Sobreviviendo en el mundo gay 9. Salud sexual nosofobia, ITS y VIH
73%

9. Salud sexual nosofobia, ITS y VIH

SALUD SEXUAL: NOSOFOBIA, ITS Y VIH

He dudado mucho sobre si escribir este capítulo, porque no quería aportar un tono dramático o estigmatizante a un libro escrito con tanto amor y compasión, pero voy a dar lo mejor de mí para realizar aportes positivos sin dañar .

Pienso que las palabras que conforman el nombre del capítulo nos tocan muy de cerca, y no es que sean estigmatizantes de por sí, sino que la sociedad es ignorante en muchas ocasiones y les otorga un aura muy negativa.

Lo que concierne a nuestra sexualidad, o más bien a la sexualidad en general, siempre ha estado atravesado por una tensión clara y conflictiva entre el deseo de libertad y el miedo a las consecuencias .

El sexo, si lo observamos en su forma más primitiva y libre de carga de juicio, es la búsqueda de placer, conexión y entrega .

Sin embargo, y especialmente en el mundo gay, a menudo viene acompañado de un «ruido de fondo» que no nos deja disfrutar plenamente y que nos recuerda cada día su lado oscuro: la preocupación por las infecciones, la culpa o sensación de suciedad después de ciertas prácticas o la ansiedad que generan los tabúes y estigmas .

No es tan sorprendente que, con tanta expectativa, miedo, ansiedad y presión, muchos busquen sustancias para potenciar la experiencia y desconectarse de la realidad .

Pero antes de hablar del chemsex me gustaría hablar de los peligros de la práctica sexual sin protección y de cómo esto constituye una forma de «maltrato» en determinadas ocasiones.

Nosofobia

Mi objetivo aquí no es traumatizar ni asustar a nadie , solamente informar, y creo que hay una diferencia importante entre crear alarmismo y demonizar el sexo, frente a que todos sepamos decidir con cabeza y cordura para poder tomar decisiones acertadas.

Durante décadas, se ha asociado el sexo gay con VIH, muerte y enfermedades venéreas , lo que ha llevado a muchos padres a meter miedo a sus hijos, y a muchos chavales a no poder disfrutar de una relación sexual normal por un temor excesivo a contraer algo .

De ahí nace la nosofobia , algo que trato bastante en consulta y que consiste en un miedo obsesivo y muchas veces irracional a contraer una enfermedad de transmisión sexual.

Esta fobia provoca que muchos chicos se cohíban y pasen meses angustiados tras una práctica segura o a veces un sexo inexistente, generando un malestar tan grande que los lleva a realizarse pruebas de forma constante .

He llegado a tener gente en consulta que, tras haber estado solamente masturbándose con alguien, sin contacto de fluidos, se preguntaba si una gota de semen caída en el pecho podría llegar hasta su pene e infectarlo de VIH.

Por todo esto considero que es relevante estar informado de qué son las infecciones de transmisión sexual, cómo se contagian y qué riesgos reales hay.

No soy médico, ni mi papel es sustituir ninguna consulta ni diagnóstico, pero soy sexólogo clínico, por lo que aquí quiero incluir un breve resumen de las infecciones y enfermedades más importantes, con sus respectivos síntomas.

ITS

Clamidia

Es una de las infecciones más frecuentes. Muchos chicos (y chicas) vienen a consulta con un diagnóstico, a menudo contagiados por su actual pareja y con el correspondiente duelo por infidelidad.

¿Cómo se contagia? Se puede contagiar por vía anal, oral, vaginal y por fluidos.

Síntomas. En la mayoría de los casos es asintomática, lo que requiere pruebas específicas para su diagnóstico.

Cuando aparecen síntomas, suelen ser dolor y escozor al orinar, dolor de testículos, inflamación de garganta o secreciones inusuales en el pene.

Si no se trata, puede derivar en complicaciones en el aparato reproductor masculino e infertilidad en las mujeres.

¿Cómo se diagnostica? Es importante recalcar que no se diagnostica por medio de un análisis de sangre, sino que requiere de pruebas de orina o exudados (frotes con un bastoncillo) específicos.

Por ejemplo, si la tienes en la garganta, será necesario un exudado de garganta y el contagio será posible si existe sexo oral.

Parece muy obvio, pero no lo es tanto: si no has tenido relaciones anales de pasivo ni te han tocado esa zona, poco sentido tiene hacerte un exudado anal (pero esto te lo cuentan en centros específicos como el Centro Sanitario Sandoval de Madrid, especializados en el diagnóstico de ITS).

Tratamiento. Se trata con antibióticos y suele resolverse de manera rápida y efectiva.

Gonorrea

Esta enfermedad es otra de las más comunes y puñeteras, de hecho, su prevalencia no para de crecer y multiplicarse.

¿Cómo se contagia? A través de las relaciones sexuales sin preservativo, tanto vaginales y anales como orales. También puede transmitirse por el contacto con secreciones genitales infectadas.

