Capítulo 7
A lo largo del camino conoces a miles de personas.
Hasta que un día llega alguien que te cambia la vida.
Porque ni la distancia ni el tiempo pueden con el destino.
Nyno Vargas
Alexis no vino a desayunar.
No volví a verle en tres semanas, aunque sí que cayeron varios mensajes que se convirtieron en largas conversaciones, la mayoría nocturnas.
Y al principio siempre empezaban con un: «¿Qué haces?
», «¿has visto tal cosa por ahí?», «¿se ha acabado tal o es que lo habéis colocado en su sitio?
», «¿qué ha pasado con tal cosa?». Era el pretexto para iniciar el contacto, y a partir de ahí hacíamos magia y hablábamos sin parar hasta que se nos cerraban los ojos.
Me gustó la facilidad y soltura que tuve desde el principio para charlar con él de cualquier cosa a cualquier hora del día.
Nunca me paró los pies en ese sentido. Siempre me dejó hablar, preguntar, indagar, meter el dedo en la herida y hurgar.
Lunes, 5 de agosto. Doce y diez de la noche.
Alexis
¿Qué haces?
Ádriel
Leo. Es de mis pasatiempos favoritos.
Alexis
A mí también me gusta leer.
Ádriel
¿Qué tipo de libros?
Alexis
Leo todo de Stephen King. Las novelas de este tío enganchan. Deberías leer alguna. También leo algo de thriller . ¿Y tú?
Ádriel
Leo sobre todo policíacos o novela negra, pero sin excentricidades. Nunca he leído nada suyo aunque tengo ganas. Lo que pasa es que soy muy miedica.
Alexis
Son historias muy buenas, y las películas también, aunque den miedo.
Ádriel
Dime un libro y prometo intentar leerlo entero si no me da miedo.
Alexis
Cujo es de los mejores. Es mi
favorito.
Ádriel
Mañana llamo a la librería a ver
si lo tienen.
Jueves, 8 de agosto. Nueve de la mañana.
Ádriel
¿Despierto?
Alexis
Sí, desde las siete.
Ádriel
¿Pero por qué madrugas? Estás loco. Yo me muero de sueño. Alguien, no sé quién, me tuvo hasta las mil
hablando.
Alexis
¡Ja, ja, ja. Si tenías sueño ¿por qué no lo dijiste?
Ádriel
Me lo estaba pasando bien. Tengo Nesquik y bizcocho que trajo ayer Gelo, por si quieres bajar a desayunar. (Sí, sí, has leído bien. Nesquik. Cogí el bote más pequeñín. Aquí solo lo toleramos si el bote de Cola Cao es más grande).
Alexis
Gracias, fea. Ya he desayunado. He salido a caminar y despejar la mente.
Ádriel
Otro día entonces.
Fea . El primer apodo que utilizaba conmigo. Me resultó extraño que me llamara así, pero después de releer varias veces el mensaje, ser su fea me pareció bonito.
Sábado, 10 de agosto. Nueve de la mañana.
Alexis
No sé cómo lo hacemos, pero nunca coincidimos en ningún lado.
Ádriel
Por eso nos mandamos mensajes. Para compensar nuestra nula convivencia.
Alexis
Será eso… Siempre puedes volver a gritar para que tenga que ir a rescataros al nene y a ti.
Ádriel
Perdona, pero estaba todo
controlado.
Alexis
Controladísimo. Ya lo vi cuando
llegué.
Ádriel
Pues sí. Todo lo que pasó fue fruto de que entraras. Me dejaste la mente en blanco.
Alexis
Espero que eso sea algo bueno
Ádriel
Aún lo estoy decidiendo.
Le mentí. Su llegada me agradó. Conocerle fue un soplo de aire fresco y me encantaba compartir con él retazos de nuestras vidas, aunque solo fuera por mensaje.