Chapter 2
Hace seis meses me vestí de negro y lloré hasta quedarme sin lágrimas frente a una tumba en Estambul.
Hoy, por el contrario, llevo un vestido de un blanco impoluto, cubierto de pedrerías y ceñido por completo a mi cuerpo, marcando cada una de mis curvas.
Dicen que es el color de la pureza, de la inocencia y del crecimiento.
En mi caso, es la antítesis de todo lo que soy.
Mis manos están manchadas de demasiada sangre.
Mi espalda carga con el peso de la culpa.
De la pena. Del vacío que me dejó su ausencia.
Setenta y seis atardeceres me bastaron a mí también para enamorarme de una persona a la que realmente no conocía, y ciento ochenta amaneceres para llorar su ausencia.
Hay una parte de mí que se fue con él; una parte que también murió con aquel disparo que fue directo a su corazón.
Pero esta vez tomaré la justicia por mis propias manos.
Vengaré la muerte de Luca. Recuperaré lo que siempre ha sido mío y conseguiré todo el poder por el que llevan años peleando nuestras familias.
Renunciaré a mi felicidad si ese es el precio que debo pagar para cumplir con mi venganza.
No pienso dejarme aplastar de nuevo. Ya no voy a agachar la cabeza frente a ninguno de los hombres que intentan tomar el poder de mi mundo.
Ya no soy Gia. Ya no soy esa chica que llegó a La Toscana huyendo de sus raíces, ocultándose tras una identidad que nunca le perteneció con la esperanza de salir adelante. La vida me ha recordado que, para personas como yo, no existen las segundas oportunidades.
Ahora vuelvo a ser Jade. Y esta vez, no pienso parar hasta que todos paguen por lo que han hecho.