio como tiraba de él, pero apenas le inclinó a un lado mientras Christian se reía mirando hacia el móvil.

—¡Sal, corre! ¡Ese loco viene hacia aquí! —gritó desesperada.

—¿Qué? —Christian levantó la vista hacia la luna delantera y su rostro se iluminó por completo.

Se escuchó el gritó de Erica que le agarró de la camisa para tirar de él con fuerza, pero Christian miraba hacia la luz sin moverse.

El impacto le hizo inclinarse hacia delante con fuerza y el móvil cayó sobre la gravilla enfocando hacia Erica que quedó tirada en el suelo.

Sorprendida vio que no se levantaba. Confundida miró hacia Christian.

—Sé por tu declaración que crees que te levantaste de inmediato, pero el golpe te dejó inconsciente veinte minutos.

Jessica acelera el video. Veamos qué ocurre cuando vuelve en sí.