Tan canalla como Jude (Dirty: chicos malos del rock 3) 18 Jude #2
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18 Jude #2

Nunca supe que Piper se había acostado con Roni.

Sabía que ella estaba colgada de él o lo que fuera.

Su estúpida lista sexual de objetivos. Pero nunca le había preguntado por ella.

Nunca le había visto prestarle más atención que un par de palabras aquí y allá en alguna fiesta.

Nunca parecía interesado, y de alguna forma me había convencido de que nunca había pasado nada entre ellos.

De que nunca la había tocado.

¿Cómo podía ser tan idiota?

—¿Estás cabreado porque me la follé? —preguntó Piper—. ¿O porque la mandé a paseo? De todas formas, esa tía nunca repite. Lo dijo ella misma, justo después de follar y cuando le dije que se largara.

Me giré con un quejido. —Cállate de una vez.

Roni me había dicho eso a mí también. Me lo dijo muchas veces. Algo que decía para guardar las apariencias y aparentar que no le importaba cuando algún tío la había dejado tirada. Da igual, me decía, yo nunca repito de todas formas.

El hecho de que se lo hubiera dicho a mi hermano… después de que le hubiera dado su infame polvo-y-puerta…

Ya hemos follado, cielo, hora de que te vayas.

¿Cuántas veces le había oído decirle eso a alguna tía en la sede del club cuando había terminado con ella?

Y ahora tenía en la cabeza que se lo había dicho a Roni… después de que él… en esa fiesta de mierda…

Me quedé ahí tumbado en el suelo mirándole, odiándole por primera vez en mi vida, mientras él me miraba desde arriba, esperando a que hablara o me levantara de una puta vez.

—¿Qué? —Volvió a entrecerrar los ojos hacia mí—. ¿Tú te la has follado? —Se rio un poco—. ¿Te gusta? ¿Quieres repetir? —Negó con la cabeza, como si le diera pena—. Lo siento, hermanito, no creo que sea de esas, pero oye, tú mismo. Ya aprenderás.

Me puse de pie despacio.

—¿Qué coño significa eso?

—Significa que no sé qué coño estás pensando, pero no puedes tener a una tía así por el club y creer que es tu chica. Es una groupie. Nunca podrás fiarte de ella cerca del club o del grupo. Ninguno de los tíos la respetará. Te pondrá los cuernos en cuanto⁠—

Me monté en la moto y salí del garaje a toda hostia antes de poder oír nada más.

Estaba cabreado de cojones porque le hubiera puesto las manos encima a Roni. Porque se la hubiera follado. Porque la hubiera usado así.

Porque quizá le hubiera hecho daño.

Porque pensara que era una zorra cualquiera.

Estaba jodidamente destrozado, la verdad.

Pero peor aún… estaba cabreado porque tenía miedo de que tuviera razón.

Razón sobre ella.

Razón sobre lo que pasaría si dejaba que me importara… y pensaba que podría ser mía.

Después de aquello, no la llamé. No la vi por ahí, porque me mantuve ocupado en la sede del club y evité todos los sitios donde pudiera estar, incluidos los ensayos de Dirty.

Pero pensaba en ella.

Pensaba en cómo, cuando me fui de gira con Dirty, había ido a despedirme.

En lo triste que parecía porque me marchaba.

Pensaba en el beso de despedida que nos dimos y en cómo había empezado a creer que de verdad le importaba.

Pensaba en cómo, mientras estaba fuera de gira y la echaba de menos, había pasado tanto tiempo pensando en lo mucho que ella me importaba a mí.

Siempre me había importado, en realidad, solo me lo negaba a mí mismo porque nunca creí que ella sintiera eso por mí.

Luego, cuando volvimos de la gira y la vi en la fiesta de Dylan, la forma en que me miró… La forma en que me miró mientras teníamos sexo esa noche… Estaba tan seguro de que los sentimientos entre nosotros eran mutuos.

Pero ahora sabía la verdad.

Yo era su segunda opción.

Siempre fui su segunda opción. La opción que solo tomó porque Piper ya se la había follado y la había rechazado.

Conseguí evitarla exactamente una semana, hasta la noche de un concierto de Dirty en the Back Door.

El bar estaba a reventar y era una noche importante; todo el mundo se había vuelto loco con la nueva canción original de Dirty, «Love Struck», y Brody estaba hablando de grabar una maqueta aquel año.

Había convencido a un montón de gente del sector local para que viniera al concierto, incluido un productor discográfico importante.

Así que era un concierto importante, y por suerte Brody había conseguido llenar la sala con un público entregado de la creciente legión local de fans de Dirty.

El grupo estaba emocionado.

Me alegraba por ellos, por supuesto.

Pero yo no estaba alegre.

Y mi noche solo fue de mal en peor cuando vi a Roni.

Me estaba abriendo paso entre la multitud con Brody, y el sitio estaba tan abarrotado que ni siquiera la vi hasta que apareció justo delante de mí.

Pasé de largo junto a ella, y estaba tan convencida de que iba a pararme que tuvo que girarse para apartarse y no ser arrollada.

Pero no pilló la indirecta del todo.

Dos minutos después apareció delante de mí otra vez. Estaba al fondo del bar, con la espalda contra la pared, hablando con Jesse, pero en cuanto él la vio a ella me dio una palmada en el hombro y se largó.

Menudo aliado.