Síntomas (aunque puede no haberlos):

Pene: secreción espesa de color blanco, amarillento o verdoso, acompañada de escozor o ardor al orinar.

Ano: picor, secreción o dolor.

Garganta: suele ser asintomática, pero a veces aparece infección de garganta y dolor al tragar.

En caso de no ser tratada, puede producir complicaciones serias: enfermedad inflamatoria pélvica en las mujeres, infertilidad, inflamación testicular en los hombres o incluso infecciones diseminadas que afectan a las articulaciones y otros órganos.

¿Cómo se diagnostica? De nuevo, insisto, aquí no sirve un análisis de sangre, sino que será preciso un análisis de orina, un cultivo o un frotis de las secreciones de la zona afectada (uretra, vagina, recto o garganta).

Tratamiento. Se suele resolver sin problema con antibióticos, no obstante, están apareciendo nuevas cepas resistentes que preocupan a los médicos. Actualmente se suele tratar con una inyección; la vía oral se escoge cada vez con una menor frecuencia por su baja eficacia.

Es importante, tanto en la gonorrea como en la clamidia, que ambos miembros de la pareja se hagan pruebas y se traten, para evitar contagios. Puede ser que uno sea asintomático y contagiar de nuevo al otro si no se tiene cuidado.

Sífilis

Es una de las enfermedades infecciosas más antiguas y está aumentando mucho su incidencia. Es bastante más seria que las anteriores y conviene tratarla lo antes posible.

¿Cómo se contagia? Se transmite principalmente a través de relaciones sexuales sin preservativo (anales, vaginales u orales), por contacto directo con lesiones sifilíticas. También puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo (sífilis congénita).

Síntomas. La sífilis presenta varias fases y cada una consta de síntomas específicos.

Fase primaria . Suele aparecer una llaga (conocida como chancro sifilítico) en la zona de contacto, ya sea la garganta, el pene, la vagina o el ano (a veces aparece en un testículo).

Esta herida es indolora y muchas veces pasa desapercibida, además de curarse sola al cabo de unas semanas.

Es común pensar que la infección se ha ido o que era otra cosa, y relajarse, lo cual es un error.

Fase secundaria . Aparecen erupciones en la piel (manchas rojas, incluso en las palmas y plantas), fiebre, dolor de garganta, inflamación de ganglios y malestar general, pero estos síntomas también desaparecen.

Fase latente . No produce síntomas y sigue durmiendo en el organismo; esta fase puede durar años.

Fase terciaria . Puede afectar al corazón, al sistema nervioso, al cerebro y a otros órganos vitales, provocando incluso la muerte.

Es raro llegar a esta fase hoy en día porque normalmente se diagnostica mucho antes.

Si no se trata, puede ser mortal, además de causar daños irreversibles en el corazón y el sistema nervioso.

¿Cómo se diagnostica? Se diagnostica a través de análisis de sangre u observando la llaga en la fase primaria con pruebas específicas.

Tratamiento. Suelen ser eficaces las inyecciones de penicilina. Cuanto antes sea detectada más sencillo será curarla.

VPH (virus del papiloma humano)

Con diferencia, este virus es la ITS más frecuente en el mundo.

De hecho, se estima que la mayoría de las personas sexualmente activas entran en contacto con el virus en algún momento de su vida, lo cual es la gran diferencia respecto a otras infecciones; por lo general, el sistema inmunitario del organismo lo elimina sin que la persona llegue a saber que lo tuvo.

¿Cómo se contagia? A través del contacto piel con piel en las relaciones sexuales (no necesariamente por penetración). Es importante señalar que el preservativo no protege por completo.

Síntomas. Hay más de cien tipos distintos de VPH, sin embargo, la mayoría no causan síntomas. Los que sí producen síntomas suelen ser verrugas genitales o alteraciones celulares que, si no se detectan, pueden producir cáncer.

¿Qué pasa si no se trata? En la mayoría de las personas suele desaparecer sin más. Sin embargo, cuando ciertas cepas de alto riesgo se mantienen en el tiempo, puede aumentar la probabilidad de cáncer.

¿Cómo se diagnostica? En hombres, no hay una prueba rutinaria generalizada, por lo que muchas veces el diagnóstico ocurre cuando aparecen verrugas o lesiones visibles.

Tratamiento. No existe un tratamiento específico, pero sí se pueden tratar sus manifestaciones, como las verrugas, con crema, láser o cirugía.

No obstante, sí existe una vacuna que ayuda a la prevención de manera muy eficaz.

Hasta hace poco la vacuna era gratuita solo hasta los veintiséis años en España, pero actualmente está incluida hasta los cuarenta y cinco para los homosexuales y diversos grupos de riesgo.

Solo tienes que pedirla en tu centro de salud, pues te puede ahorrar muchos dramas.

Herpes genital