Él trabaja para su exmujer. Su esposa también. Y su esposa se está enamorando de la jefa de ambos.
Jake Calhoun arruinó su primer matrimonio. Le llevó diez años y una segunda esposa aprender cómo hacerlo bien.
Ahora, la junta directiva de Harwood Capital los ha contratado a él y a Katja para la firma de Juliet sin consultárselo a ella, y esa misma semana ha nombrado socia a Katja.
Decir que la situación es incómoda se queda corto.
Katja Storm es la ejecutiva más brillante y cotizada del sector de capital privado en Nueva York.
Cierra acuerdos multimillonarios a la hora del desayuno y escala montañas a la hora del almuerzo. Ella y Jake no solo están casados, sino que forman un equipo de trabajo; ahora, ambos son las nuevas incorporaciones de Harwood.
La mujer a la que debe impresionar es su nueva jefa. La exmujer de su marido.
Katja nunca se ha sentido atraída por las mujeres.
Hasta que conoce a Juliet Lawson.
Juliet levantó Harwood desde cero. Dirige la empresa a su manera. Es una leyenda en el sector.
Tiene una regla: no contratar a nadie de su pasado.
La junta directiva se saltó esa norma la semana que ella estaba en una playa de Grecia.
Decir que está furiosa es quedarse corta.
Su intención es cantarles las cuarenta a los miembros de la junta y despedir a la pareja.
Pero entonces ve la melena rubia y los ojos azules de Katja.
Y les da la bienvenida a la firma.
Un marido. Su esposa. Su exmujer. El acuerdo más importante de sus vidas.
Si alguien se entera, tres carreras profesionales llegarán a su fin, y con ellas, un matrimonio.
Si se echan atrás, pasarán el resto de sus vidas sabiendo lo que dejaron escapar.
Nadie va a echarse atrás.
Un romance tórrido y bisexual a tres bandas (mujer-mujer-hombre) que explora los deseos más profundos del trío y todo lo que está en juego.






