53. Un trío de lunares, unos músculos esculpidos y un sueño de Morfeo
Un trío de lunares, unos músculos esculpidos y un sueño de Morfeo
Fabiola
Me he despertado en mitad de la noche y he estado observándolo más tiempo del que hubiese querido.
Definitivamente, sé que ese agujero que tiene en la nariz es de un piercing y es actual, ya que no está cicatrizado.
Contemplo sus brazos desnudos y estudio con detenimiento algunos de sus tatuajes.
Lleva el nombre de los que él considera sus hermanos, la fecha de su cumpleaños, un reloj de bolsillo, un mapa del mundo con sitios marcados con puntos de colores y unas notas musicales.
No soy fan de la tinta en el cuerpo, pero la verdad es que todos y cada uno de ellos tienen su encanto y sus trazos son muy bonitos.
Mientras sigue durmiendo plácidamente descubro que tiene tres pequeños lunares en su omoplato derecho y una cicatriz minúscula cerca de una oreja.
Lleva las uñas bien cuidadas y tiene el pelo del pecho digno de un auténtico crush de película.
Cuento un total de nueve pulseras de cuero en su muñeca izquierda y seis anillos adornan sus dedos.
La barba de varios días le sienta a las mil maravillas y su calor corporal siempre está encendido.
Además, utiliza Jean Paul Gaultier y cada vez me gusta más que su pelo tenga un largo peculiar.
No sé si va al gimnasio a entrenar para que sus músculos estén esculpidos de este modo o si estos están ahí debido a los paquetes que tiene que cargar en su trabajo.
Tiene una tez morena que hace que, si no lo conoces, te preguntes cuál es su país de origen.
Me asombran las paradojas que tiene la vida para que una persona como yo, con todo lo que eso conlleva, esté analizando al milímetro a alguien como él, con lo que conlleva también.
En cuanto a su carácter, creo que Izan es de los que se vuelven herméticos por ciertas circunstancias de la vida y que solo permite que entren en la suya aquellos que han estado a su lado, sobre todo en los malos momentos.
Diría que le cuesta abrirse por miedo a que le hagan daño y que se pone una capa de fingida indiferencia con el resto del mundo para no salir de nuevo escaldado.
También creo que es de esos que hacen todo lo posible para que los que lo rodean sean el máximo de felices.
A mí me hace reír, es una buena compañía, nos lo hace todo muy ameno, siempre está en modo colaborador, es conformista, le ve las cosas buenas a todo.
.. En definitiva, me he dado cuenta de que Izan es el compañero de viaje que todo el mundo querría tener.
Y, a pesar de que no tengamos nada en común, me encantaría que acabásemos siendo buenos amigos.
Vuelvo a mirar cómo duerme a pierna suelta y me doy cuenta de que, mientras estaba sumida en mis pensamientos, he dejado de tener frío. Me cobijo de nuevo bajo su brazo y me quedo dormida.